Hace muchos años que leí El libro de la selva. Me pareció una historia fascinante. Es una historia para soñar, sobre todo si cuando lees esta novela eres una adolescente.
Mowgli es el niño protagonista que todos conocemos, un humano "cachorro" creado entre los lobos como si fuera uno de los suyos. Akela, el líder de la manada, consigue convencer a los demás lobos para que segunden su decisión, pero es una tregua temporal: Mowgli no crece al mismo ritmo que los lobos, sino mucho más despacio. El niño tiene un gran aliado, Bagheera, la pantera, y un gran enemigo, Shere Khan, el tigre, que considera que Mowgli es su presa y le corresponde por derecho.
En el libro, Baloo es un oso sabio, consejero de los lobos. A Mowgli le basta con decir que es humano para vencer a Shere Khan, pero no le mata, sólo consigue que se marche.
El libro nos traslada un sentimiento de compañerismo. La jungla es fascinante pero peligrosa, y no nos sorprende que Mowgli prefiera seguir viviendo allí, donde disfrutar de la compañía de todos sus amigos.
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