
"De él aprendí que las cosas se pueden hacer igual de bien sonriendo que no sonriendo, pero que cada día que no sonríes es un día tirado a la basura".
Un libro de Pérez Gellida siempre es bienvenido, y sobre todo si nos vuelve a trasladar a Valladolid, ciudad que conozco de pasada, pero donde he tenido que esperar a menudo en los cambios de trenes y autobuses y que, de alguna forma, he llegado a conocer, aunque no lo suficiente como para no desear regresar a los lugares que el autor nos presenta en sus libros, la mayor parte de los cuales existen realmente.
"Es la suerte del enano: que fue a cagar y se cagó en la mano".
Nada que decir sobre algunos personajes de sus novelas anteriores que vuelven a aparecer, y sobre todo cuando el propio autor sale en sus páginas saludando al inspector Sancho en un encuentro que tienen en el Zero Café. Pero si hay una protagonista indiscutible, ésa es la inspectora Sara Robles.
El martirio de San Sebastián, de Alonso Berruguete, Museo Nacional de Escultura de Valladolid
En la comisaría de Valladolid andan revueltos porque han robado una talla del Museo Nacional de Escultura, el edificio mejor vigilado de Valladolid, y lo han hecho haciendo un butrón en el subsuelo, pero quien robó la talla de El martirio de San Sebastián, de Berruguete, mató a los dos guardas de seguridad del museo, y aún han encontrado el cadáver de uno de los ladrones en los túneles del subsuelo de Valladolid.
Museo Nacional de Escultura, Valladolid
Sara Robles, adicta al sexo, comienza a mover a su gente, pero lo que no espera es la ayuda que va a venir desde Patrimonio, Mauro Craviotto, jefe de la Brigada Policial contra el Patrimonio, y Ramiro Sancho, enviado desde Lyon por la Interpol, que siguen los pasos de un mafioso ruso afincado en la Costa del Sol, quien creen que está detrás del robo.
El Farolito, Valladolid
Así las cosas, nos encontramos con Nikita Chikalkin, un mafioso ruso que contrata árabes en vez de rusos. Entre ellos se encuentran Samir Qabbani y Émil Qabbani. El primero envía a su pariente Émil a Valladolid para que entre al museo, no quieren sangre, pero Émil tiene órdenes de Chikalkin para no dejar rastros. Cuando escapan por los túneles del subsuelo acompañado por el minero asturiano y el pocero madrileño, asesina a sangre fría a este último, mientras que el asturiano consigue escapar, tirarle a las aguas fétidas y llevarse la talla.
Zero Café, Valladolid
Es en ese momento cuando entra en juego Tinus van der Dyke, un especialista en falsificaciones y sobre todo en planes para robar obras de arte, la mente que ha planificado el robo, y el que consigue contactar con el asturiano para poder salir con vida, además de matar a Émil. El minero esconde la talla en el parque de la Rosaleda y queda con Tinus, con el fin de esperar a Samir Qabbani, porque saben que va a venir a vengarse de la muerte de su pariente.
Club de Golf de Torrequebrada, Benalmádena (Málaga)
Mientras siguen apareciendo cadáveres y Samir consigue escapar hacia un barrio de gitanos de Valladolid con el fin de rastrear a Tinus, el reencuentro entre Robles y Sancho, antiguos amantes, es caluroso, sobre todo cuando Sancho le propone viajar al sur, donde saben que se encuentra Samir, que ahora tiene que mostrar lealtad al señor Kumarin, un capo ruso que está muy por encima de Chikalkin y, para ello, tiene que asesinar a su antiguo jefe en el Club de Golf de Torrequebrada.
Los tres Goyas del Museo del Monasterio de San Joaquín y Santa Ana, Valladolid
Mientras, Mauro Craviotto hace venir a su antiguo jefe, Antonio Ojeda, y entre los dos descubren que el robo de la talla podría estar ocultando un robo mayor, porque no hay mejor robo que el que no lo parece, y entonces caen en la cuenta de que hay tres Goyas con poca vigilancia y mayor valor artístico en el Museo del Monasterio de San Joaquín y Santa Ana. Cuando creen que Tinus van der Dyke ha podido falsificarlos, se llevan uno de ellos a Madrid para comprobar su autenticidad... pero alguien está intentando dar el "cambiazo".
He disfrutado enormemente con esta nueva novela de Pérez Gellida. Hay de todo: mafia rusa, veinteañera metida en el ajo, balas en el cuerpo de la inspectora, robos de obras de arte valiosísimas, muertos, venganzas y traiciones, e incluso la ley gitana.
EL AUTOR:

César Pérez Gellida nació en Valladolid en 1974. Es licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Valladolid y máster en Dirección Comercial y Marketing por la Cámara de Comercio de Valladolid. Desarrolló su carrera profesional en empresas vinculadas con el mundo de las telecomunicaciones y la industria audiovisual hasta 2011. Ese año irrumpió con fuerza en el mundo editorial con
Memento mori, que cosechó gran éxito y por la que obtuvo el premio Racimo de literatura 2012. Constituía la primera parte de la trilogía Versos, canciones y trocitos de carne, que continuó con
Dies irae y se cerró con
Consummatum est. Se le otorgó la Medalla de Honor de la Sociedad Española de Criminología y Ciencias Forenses 2014 y el Premio Piñón de Oro como vallisoletano ilustre. En 2015 publicó
Khimera y en 2016 inició su segunda trilogía, Refranes, canciones y rastros de sangre.
Konets cerró este poliedro narrativo. Con
Todo lo mejor y
Todo lo peor trasladó su acción al Berlín de los ochenta. Ahora vuelve a Valladolid con
La suerte del enano.
Página web del autor.
EL LIBRO:
Título original: La suerte del enano
Autor: César Pérez Gellida
Editorial: Suma de Letras (1ª edición, en noviembre de 2020)
Número de páginas: 588
ISBN: 9788491294603
Valoración: 9/10
RETOS:
* Reto "Leemos España provincia a provincia": Valladolid.
* Reto 100 libros.
* Reto "Around The World".
1 comentario:
Aún tengo los dos libros anteriores del autor por leer, así que tardará en caer éste, pero caerá. Me alegra que lo hayas disfrutado.
Besotes!!!
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