viernes, septiembre 25, 2015

Juego sin niños

No hay nada más solitario y nostálgico que un juego sin niños.
El verano pasado, a propósito del cumpleaños de mi ahijada, le regalé un saltador.
Este año apenas ha disfrutado de él y supongo que lo recogeremos hasta el próximo verano.
A mis sobrinas les gusta saltar. Pero este año apenas han saltado en la colchoneta.
Ahora está llena de hojas.

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