martes, abril 17, 2012

Tanto amor

Justo esos días en que más me apetece escribir son aquellos en que el ordenador está aún reparándose y no tengo un teclado en condiciones a mano. Es cierto que podría hacerlo desde el iPad, pero me cuesta mucho más darle a las teclas.
Me llegan retazos de palabras del sábado y suelo ruborizarme al pensar en ello. A veces me pregunto cómo fui capaz de decirle esto o aquello. Me da la sensación de que hay cierta complicidad que antes no existía. Recuerdo cómo le miraba, porque quería reaprenderme de nuevo cada rasgo de su rostro, porque no quería olvidar nada de él, y recuerdo cuando él sentíase observado y me miraba a su vez. Antes hubiera apartado los ojos, pero el otro día no, el otro día le sonreía y le decía lo guapo que estaba o lo bien que le sentaba esto o lo otro.
Y esta mañana le he vuelto a ver. Tan guapo, tan dulce, tan adorable. No esperaba verle. Es cierto que pensar en él me hace sonreír cada mañana, así que verle durante unos minutos suele obrar una especie de milagro. El sábado le hablaba desde el corazón, si me hubiera parado un segundo a pensar en ello no le hubiera dicho todo lo que le dije. Incluso yo misma me sorprendo cuando recuerdo retazos de conversación.
Le quiero tanto...
Estaba guapo hoy.

No hay comentarios: