Aún sigo sin ordenador, lo que me resulta curiosamente extraño. Ahora, cuando no lo tengo, tengo una necesidad irresistible de escribir, sobre todo después de haber estado con ese ángel de mirada perfecta hace unos pocos días.
Me dan ganas de ir a por mi portátil y formatearlo directamente.
Sigo pensando que los días no son grises, y cada mañana siempre al recordarle suelo sonreír. Creo que le escribiré un email cuando tenga el portátil en casa. Le echo de menos y eso que no hace ni dos días cuando le vi. Guapísimo, por cierto.
Me dan ganas de ir a por mi portátil y formatearlo directamente.
Sigo pensando que los días no son grises, y cada mañana siempre al recordarle suelo sonreír. Creo que le escribiré un email cuando tenga el portátil en casa. Le echo de menos y eso que no hace ni dos días cuando le vi. Guapísimo, por cierto.
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