viernes, septiembre 26, 2025

Viaje a Irlanda: los acantilados de Moher y el condado de Galway


El trayecto desde Galway hasta los acantilados de Moher era largo, por una carretera sinuosa, pero el paisaje era magnífico: grandes praderas, muchos ríos y lagunas, pintorescos pueblos de piedra, castillos de otra época... lugares que vibraban, llenos de vida.


El condado de Galway, al este de Irlanda, posee esa majestuosidad peculiar y conciencia de su cercanía a la naturaleza, una formidable vista hacia el océano Atlántico. Al sur de la ciudad de Galway hay una zona de campiña. Aunque gran parte del encanto de este rincón se debe a su paisaje, los amantes de la literatura se sienten atraídos por su relación con el poeta romántico W. B. Yeats, que vivió muchos años en Thoor Ballylee, cerca de Gort. 


Su poema Esculpido sobre una piedra en Thoor Ballylee se ha tallado en la antigua casa de la torre de Yeats:

"Yo, el poeta William Yeats,

con tablas de un viejo molino,

pizarra verde mar

y el trabajo del herrero en la forja

restauré esta torre para mi esposa George;

y ojalá estas características se conserven

cuando todo esté en ruinas de nuevo".


Y así llegamos a los acantilados de Moher, una de las atracciones naturales más visitadas de Irlanda y que forma parte de la Ruta Salvaje del Atlántico. Los acantilados se elevan sobre el mar hasta una altura de 213 metros en la Torre de O'Brien y recorren la costa del condado de Claire a lo largo de casi catorce kilómetros. Si el día está despejado se pueden ver hasta cinco condados.


Los acantilados se originaron hace unos 320 millones de años y hoy forman parte del Geoparque Mundial de la UNESCO de los acantilados de Burren y Moher desde 2011.


La torre fue construida por Sir Cornelius O'Brien, un político irlandés del Parlamento británico de la época. Fue construida en 1835. Sir Cornelius O'Brien era dueño de 4.000 hectáreas en esta localidad. Decidió construir la torre como un sitio de entretenimiento.


Se trata de una zona geográfica única y que invita a pasear. Es cierto que son impresionantes y que el tiempo acompañó, pero lo cierto es que hace más la publicidad que lo que luego te encuentras allí. Los vimos tan pronto que terminamos en el restaurante tomando un café.


Viaje a Irlanda: Galway


Estuvimos unas dos horas en Galway y ojalá hubieran sido más, porque es una ciudad pintoresca que nos supo a poco (sobre todo porque tuvimos poco tiempo). El guía explicó que la gente prefería dejar Galway para la tarde, pero si lo hacía así los viajeros se meten en pubs y luego regresan embriagados al autobús. Así que estuvimos en Galway por la mañana. 


Como ya nos avisó que en los acantilados de Moher sólo hay un restaurante y era recomendable llevar comida, lo primero que hicimos fue comprar unos bocadillos, y después nos dedicamos a pasear por las estrechas calles adoquinadas, llenas de banderas, llenas de pubs, llenas de música y llenas de artistas callejeros. Porque Galway es una ciudad llena de artistas new age y la ciudad del rock. Además es una ciudad universitaria, así que lo tiene todo para estar llena de vida.


Había una imagen que se repetía por las calles y en los pubs y era la imagen de Lemmy Kilmister, cantante de Motörhead, con su irrepetible mostacho y su sombrero vaquero. No sé por qué, ya que era inglés, y el guía no nos explicó por qué motivo Lemmy aparecía como un icono que se repetía por toda la ciudad.


Galway se originó como fortaleza de los O'Connor de Connacht. Colonizada en 1235 por los anglonormandos, se convirtió en un próspero puerto de mar: se conservan algunos de sus hermosos edificios, como el castillo de Lynch, del siglo XVI, y la iglesia de St Nicholas, del siglo XIV.


Atravesamos las calles peatonales y llegamos al río Corrib. Galway significa "río rocoso" y debe su nombre al lecho de piedras del río. Históricamente la ciudad siempre ha estado muy unida al mar, tanto como para que sus dos iglesias, la protestante y la católica, están consagradas a San Nicolás, patrón de los marinos.


Cruzamos el río y llegamos a la catedral católica, un edificio imponente junto al río.

jueves, septiembre 25, 2025

Viaje a Irlanda: St Patrick's Cathedral


Si Christ Church era imponente, St Patrick's no se quedaba atrás, además de que tenía un parque gigante al lado. Es un edificio precioso, por dentro y por fuera.


St Patrick es la catedral nacional de la Iglesia Protestante de Irlanda y uno de los lugares de peregrinaje más importantes. Se levanta sobre un antiguo emplazamiento cristiano, donde se dice que San Patricio bautizó a los conversos en un manantial en el año 450. Al igual que Christ Church Cathedral, su estructura original era de madera y hasta 1190, cuando el arzobispo John Comyn fundó St Patrick, no se reconstruyó en piedra y se elevó su estatus al de catedral.

Nave central y banderas

San Patricio es la iglesia medieval más grande de Irlanda y su nave, con sus pilares tallados, refleja estas inmensas proporciones.

Por encima de los arcos del crucero cuelgan banderas que recuerdan a los irlandeses que murieron al servicio del ejército británico.

Coro

En el coro (quire) cuelgan espadas, estandartes y cascos. Representan a los diferentes caballeros de San Patricio que, hasta el siglo XIX, asistieron a los servicios de investidura de esta capilla. 

Capilla de Nuestra Señora

Destaca la Capilla de Nuestra Señora, del siglo XIII, destinada a los hugonotes franceses que llegaron como refugiados a mediados del siglo XVII. El deán y el cabildo les concedieron permiso para celebrar el culto en él.

Sepulcro de la familia Boyle

El sepulcro de la familia Boyle está lleno de pinturas pintadas de los hijos de Richard Boyle, primer conde de Cork.

Tumbas de Jonathan Swift y Stella

Junto a la salida se encuentran las tumbas del escritor Jonathan Swift y su amada Stella, ubicadas bajo unas lápidas de bronce. 

Jonathan Swift nació en Dublín en 1667 y se educó en el Trinity College. En 1694 se ordenó sacerdote, y después se trasladó a Inglaterra como tutor de la joven Esther Johnson en Moor Park, Surrey. Esther se convertiría en la adorada Stella de sus escritos. La carrera eclesiástica era su principal preocupación, en 1713 fue nombrado deán de la catedral de San Patricio. A su muerte, en 1745, legó 12.000 libras para construir el St Patrick's Hospital de Dublín.


La contienda entre Kildare y Ormond, dos notables condes del siglo XV, quedó en tablas cuando Ormond decidió atrincherarse en la sala capitular. Kildare hizo entonces un agujero en la puerta y le ofreció estrechar la mano. De este incidente surgió la expresión "arriesgar el brazo". La puerta, con su agujero, se encuentran en el transepto norte.


Las placas mortuorias rinden homenaje a famosos protestantes irlandeses del siglo XX. A Douglas Hyde, primer presidente de Irlanda y fundador de la Liga Gaélica, se le recuerda en irlandés.

Torre Minot

Se cree que la Torre Minot, del siglo XIV, con unos 50 metros de altura, se construyó con propósitos defensivos; contrasta con el resto de la catedral.

Viaje a Irlanda: Dublinia


Dublinia es un edificio anexo a la Christ Church Cathedral, un lugar que recomiendo a todo el mundo visitar. Concebido como un museo etnográfico para los niños, es un lugar donde se recrea de una manera inolvidable la historia de la ciudad.

Enterramiento vikingo

Dublinia se encuentra junto al puente Synod Hall. En su interior se recupera la vida de la antigua ciudad a través de galerías interactivas que se completan con sonidos, olores y actores caracterizados. 

Callejuela medieval

Tras un recorrido por la historia vikinga de la ciudad, nos adentramos en las sucias y oscuras callejuelas medievales, con un mercado medieval donde incluso te puedes disfrazar.


Aquí se recuerdan acontecimientos importantes de la historia de Dublín, como la peste negra o la rebelión de Silken Thomas. 


Lo último es un vídeo en 3D donde explican los orígenes de la ciudad, cómo fue evolucionando a lo largo de los siglos... hasta la actualidad.

La visita termina en lo alto de la St Michael's Tower, con vistas a Dublín.


Viaje a Irlanda: Christ Church Cathedral


Dublín tiene dos catedrales: la de Christ Church y St. Patrick, y están muy cerca la una de la otra. Incluso la construcción es parecida. Pero nos negamos a entrar en más de un templo religioso, así que si bien pasamos y nos fotografiamos con Christ Church, no llegamos a entrar. Y nos terminamos mezclando con las numerosas excursiones de adolescentes que campaban y comían a sus anchas en el patio de Christ Church.


La imponente catedral que se contempla hoy es resultado de una restauración del siglo XIX. En 1030, Sitric Silkenbeard, primer rey cristiano de los vikingos de Dublín, fundó en este lugar la primera iglesia de la ciudad, hecha de madera. Pero en 1172, el normando Richard de Clare, conocido como Strongbow, la demolió y mandó construir su propia versión de piedra. Durante la Reforma, la catedral pasó a pertenecer a la Iglesia Protestante y, junto a la de San Patricio, ha seguido utilizándose por la Iglesia de Irlanda.


En su interior hay tallas medievales, una cripta, el sepulcro de Strongbow, la capilla de St Laud, el banco del alcalde y los quire (bancos victorianos de madera para el coro).

En el siglo XII, el monarca Dermot MacMurrough pidió ayuda a los anglonormandos para recuperar el reinado de Leinster. Richard de Clare, Strongbow, respondió a la llamada y llegó con sus caballeros. Aplastó Leinster, conquistó Dublín y prometió lealtad al rey Enrique II. Fue el comienzo de siglos de dominación inglesa sobre terreno irlandés.


En el exterior, el pórtico románico es un excelente ejemplo de cantería irlandesa del siglo XII.


La calle cuenta con el imponente puente de Synod Hall, un ornamentado puente gótico que se añadió durante la reconstrucción de la catedral en la década de 1870. En Synod Hall está Dublinia, una recreación del Dublín antiguo.

Viaje a Irlanda: Dublin Castle


Saliendo de Temple Bar nos encontramos con un arco de piedra que nos advertía que íbamos a entrar en una zona histórica de la ciudad. Efectivamente el arco daba paso al Castillo de Dublín.

Capilla Real

Durante 700 años, la imponente estructura de este castillo se mantuvo como un controvertido símbolo de la dominación inglesa, hasta que, en 1922, fue entregado formalmente a Michael Collins y al Estado Libre Irlandés. El castillo, mandado construir por el rey Juan en el siglo XIII, ha evolucionado de fortaleza medieval a corte de virreyes y centro administrativo. A lo largo de su historia ha vivido numerosos contratiempos, pero el ataque más importante tuvo lugar en 1534, cuando fue sitiado por Silken Thomas Fitzgerald, que rompió su juramento de lealtad con la Corona inglesa. Actualmente tiene un uso principalmente ceremonial. 

Patio del Castillo, Bedford Tower y estatua de la Justicia


El castillo se construyó en 1204 por orden del rey Juan, treinta años después del desembarco anglonormando en Irlanda. Gran parte de la fortaleza quedó destruida en un incendio en el siglo XVII.

La estatua de la Justicia custodia la entrada principal a la fortaleza. Mira hacia el patio superior, dando la espalda a la ciudad.

Bermingham Tower

De las torres que se conservan, la Bermingham Tower fue una antigua prisión medieval que se transformó en un despacho oficial, mientras que la Bedford Tower sufrió el robo, en 1907, de las joyas de la Corona irlandesa, entre ellas un diamante de St. Patrick Star (nunca se recuperaron).

Capilla Real

La Capilla Real en su exterior está decorada con 103 cabezas bellamente talladas en caliza de Tullamore. La capilla es de estilo neogótico.

Jardines Dubh Linn

En la parte trasera de la capilla se encuentran los jardines Dubh Linn, que ocupan el sitio del "Black Pool", puerto del que la ciudad toma el nombre.

Las excavaciones muestran restos del castillo original, incluyendo el foso vikingo de la ciudad del siglo X.


Nosotros no llegamos a entrar en el castillo ni en la capilla, pero fue un placer pasear por allí, y sobre todo por los jardines, que son bellísimos.

Viaje a Irlanda: National Library of Ireland


Caminábamos por Temple Bar, no sabiendo hacia dónde mirar, de todo el colorido y bullicio que hay en esta parte de la ciudad, cuando nos topamos con un edificio recio de ladrillo rojo. Se trataba de la Biblioteca Nacional. 


El edificio es bien feo, pero bien merece una entrada un templo dedicado a los libros. Aquí estuvimos callejeando, nos adentramos en callejones. Había murales, nos encontramos con el rincón de Love Lane y llegamos al Castillo de Dublín.


Viaje a Irlanda: Temple Bar


Uno de los lugares más pintorescos de Dublín es Temple Bar, que literalmente significa "camino junto al río". Se trata de un animado barrio con cafés, bares y teatros que ocupan las calles empedradas que se extienden desde Dame Street al río Liffey, y de Fishamble Street a Westmoreland Street. En el denominado barrio cultural de Dublín, Temple Bar, siempre ocurre algo, especialmente en verano y otoño. En verano se ofrecen películas al aire libre, teatro y música en directo. 


Sir William Temple adquirió estos terrenos hacia 1600 y reclamó los pantanos para atraer el comercio al centro. La zona vivió una época próspera, pero con el desarrollo de los muelles del este, el negocio empezó un lento declive. En los años 60, los comerciantes aprovecharon las rentas bajas y la zona adquirió un aire bohemio. En los 90, el Gobierno regeneró por completo Temple Bar.

Aquí está el City Hall (Ayuntamiento), construido por Thomas Cooley en el siglo XVIII, fue sede de la Bolsa y se convirtió en Ayuntamiento a mediados del siglo XIX. 


El Merchant's Arch es el arco que marcaba la entrada oficial de los barcos al río Liffey. La plaza Meeting House es el centro de Temple Bar. El barrio está lleno de boutiques y cafeterías, destacando el Temple Bar, un pub célebre que se llama igual que el barrio.

The Temple Bar

El Millenium Bridge es uno de los únicos puentes peatonales que cruzan el Liffey hasta Bachelors Walk.

Es un barrio donde predominan las banderas arcoíris, el colorido de las cervecerías con sus letras doradas, las banderas y el bullicio.