lunes, abril 08, 2024

Fukushima. Crónica de un accidente sin fin

En este cómic volvemos al trágico accidente acontecido en la central nuclear de Fukushima Daichii el 11 de marzo de 2011. Por un lado tenemos a Yoshida, el director de la central en ese momento, que en el mes de julio de ese año se presenta ante una comisión investigadora y donde cuenta lo que ocurrió dentro de la central.

Un terremoto "golpea" con brutalidad la prefectura de Fukushima, donde se encuentra la mayor central nuclear de Japón, con seis reactores. Unas horas más tarde un "tsunami" derrumba el dique de protección, inundando las instalaciones principales.

Los trabajadores de la central se reúnen en el pabellón antisísmico por orden del director Yoshida, que en todo momento está en contacto con los jefes de Tepco, la empresa que manda en la central nuclear. Ante las órdenes poco provechosas de Tepco y la lenta burocracia, Yoshida y sus trabajadores, que están viviendo dentro un verdadero infierno, deciden tomar sus propias decisiones. Yoshida sabe que tiene que evitar la fusión del núcleo de los reactores, para lo que tiene que refrigerar echando agua, primero dulce, y después utiliza el agua salada que ha entrado en la central con el "tsunami". Pero no puede evitar las explosiones de hidrógeno de los reactores 2 y 4, la inundación de las piscinas de los reactores, que se rompan las vasijas de contención provocando fugas nucleares o que se les vaya la luz y no puedan comunicarse con el exterior (para lo que utilizan baterías de coche para poder funcionar, lo que tienen a mano). Incluso tiene que ordenar liberaciones de los reactores: sacar a la atmósfera gases radiactivos para minimizar daños. 

Tras diez años de investigación y aún sin respuestas concluyentes, se determinó que la responsable de lo ocurrido en la central nuclear de Fukushima fue Tepco, por fallos de seguridad en su mayor parte.

LOS AUTORES:

Bertrand Garlic es un ilustrador francés.

Roger Vidal es un artista de cómics e ilustrador nacido en Barcelona. Habitualmente trabaja para la editorial Glenat DM.

EL LIBRO:

Título original: Fukushima. Chronique d'un accident sans fin

Autores: Bertrand Garlic y Roger Vidal

Traductor: Albert Agut Iglesias

Editorial: Planeta Cómic (1ª edición, en 2022)

Número de páginas: 132

ISBN: 9788491749288

Valoración: 8/10

RETOS:

* Reto 100 libros.

* Reto "Pecera 50": Un libro escrito por dos autores.

* Reto "Todos Locos": Libro con polémica.

domingo, abril 07, 2024

El maestro de azúcar

No se qué tienen las novelas sobre los ingenios cubanos que me atraen de una manera especial. Ésta es una novela para disfrutar.

Corre el año 1895 en la localidad asturiana de Colombres. Hasta allí ha acudido Frisia, una hacendada residente en Cuba, junto al padre Miguel, para buscar mujeres para los mayorales y el maestro de azúcar de su hacienda.
En el pueblo vive el médico Justino, junto a su mujer doña Ana y su hija doña Mar, una joven soltera con educación e ideas propias, que sólo desea estudiar Medicina como su padre. Ella es la primera opción del cura para que se case con el maestro de azúcar, pero Mar lo tiene claro y quiere seguir independiente. Tras buscar otras jóvenes, el cura convence a Paulina, una joven viuda que vive con sus tíos. Como el marido de Paulina había perecido por una enfermedad tropical como soldado en Cuba, Paulina decide conocer el país donde falleció Santiago. A partir de ahí empieza a cartearse con Víctor Grimani, el maestro de azúcar, al que sólo habla de doña Mar, su marido muerto y su perra Nana.
Pero Frisia además tiene una oferta para el médico y su familia: les ofrece mucho dinero porque necesita un médico con experiencia en el dispensario de su hacienda. Y además se suma Basi, una criada cuyo marido Pedro Camblor la abandonó y es mayoral en la misma hacienda.
En el barco se contrae una enfermedad que mata a muchos, y doña Ana es una de las víctimas. Justino no puede soportar la pérdida de su mujer.
Cuando llegan a la hacienda, descubren poco a poco la maldad con la que gobierna Frisia.
Su marido don Pedro parece que ha perdido la cabeza, su hijo Pedrito es un niño de diez años con una crueldad atroz. Sólo Víctor, unido a un chamán africano de nombre Mansa, han descubierto lo perversa que es Frisia. Justino no se recupera de la pérdida de su esposa y Mar intenta ayudar en el dispensario. Descubre que el maestro de azúcar, ése que busca los mejores terrones de azúcar, es un hombre que lucha por la libertad y comprende que se está enamorando de él, pero ya es tarde, porque ella lo rechazó y se va a casar con Paulina.
Paulina descubre que está siendo envenenada y que es todo de unas flores que hay en el jardín privado de Frisia: el floripondio o las campanillas de ángel, una droga que Mar sospecha que también le da a don Pedro.
Mar tiene una muleca, una niña de diez años que se convierte en su sombra. Solita ha perdido todo, y Mar intenta darle el amor que nadie le ha dado. Pero Pedrito la atosiga todo lo que puede.
Justino empieza a ejercer de médico a instancias de su hija. Quedan pocos días para la boda del maestro de azúcar y Paulina, pero no llegan a casarse, porque Pedrito ataca a Solita y ella le golpea con un pie en la cabeza. Frisia quiere venganza y Mansa le dice que no la toque, por lo que la hacienda terminará pasto de las llamas.
Víctor casi pierde la vida y Basi se enfrenta a su marido.

Corre el año 1986 y la historia la cuenta Solita a un periodista. Ella es la única superviviente de toda aquella historia.

LA AUTORA:





Maite Uceda nació en Asturias. En el año 2009, impulsada por el deseo de escribir historias, comenzó su primera novela, Los Ángeles de la Torre, un romance con tintes paranormales que autopublicó en 2013 y que tuvo una excelente acogida. Un amor para Rebeca (2014) se mantuvo más de un año entre los más vendidos de Amazon y fue traducida al inglés y al alemán. Alicia y el teorema de los monos infinitos (Planeta, 2016) fue publicada en Italia, Alemania y, recientemente, en Bulgaria. El guardián de la marea (Planeta, 2021) es una emocionante historia de amor que cruza océanos y transcurre entre las dos grandes guerras del siglo XX superando todo tipo de adversidades. Mayte estudió Informática de Gestión y Educación Social antes de convertirse en escritora. En la actualidad vive con su familia en un pueblo marinero del norte de España.

EL LIBRO:

Título original: El maestro de azúcar
Autora: Mayte Uceda
Editorial: Planeta (3ª impresión, en marzo de 2024)
Número de páginas: 504
ISBN: 9788408282358

Valoración: 9/10

RETOS:

* Reto Genérico: Libros exóticos.
* Reto "Pecera 50": Un libro que contenga la foto del autor en la contraportada.
* Reto "Todos Locos": Libro pendiente leído por alguien del reto.
* Reto "Paseo Lector por Argentina": Leer un libro sobre la independencia de un país.

sábado, abril 06, 2024

Leer con tiempo

No entiendo cuando una persona me dice que no lee nada. Es que no lo entiendo. Es totalmente respetable, pero no comprendo que alguien no disfrute de la lectura…
No sé qué haría yo sin libros…

viernes, abril 05, 2024

De viernes

Adoro cuando llegan los viernes porque entonces pienso en el tiempo que tengo para mí en las próximas horas…

jueves, abril 04, 2024

Una historia de sangre y fuego


En el Museo de la Evolución de Burgos había una exposición temporal llamada El médico, el obispo y el pintor, que se refería a tres personajes de la historia, que quizás no son muy conocidos: Juan Valverde de Amusco, Juan Álvarez de Toledo y Gaspar Becerra.

Nos remitimos a la historia.

Galeno era un médico griego muy famoso, que escribió un tratado de anatomía. Fue médico del emperador romano Marco Aurelio y de su hijo el emperador Cómodo (sí, el mismo que sale en Gladiator). Como en aquella época no estaba bien visto abrir cadáveres humanos para investigar el interior, Galeno utilizó macacos y otros animales. 

Y durante la Edad Media la anatomía de Galeno era estudiada en los monasterios.

Tratado de anatomía de Vesalio

En el Renacimiento, un médico de Bruselas llamado Andrés Vesalio publicó en 1543 un tratado de anatomía humana basado en sus observaciones directas sobre cadáveres humanos. Vesalio también era médico de un emperador: Carlos V.

Entonces se produjo la revolución en las universidades, ya que los viejos catedráticos defendían a Galeno y los jóvenes renovadores preferían las ideas de Vesalio. Entonces llegó un médico español llamado Juan Valverde de Amusco, que escribió en 1556 otro tratado de anatomía humana. Juan Valverde era natural de Amusco, un pueblo de Palencia, pero hizo toda su carrera en Italia. Vesalio acusó a Amusco de haberle copiado sus láminas de dibujos anatómicos, y es que el libro de Amusco vendía más que el de Vesalio.

Tratado de anatomía de Amusco

Amusco le contestó que había copiado sus láminas pero mejorándolas y corrigiendo algunos errores. Y que también había hecho láminas nuevas. En realidad las láminas de Amusco eran mejores que las de Vesalio, porque Amusco había contado con la ayuda del gran artista español Gaspar Becerra, discípulo en Roma del gran Miguel Ángel.

Corazón humano

Pero había un problema con el corazón. Galeno había dicho que la sangre pasaba del ventrículo derecho al izquierdo atravesando el tabique que los separa. Vesalio no veía la comunicación pero no se atrevió a quitarle la razón a Galeno. Amusco sí se atrevió y dijo que la sangre no pasaba de un ventrículo directamente a otro, sino que antes pasaba por los pulmones. Una idea loca, como todas las grandes ideas de la ciencia. 

Escultura de Gaspar Becerra

La circulación pulmonar ya había sido publicada tres años antes por otro español, el aragonés Miguel Servet (o Serveto), pero a éste lo mandó quemar el protestante Calvino en Ginebra por hereje. No se sabe si Amusco leyó o no el libro de Servet. Puede que lo hiciera y no se atreviera a decirlo para no acabar en la hoguera.

La historia de la ciencia es como una novela. Y la de Servet y Amusco es una historia de sangre y fuego.

Un paseo por Burgos

Plaza Mayor de Burgos

El Viernes Santo decidimos marchar a Burgos, donde llovía a raudales. En el Puerto de la Pedraja, incluso, nos encontramos con la nieve de frente. Pero no nos íbamos a detener. Creo que el catarro que tengo estos días lo pillé en Burgos, porque nos mojamos bien.

Reconozco que a mí Burgos, antes, no me gustaba mucho. Los primeros recuerdos que tengo es cuando mi tío Pepito me llevaba con él y me compraba un vestido en la Plaza Mayor, y sobre todo íbamos a ver al Papamoscas a las doce del mediodía, cuando la entrada a la catedral era libre y cuando la catedral aún tenía la piedra negra. Son dulces recuerdos, porque mi tío Pepito sólo se prodigaba de esa manera conmigo, al ser su única sobrina (todos los demás son chicos). 

Catedral de Burgos

Mi tío Pepito conocía muy bien Burgos, ya que durante años estuvo ejerciendo de secretario en algunos pueblos de la provincia e incluso trabajó en Burgos. Mi tío Pepe falleció el 24 de enero de 2012, pero le recuerdo con mucho cariño, como ahora, cuando he rememorado aquellos días que nos escapábamos a Burgos. Hoy en día, cuando busco la raíz de las palabras, de dónde provienen, me acuerdo del amor con que él trataba a las palabras, ese amor que seguramente me inculcó a mí. Hoy en día, ya no existe la tienda de ropa infantil donde me compraba vestidos, la piedra de la catedral se limpió y ahora hay que pagar entrada para ver al Papamoscas. Siempre nos quedarán los recuerdos.


Con el paso de los años, Burgos se convirtió en una ciudad de paso, cuando estudiaba en Salamanca, y quizás por eso no me gustaba, aunque he pasado horas allí, me he paseado por El Corte Inglés (que ya no existe), por infinitas librerías donde siempre he terminado comprando algún libro, y esperaba que las horas pasaran rápido para coger el autobús de vuelta a casa o el tren que me llevara a Salamanca. Ni siquiera la estación de tren está donde yo la conocí, sino a las afueras. 

Casa del Cordón

Después me saqué el título de Administradora de Fincas, un curso que impartía la Universidad de Burgos, concretamente la Facultad de Derecho y donde todo era telemático, excepto una semana al año que teníamos que presentarnos allí porque era presencial, eso durante tres años. Generalmente esa semana presencial caía en el mes de julio, nos alojábamos en una residencia universitaria frente a la Facultad de Derecho. Y entonces conocí Burgos de otra manera.


Allí hicimos nuestro grupo de amigos de toda España: unos vascos que San Sebastián, unos catalanes de Girona, uno de Zaragoza, una de Valladolid y yo. Salíamos todas las noches, cenábamos en el Morito la mayor parte de las veces, nos íbamos de fiesta, y al día siguiente era otro cantar. Recuerdo cuando pusimos nuestras firmas por si no podíamos ir a las clases, de manera presencial también. Y nos reincorporábamos cuando el cuerpo nos permitía, generalmente a la hora del almuerzo. Entre fiesta y fiesta, allí pasamos unos días geniales e hicimos buenas migas. 

El Viernes Santo regresé a Burgos por enésima vez. Esta vez iba con mi novio, y daba igual el tiempo, daba igual el frío. Al final lo más importante es la persona con la que vas. Y con él todo es perfecto siempre. 

Decidimos ir a la catedral, pero claramente no pudimos entrar. Si había un día en Semana Santa que permanecía cerrada todo el día, fue el Viernes Santo, pero no importa, porque eso será motivo suficiente para que volvamos a ver al Papamoscas otro día. Al fin y al cabo, Burgos no nos pilla muy lejos. 

Morcilla típica de Burgos

Después de entrar en una tienda de recuerdos (mis sobrinas siempre tienen algo que pedir), decidimos marchar al Morito a comer. Y aunque lo típico del bar son las tostas, optamos por pedir sobre todo morcilla...

Seguía lloviendo y nos tomamos un café en un bar típico de la Plaza Mayor, uno de estos bares que aún conservan las fachadas de madera y cristal con letras doradas de principios del siglo XX. 

Museo de la Evolución

Y terminamos en el Museo de la Evolución. Lo cierto es que nunca me canso de entrar a ver a Miguelón. Seguimos la trayectoria de la evolución humana, donde no nos importó pasar horas y horas, porque al menos allí dentro no nos mojábamos.


miércoles, abril 03, 2024

Atardecer

Qué bonitos los atardeceres cuando estamos en buena compañía.
Esto es abril y queda poco para nuestros cumpleaños.

martes, abril 02, 2024

El Ebro a su paso por el Valle de Tobalina


El río Ebro moldea el paisaje a su paso por las diferentes regiones que pasa, pero en el Valle de Tobalina se puede ver en su inmensidad, cómo su cauce va moldeando el terreno, cuando aún se ve el agua clara antes de llegar a Miranda de Ebro.

Corrimos paralelos al río durante kilómetros y no llegamos a ver el pantano, pero el paisaje era espectacular.


Una mañana en Frías



Considerada una de las villas más bellas de España, Frías es un lugar de ensueño. Situada en la comarca burgalesa de las Merindades, pasear por sus calles es como estar dentro de un cuento. Dicen que es la ciudad más pequeña de España. 



La silueta de su castillo, levantado sobre un peñasco, tiene como fondo a los Montes Obarenes. Las características casas, de dos o tres alturas, se adosan unas a otras y en sus estrechas fachadas aparecen piedras de toba, entramados de madera y una solana que remata el piso superior. Algunas de ellas cuelgan de la roca...


La ciudad de Frías, declarada Bien de Interés Cultural 2005, constituye un modelo de ciudad medieval levantada en lo alto de un cerro conocido como "la Muela". Sus calles son sinuosas y desiguales. 

Casas colgadas de Frías

En un extremo de "la Muela", dominando la ciudad, se eleva la Torre del Homenaje. A sus pies se encuentra un patio amurallado protegido por un foso con puente levadizo.


Sin duda alguna, es un pueblo para disfrutar.

lunes, abril 01, 2024

Los jardines perdidos

Los Jardines Perdidos de Heligan se encuentran en el condado de Cornualles y hasta allí nos adentramos para conocer su historia. El libro está bien, aunque deja algunos cabos sueltos.

Lexi es una joven que sale huyendo de Londres, donde deja su trabajo, a su ex novio y toda su vida pasada. Su ex la maltrata y ella ha decidido esconderse en un lugar que espera que no la encuentre. En Cornualles encuentra trabajo de voluntaria en los Jardines Perdidos de Heligan, donde muy pronto es contratada como relaciones públicas para hacer una exposición debido al aniversario de su creación. Y así se adentra en la historia del nacimiento de los célebres Jardines.

Jardines Perdidos de Heligan, Inglaterra



En 1781, Damaris y Allie se han quedado huérfanas y ahora su tutor legal es su primo Henry Tremayne, por lo que se trasladan a la mansión que éste tiene en Cornualles. Henry es una persona muy cándida, que acaba de casarse con Harriet y han tenido un bebé.

En sus primeros paseos juntas, las dos hermanas descubren un bulto en la costa y Damaris encuentra un hombre que seguramente ha arrastrado la marea por un naufragio. Pide ayuda y llevan a la mansión al hombre, Julian Harrington, que poco a poco se va recuperando. Julian explica que venía con toda su familia desde América, y es un hombre taciturno al descubrir que su mujer y sus tres hijos han perecido en el naufragio. Pero Julian explica a Henry que vieron luces en la costa y descubre que el guardabosques va a la costa a "equivocar" a los barcos para que naufraguen y robar los restos del naufragio. Julian se convierte entonces en guardabosques, mientras Damaris se da cuenta de que se ha enamorado de él.

Mevagissey, Cornualles, Inglaterra

Henry tiene una idea para crear un enorme jardín en sus tierras, por lo que emprende un grand tour para visitar famosos jardines ingleses. Como su mujer tiene una salud delicada y aprovechando que Damaris dibuja muy bien, se lleva a su prima para visitar jardines y hacerse una idea del jardín que él construirá en su propiedad.

Mientras, en Cornualles, Allie, que se encuentra en silla de ruedas, se acerca a Julian, que es un personaje taciturno e incluso le lee las cartas de su hermana Damaris. Comienzan una gran amistad. 

Finalmente, a su regreso, Henry comienza las obras del jardín, con estatuas, templetes, grutas, cascadas y un largo etcétera, mientras Damaris descubre que Julian también se ha enamorado de ella, pero se siente culpable por las muertes de sus familiares. Pero Allie, que lee una serie de periódicos de curiosidades, encuentra un breve donde se habla que un niño fue encontrado en las costas de Plymouth procedente de un naufragio. Como coincide con la edad de Tristan, el hijo de Julian, Henry y Damaris se presentan en el orfanato y después pagan a un deshollinador con el que trabaja para llevarse a Tristan. Con su hijo, Julian vuelve a recuperar la sonrisa y decide que ha llegado el momento de pedir la mano de Damaris.

LA AUTORA:



Desde muy joven, Inez Corbi supo que quería ser escritora. Sin embargo, tras estudiar Filología Alemana e Inglesa, trabajó algunos años como asistente de la gerencia en servicios de salud. Sus éxitos en concursos de relatos cortos la animaron a escribir su primera novela, Die irische Rebellin. Desde entonces, ha publicado cinco novelas y un libro de literatura juvenil. Vive con su familia en Frankfurt.

EL LIBRO:

Título original: Die Gärten von Heligan

Autora: Inez Corbi

Traductora: Claudia Toda

Editorial: Ediciones B (1ª edición, en febrero de 2022)

Número de páginas: 397

ISBN: 9788466670678

Valoración: 8/10

RETOS:

* Reto 100 libros.

* Reto Genérico: 'Landscape'.

* Reto "Pecera 50": Un libro ambientado en la época victoriana.

* Reto "Todos Locos": Libro que lleve más de dos años contigo.

* Reto Literario Artístico: Camino, carretera, sendero.

domingo, marzo 31, 2024

Una de chinchón

Hacía tiempo que no jugaba al chinchón. Hace unas semanas les enseñé a jugar a mi novio y a mi sobrina de diez años. Y claro, en mi familia jugamos con dinero, y he ganado…
Otro día más.

sábado, marzo 30, 2024

Noches de tranquilidad

En Semana Santa todos los pueblos están llenos, así que Logroño no tendría tanta gente como otros sábados. Y había menos, ciertamente.
Disfrutando de nuestros momentos…

viernes, marzo 29, 2024

Una visita a San Millán de la Cogolla


Lo cierto es que los monasterios de San Millán de la Cogolla nos pillan muy cerca. A mí siempre me impresiona el imponente monasterio de San Millán de Yuso en medio del valle verde. Ayer teníamos ganas de ir a algún sitio, pese a la lluvia. Y como a veces viene bien rememorar la historia decidimos visitar San Millán de la Cogolla.

Facsímil en tamaño real de las Glosas Emilianenses, se puede contemplar en un lateral las notas aclaratorias en lengua romance para explicar el texto en latín

Erróneamente se dice que el castellano nació en La Rioja, pero eso no es cierto, ya que el castellano ya se hablaba en toda Castilla; el mérito de San Millán -y por ello se le dice que es la cuna del castellano- es que un monje, Gonzalo de Berceo, lo escribió por primera vez. Lo que hace es transcribir la lengua romance, esa lengua que se hablaba en el pueblo, en los códices, pero no como un texto normal, sino como una especie de notas en los márgenes, notas aclaratorias que explicaban el texto en latín, llamadas "glosas". Y de ahí nacen las Glosas Emilianenses (emilianenses es el gentilicio de los habitantes de San Millán). 

El monje anónimo que escribió estas glosas, alrededor del siglo X, también tenía cierto dominio del idioma vasco, ya que hay glosas en euskera.

Atril en el coro

Éste es uno de los acontecimientos históricos que caracteriza a La Rioja y, por eso, son tan importantes los Monasterios de San Millán de la Cogolla. El pueblo cuenta con dos monasterios, Suso y Yuso, que se diferencian por los prefijos latinos ("su" significa "arriba" y "yu" significa "abajo"). Aunque Suso, en la montaña, tiene un valor arquitectónico más importante, ya que fue el primer monasterio y es más antiguo, se encuentra en una montaña sobre el pueblo de San Millán, un lugar donde está restringido el acceso de vehículos y no se puede aparcar. Cuando llegamos a San Millán llovía mucho, así que decidimos quedarnos en el Monasterio de Yuso, y dejar el de Suso para otro día que el tiempo acompañe.

Claustro

La primera congregación de monjes benedictinos que se asientan en el valle de San Millán lo hacen en el Monasterio de Suso. La construcción de este monasterio va unido a la leyenda de San Millán, un joven pastor que se hizo ermitaño y murió a la edad de 101 años. Sus discípulos le enterraron en la cueva que está junto a Suso, donde se va formando el primer monasterio.

El rey navarro García III, muy devoto de San Millán, decide llevarse los restos mortales del santo, pese a la oposición de los monjes del Monasterio de Suso. Cuando transportaban los restos en una carreta, al llegar al valle, los bueyes se detuvieron y no quisieron continuar. El rey comprendió que era un milagro y mandó construir ahí el nuevo Monasterio de Yuso.

Claustro con estatuas y acceso a la iglesia

En el claustro se pueden ver mezclas de dos estilos diferentes: el gótico y el renacentista. En el claustro se pueden apreciar tres imágenes de santos: la de San Millán, la de San Felices de Bilibio (patrono de Haro) y la de San Benito (fundador de la orden benedictina).

Puerta plateresca de acceso a la iglesia

Llegamos a la iglesia, que tiene dos tramos diferenciados. En su origen el coro estaba delimitado por dos puertas de herrería, si bien la primera se sustituyó por una puerta de estilo plateresco, dorada de acceso a la iglesia. A un lado de esta puerta aparece la imagen de otro santo importante en San Millán: se trata de San Braulio, el monje que escribió la biografía de San Millán.

Coro con atril y puerta de hierro

Tras cruzar la puerta dorada, nos encontramos en el coro, dominado por un atril antiguo (facistol) que da vueltas y que tiene las marcas de los herrajes de los códices de canto gregoriano. En realidad, los códices eran un apoyo para los monjes, pero no lo necesitaban porque después de cantar gregoriano doce horas al día se sabían perfectamente lo que estaban cantando.

Órgano

Otra curiosidad es que el órgano está completamente reciclado, formado por piezas de otros órganos desechados.

Cuando pasamos a la iglesia y miramos hacia atrás, descubrimos que el hueco redondo de la puerta dorada guarda simetría con el rosetón de detrás.

Retablo de la iglesia

El retablo de la iglesia está formado por lienzos donde se representan escenas de la vida de San Millán. El pintor tenía influencias claras de El Greco.

Sacristía

Pasamos a la sacristía, una sala imponente debido a los frescos del techo, bien conservados gracias al suelo de alabastro, que absorbe la humedad. Las paredes están decoradas con óleos flamencos y pequeñas tablas traídas de Nápoles. Está presidido por una talla de Santa María de los Ángeles.

Claustro alto

De ahí subimos las escaleras al claustro alto, que está decorado por imágenes de los milagros de San Millán, y hay pequeñas habitaciones donde los estudiosos de los libros y archivos de la biblioteca podían quedarse a pernoctar. Los balcones en su origen eran abiertos, pero los benedictinos decidieron cerrar este claustro para conservar los lienzos y el suelo (hecho de barro cocido).

Y llegamos a la joya del monasterio: el armario de los cantorales. En una pequeña sala, cercana a la iglesia, se encuentra el armario de los 25 cantorales, una colección completa de cantorales que se ubica en el armario original y se siguen conservando en el mismo sitio. Sólo hay cuatro colecciones completas de cantorales en España y una de ellas es ésta.

Cantorales en su ubicación original

Los cantorales pesaban entre 40 y 60 kilos. Estaban hechos con libretos de pergaminos, que luego unían con cuerdas. Para las tapas utilizaban placas de madera y para sujetarlos y prensarlos colocaban herrajes. Los pergaminos eran decorados por el monje iluminador, aquel que mezclaba los colores para crear las letras y florituras que necesitaba el cantoral.

El armario está protegido por aire por todos los lados, de hecho hay respiraderos y una gatera. Se revisan a menudo por especialistas para conservarlos en condiciones óptimas. 

Hay que tener en cuenta que estos cantorales tenían que bajarse hasta el facistol del coro, cuarenta y cinco escalones más abajo, por lo que bajar y subir con este peso, varias veces al día, tenía que ser una ardua tarea.

Cantoral expuesto

Se expone en una vitrina uno de los cantorales abierto, donde podemos comprobar cómo es posible que todos los monjes que cantaban gregoriano en el coro podían leer... Es que las líneas son gigantes. Era otra época.

También en esa sala se exponen una serie de primeras ediciones de libros medievales.

Finalmente terminamos la visita en una pequeña capilla que tiene dos arquetas con los restos de San Millán de la Cogolla y parte de los restos de San Felices de Haro.

Arqueta de San Millán

La arqueta de San Millán, construida en marfil y plata, y que contiene los restos mortales de San Millán, nos cuenta en las tablillas de marfil anécdotas de la vida de San Millán. Cuando en 1808 las tropas napoleónicas entraron en España, expoliaron los monasterios, llevándose objetos de valor, como la plata de la arqueta de San Millán, pero dejaron el marfil porque no lo consideraron de valor. Sin embargo se perdieron tablillas de marfil, que hoy en día pueden observarse en el Metropolitan de Nueva York o en el Hermitage de San Petersburgo.

Arqueta de San Felices

Por su parte, la arqueta de San Felices, contiene unos pocos restos, conservándose lo demás en Haro. También formada por tablillas de marfil cuenta partes de la vida de Jesucristo y tiene influencia bizantina. 

Y hasta aquí llega nuestra visita. A ver si no tienen que pasar otros veinte años para visitar de nuevo los monasterios. Hoy en día es una congregación de Agustinos Recoletos los que viven en el monasterio.


jueves, marzo 28, 2024

Hija de las cenizas

La comisaria Teresa Battaglia se tiene que enfrentar a su pasado y a su futuro.
Giacomo, un asesino en serie que detuvo hace veintisiete años, se ha escapado de la cárcel de alta seguridad donde se encontraba, y ha cometido otro asesinato. Por el camino les va dejando pruebas y después de unos días se entrega a la policía.
Teresa acude a verle junto a su subalterno Massimo Marini, y pide que le dejen al preso hacer sus creaciones de teselas.
Giacomo confiesa que su inductor le ofreció a la víctima perfecta, pero se ha entregado porque le tiene miedo.
Teresa, por su parte, empieza a recordar lo que ocurrió veintisiete años antes, cuando sufría malos tratos por parte de su marido Sebastiano, y que en una de esas palizas perdió al niño que esperaba. Y es que Giacomo no llegó a tiempo para defenderla y Antonio Parri, el médico forense, se había quedado dormido por una borrachera. Ella le pidió que dejara la bebida y ella denunció a su marido por malos tratos, pero también el trato machista que se le daba como mujer en la comisaría.
Ruinas del templo paleocristiano de Aquilea, Italia


Massimo acude solo a ver a Giacomo y descubre que el cuadro de teselas en un retrato de Teresa, y descubre que la comisaria y el preso tienen un vínculo muy estrecho.
Pero ahora todos se vuelcan con ella al descubrir que le han detectado alzhéimer y que la víctima era Sebastiano. Pero Giacomo, que ha vuelto a escaparse al descubrir al inductor en la prisión, se acerca a la casa de Teresa para ponerla sobre aviso porque el inductor es una persona muy cercana a ella…

LA AUTORA:




Ilaria Tuti vive en la montaña, cerca de Germona del Friuli. Estudió Economía y, gran amante de la pintura, ha sido ilustradora en una pequeña editorial. Ha publicado varios relatos, uno de los cuales, La bambina pagana, obtuvo el Premio Gran Giallo Città di Cattolica 2014. Su novela Flores sobre el infierno (Alfaguara, 2019) fue la primera entrega de la serie Teresa Battaglia y enseguida cosechó un gran éxito en Italia. Tras venderse sus derechos audiovisuales, se convirtió en una de las series más vistas de la historia de la televisión italiana, y ha sido traducida en trece países. Ahora mismo se está rodando la adaptación de La virgen negra (Alfaguara, 2021), su secuela, que fue finalista del Premio Edgar Allan Poe y del prestigioso Premio Scerbanenco. Hija de las cenizas (Alfaguara, 2023) es la tercera y esperadísima entrega de la serie.

EL LIBRO:

Título original: Figlia della cenere
Autora: Ilaria Tuti
Traductor: Xavier González Rovira
Editorial: Alfaguara (1ª edición, en septiembre de 2023)
Número de páginas: 333
ISBN: 9788420467016

Valoración: 8/10

RETOS:

* Reto Genérico: "Thriller".
* Reto "Thriller Holics": Con dos líneas temporales.
* Reto "Pecera 50": Un libro con prólogo.
* Reto "Todos Locos": Autora que no leíste el año pasado.