
Leí Cumbres Borrascosas siendo una adolescente y me enamoré por primera vez, obviamente de Heathcliff. Han pasado varias décadas y aún me acuerdo de él, ya que es uno de los hombres más perfilados de romanticismo. Recuerdo que lo leí, además, un verano que estábamos de vacaciones en Peñíscola. Es una de las pocas novelas que releería.
Lockwood llega a la finca de Cumbres Borrascosas para conocer a su casero, el señor Heathcliff, que le ha alquilado una villa cercana, la Granja de los Tordos. El recibimiento de su casero es muy frío.
En la finca viven Catherine, nuera de Heathcliff, y el joven Hareton Earnshaw. Para Lockwood los tres personajes le parecen toscos y amargados. La señora Dean, que le sirve en Los Tordos y les conoce, le cuenta la historia de las dos familias que viven en la zona, los Linton y los Earnshaw.
El señor Earnshaw, dueño de Cumbres Borrascosas, trajo un día a casa a un niño abandonado para criarlo como propio: Heathcliff. Los hijos de Earnshaw recibieron con extrañeza a este niño. Con el paso del tiempo, la hija, Catherine, se hizo buena amiga de Heathcliff, pero su hermano Hindley, lo detestaba y siempre estaba humillándolo.
Años después, los padres de Catherine y Hindley mueren y Hindley se casa con Frances, con quien tiene un hijo, Hareton. Frances prohíbe a Heathcliff todo contacto con Catherine, pero los dos jóvenes mantienen a escondidas su amistad, que deriva en un amor apasionado. Un día deciden ir a espiar a los Linton, que viven en la Granja de los Tordos, pero son sorprendidos. Mientras huyen, un perro muerde a Catherine. Los Linton la recogen y la cuidan en su casa durante una temporada, pero expulsan a Heathcliff, al que consideran poco menos que un criado. Cuando Catherine regresa a la finca familiar, físicamente ha cambiado, ya que se ha convertido en una señorita.
Catherine se casa con Edgar Linton, aunque le confiesa al ama de llaves, Nelly Dean, que está enamorada de Heathcliff. Éste escucha la conversación a escondidas y se siente ofendido porque ha accedido a casarse con otro y no con él, ya que la unión con Heathcliff rebajaría su categoría social. Herido en su orgullo, desaparece durante tres años y reaparece enriquecido. Para ofender a Edgar y poner celosa a Catherine, corteja a Isabella, hermana menor de Edgar, con quien se termina casando y teniendo un hijo, Linton.
Catherine enferma por los enfrentamientos entre su marido y Heathcliff y muere al dar a luz a su hija. Edgar Linton la llamará igual que su difunta esposa, Catherine. Hindley, convertido en un borracho y en jugador empedernido, se ve obligado a vender Cumbres Borrascosas a Heathcliff. Edgar muere y Heathcliff se queda con la casa y con el hijo de Hindley, Hareton, al que mantiene analfabeto y salvaje, vengándose así de su padre. Isabella huye de Cumbres Borrascosas y se consagra al cuidado de su hijo Linton. Pero Isabella muere y Linton vuelve con Heathcliff, que lo desprecia porque es un niño enfermizo que no se parece nada a él.
Pasan dieciséis años. Heathcliff orquesta un romance entre Catherine Linton y su primo Linton, ya que los jóvenes no conocen la historia de Cumbres Borrascosas, y se casan, por lo que cuando Edgar muere poco tiempo después Heathcliff hereda la Granja de los Tordos, apoderándose del patrimonio de las dos familias que tanto lo despreciaron.
El señor Lockwood vuelve a Cumbres Borrascosas y descubre que Heathcliff ha muerto, convencido de que el fantasma de su amada Catherine ha venido a buscarlo. A pesar de lo mucho que lo maltrató, Hareton llora por Heathcliff, que ha sido lo más parecido a un padre que ha conocido. Catherine, que al principio despreciaba a Hareton, pasa a compadecerse de la ignorancia del muchacho y le enseña a leer en secreto. Al final deciden casarse, poniendo final a una historia de odios y desencuentros entre familias.
Cumbres borrascosas (Wuthering Heights) es la única novela que escribió Emily Brontë, publicada por primera vez en 1847 bajo el seudónimo de Ellis Bell. Su hermana Charlotte editó una segunda edición, ya póstuma. La novela ha tenido innumerables adaptaciones cinematográficas, radiofónicas, teatrales, etc.










