lunes, diciembre 16, 2013

El final del lunes

Lo único que me apetece al llegar a casa en días como hoy es tirarme en el sofá con un libro y leer. Como estoy comprando regalos he hecho un buen aprovisionamiento de libros. En general, me gusta hacer los regalos navideños y siempre regalar, como un "plus" un buen libro. Así que el viernes por la tarde recorrí una librería y me encontré con dos libros para regalar y unos cuantos más que compré para mí. Si es que cuando no quiero entrar en una librería es porque siempre salgo cargada. Entre el último de Federico Moccia, el último de Diane Setterfield (aquella que hace unos años nos deleitó con El cuento número trece), la segunda parte de la trilogía del Baztán que comenzó con El guardián invisible y el último de Murakami ya tengo para las próximas semanas. Pero no contenta con ello, a mi madre le gusta Reyes Monforte y aprovechando que su cumpleaños es el Día de Reyes, también le compré el último. Lo que ocurrió es que se lo di y como tiene más tiempo que yo casi se lo ha terminado. Y a mi hermano le regalaré uno sobre la verdad oculta del asesinato de John F. Kennedy (que se lo daré el día que nos demos los regalos). 
Yo iba a comprar el último de Pérez-Reverte y como había tantos entre los que elegir... Es que siempre ocurre lo mismo cuando llegan estas fechas, que a todo el mundo le da por publicar libros en Navidad.
Eso me recuerda a que tengo que hacerme con la novela ganadora del Certamen Ciudad de Logroño 2013, que se otorgó hace unos pocos días. Parece ser que ha habido tongo. Aunque siempre he pensado que en los certámenes literarios bien remunerados la objetividad y la justicia brillan por su ausencia.

Por fin termina el lunes, lo que no está nada mal. Aún tengo que comprar dos regalos y no sé dónde los meteré...

domingo, diciembre 15, 2013

El lector de Julio Verne

Hacía tiempo que lo leía una novela sobre la realidad histórica de la posguerra española. Hacía tiempo que no leía un libro de Almudena Grandes, quizás porque me decepcionó con alguna de sus novelas que, finalmente, no acabé.
Así que demoré la lectura de este libro durante un tiempo, hasta que finalmente he optado por leerlo y no me ha decepcionado, más bien al contrario, ha sido un libro que he disfrutado, con el que he comprendido un poco mejor cómo era la España de finales de la década de los años 40, cómo aun habiendo finalizado una guerra civil, la verdadera guerra continuaba en los pueblos entre los vencedores y los vencidos.
Como bien se describe en la colección, este libro pertenece a una serie de novelas sobre la posguerra, Episodios de una guerra interminable, que comenzó con Inés y la alegría. En principio, la autora estima que serán seis novelas las que formarán parte de esta serie de novelas: Inés y la alegría, El lector de Julio Verne, Las tres bodas de Manolita, Los pacientes del doctor García, La madre de Frankenstein, y Mariano en el Bidasoa. Pero la mayor parte de estas novelas aún están en proceso y sólo las dos primeras se han publicado ya. Como no lo supe hasta coger el libro, ni siquiera había leído Inés y la alegría. Comprobé que en realidad eran episodios independientes y me embarqué en la lectura de El lector de Julio Verne.
Almudena Grandes construye la historia a partir de la narración de una historia real, que le contó su amigo Cristino Pérez, donde le explicaba cómo fue su infancia en el cuartel de la Guardia Civil en un pueblo de la Sierra Sur de Jaén, Fuensanta de Martos. Pero como bien explica la autora al final, aunque la historia transcurra en ese pueblo y los alrededores, en realidad es como un lugar ficticio, si bien decidió poner el nombre del pueblo en honor a Cristino Pérez.
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Fuensanta de Martos, Jaén

La historia se nos muestra a través de los ojos de Nino, un niño de nueve años, hijo de guardia civil en los postreros años 40. En el pueblo donde vive, rodeado de montañas, cada vez son más los lugareños que se echan al monte, como disidentes del régimen franquista, lo que provoca que las familias de civiles se enfrenten cada vez más a menudo a los guardias, en una guerra inacabable. Nino se encuentra entre los dos frentes y sacará sus propias conclusiones, pese a su corta edad.
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Tomás Villén Roldán, alias Cencerro

En medio de los enfrentamientos se destaca un guerrillero célebre conocido como Cencerro. Tomás Villén Jaén, alias Cencerro existió realmente y fue uno de los hombres más buscados por la benemérita jiennense, y según el libro, cuando iba a ser capturado y sin posibilidad de escape, se terminó suicidando con la última bala que le quedaba en el fusil. En esta novela, la autora se inventa un segundo Cencerro, aprovechando la celebridad del primero y como un modo de tortura para los guardias. También es real la anécdota de que el pueblo cantaba Tengo una vaca lechera delante de los guardias para sacarles de sus casillas.
Los enfrentamientos, la identidad de personas que no se sabe de qué lado están, los secretos familiares, las personas que aparentan una cosa que no sienten… van a marcar la infancia de Nino en los años 1947, 1948 y 1949. Cuando el padre de Nino, el Canijo, comprende que su hijo no va a ser alto y que quizás no podrá entrar en el Cuerpo, le apunta a clases de mecanografía, lo que hace que el muchacho vea y escuche otras versiones diferentes de un mismo hecho de lo que en realidad escucha en el cuartel.
Nino se hará muy amigo de un hombre solitario, Pepe el Portugués, que vive a medio camino entre el pueblo y el monte. Pepe, en realidad, se convertirá en el instructor de la ideología de Nino, en el que plantará la semilla de un comunismo que el Canijo desarrollará varias décadas después.
Es previsible que Pepe está ayudando a los del monte. Es un hombre soltero que sabe de todo, pero Nino es un chico inteligente al que no se le escapará nada, sobre todo cuando encuentre el libro de Los hijos del capitán Grant y un nombre de un guerrillero que acaba de ser asesinado. A través de Pepe entrará en contacto con la casa de las Rubias, donde viven mujeres cuyos maridos e hijos han muerto, han huido o se han escondido. De la mano de Elena, aprenderá mecanografía y taquigrafía, y la mujer le prestará todos los libros de aventuras, desde Julio Verne hasta Stevenson, que Nino devorará con la imaginación de un niño de diez años. Para él son sus años dorados y no quiere que nunca acabe ese momento.
Los del monte escaparán y la labor de Pepe en el pueblo habrá acabado.
La novela está dotada de un enorme realismo, y es curioso cómo la autora repite los motes, que aún se siguen poniendo en los pueblos, que son de una lucidez sin igual. Aquí, como en cualquier pueblo español, todo el mundo tiene un mote.
Finalmente, me queda hablar de la cruel 'ley de fugas', que se aplica varias veces en el libro a varios hombres del pueblo, cuando son detenidos, los guardias les sueltan y les disparan por la espalda, alegando a sus familias que “habían intentado escaparse del cuartel”. También habla muy someramente sobre la Ley 12 de 1940, que fue inspirada por el mismísimo Franco y fue una manera de depurar, en todos los sentidos, las Fuerzas Armadas. Por esta ley, cualquier guardia que tuviera un pasado dudoso podía ser expulsado de la benemérita, pero se aplicó sobre todo cuando fallecía algún guardia, de pasado dudoso o no, para evitar indemnizar a las viudas e hijos. Lo que era de una crueldad supina.

Esta novela me ha encantado. Así que vuelvo a poner a Almudena Grandes entre mis autores de cabecera y buscaré Inés y la alegría, con el fin de leérmela también.

Proyecto de Diciembre: El Profesional

Habitualmente no suelo participar en actividades blogueras, justamente por cuestiones de trabajo, porque el día a día a veces se hace muy cuesta arriba y suelo llegar tarde a casa, y por eso mismo cuando a través del blog de Carol (Memorias Literarias) descubrí este Proyecto, me pareció una idea genial, y aquí estoy, a punto de empezar a hablar de aquellas novelas con las que me sentí identificada por cuestiones de trabajo.
La idea de Proyectos me parece excelente, aunque no sé si podré participar cada mes. ¡Ojalá!
Isi, me ha fascinado la idea que has tenido y, de momento, participaré en el Proyecto: El Profesional, correspondiente al mes de Diciembre.

Soy Administradora de Fincas, lo que me supone estar con la ley detrás de la oreja, aunque nunca me haya pasado por una Facultad de Derecho, excepto para sacarme el título necesario para gestionar Comunidades de Propietarios, cosa que ocurrió en Burgos hace ya más de un año. Después de llevar cinco años tratando con vecinos nerviosos, alterados, y cada vez más crispados (debido sobre todo a la situación caótica en la que se encuentra nuestro país) y aun sabiendo que es un trabajo poco agradecido, la Administración de Fincas me aporta y me enriquece en el día a día. Al final, es el mundo del "cara a cara" y en muchas ocasiones terminas haciendo las funciones de un psicólogo: es el caso de la mujer que se quedó viuda hace dos meses y se encuentra tan sola que llama a la Administración porque necesita hablar con alguien aunque no tenga ningún problema en su casa; es el caso del matrimonio que se ha quedado en paro y no puede hacer frente a las cuotas de la Comunidad (primero tendrán que comer, que vestir, que pagar la luz…); es el caso del hombre que tiene un recibo del banco por el mantenimiento de la cuenta y viene a la oficina airado porque “le hemos girado un recibo que no teníamos que haberle girado”, y se le bajan los humos cuando comprende el error; es el caso de la cantidad de vecinos que viven puerta con puerta y se llevan a matar y tantos, tantos, tantos… Lo mío sería para escribir un libro con todas las anécdotas que acumulo en el día a día.
Enriquece porque siempre aprendo algo nuevo cada día. Enriquece porque un Administrador de Fincas no es sólo el gestor de la Comunidad, sino que además ha de ser psicólogo, arquitecto, perito, electricista, albañil, abogado… y, sobre todo, un torero que sepa hacer todo tipo de pases, manoletinas y verónicas.
Obviamente, como libros de cabecera tengo varios manuales de interpretación de la ley de Propiedad Horizontal, pues los estoy revisando a menudo, así como la revista que me envía el Colegio de Administradores de Fincas. De todos ellos, el que más suelo utilizar es uno que nos regalaron en una fiesta de Administradores hace unos años (aunque ha quedado obsoleto, porque este año se ha modificado la Ley de Propiedad Horizontal): Propiedad Horizontal. 760 preguntas y respuestas. Es el que más uso porque son las preguntas habituales que se hacen los vecinos y también los propios Administradores.

En cuanto a libros que tengan que ver con mi trabajo y que recomendaría, hay dos con los que disfruté mucho y que, en realidad, no esperaba que tuvieran que ver con mi trabajo diario. Uno de ellos es Calle Berlín, 109, que leí no hace mucho y que en realidad es policíaca, pero toca muy de cerca la realidad cotidiana de un inmueble con sus problemas vecinales diarios. La acción transcurre en Barcelona.

Otro libro que también recuerdo con cierta familiaridad es Quinta Avenida de Candace Bushnell, que me lo leí allá por el año 2009, mientras visitaba Malta. Recuerdo que no me gustaba cómo empezaba, pero me terminó enganchando por la manipulación y el “mamoneo” de las Juntas de Propietarios en un exclusivo edificio ubicado en Manhattan, aunque la gestión de inmuebles en unos países y otros varía el fondo viene a ser similar.

Y no, lo mío no es como Aquí no hay quien viva, aunque a veces, cuando hago 'zapping' y aparece en la pantalla me echo unas risas. Cuando tengo Juntas de Propietarios, llego tarde a casa y no me apetece ver la tele, ni siquiera escribir en el blog (de ahí que últimamente apenas escriba mucho). Pero hoy es domingo y ésta me parece una idea fantástica.

sábado, diciembre 14, 2013

La Navidad, a punto

Ya han puesto la estrella de Navidad en la torre. Y es que no queda nada. Ayer estuve comprando regalos, pero aún me queda...

viernes, diciembre 13, 2013

Viernes, por fin

Me encantan los viernes. Son esos días en que me descargo totalmente de todas las preocupaciones. Además, hoy he visto a ese ángel de mirada perfecta, y he hablado con él.
Si pudiera quitarle trabajo, que sé que está muy ocupado últimamente, lo haría.
Hoy es el día que no hay prisa por ir a dormir. Hoy es el día que puedo relajarme... por fin.

jueves, diciembre 12, 2013

Extrañas sensaciones

Ha dicho que F. no había venido a por la ropa de trabajo y que había enviado a alguien. Entonces he comprendido que F. era el Fernando que yo conocí alguna vez de mi vida, y ni siquiera me he preguntado en qué estaría trabajando. Sólo recuerdo que a él le gustaba la música, que era un poeta de las notas musicales, y a mí me dejó de gustar la música.
He mirado a la que hablaba de él y he sabido que era su madre, aunque la recordaba diferente. Su madre supo entonces. Pero qué indiferente me resulta.

Luego conocí a un ángel que me hizo olvidar todo lo negativo que puede brindarnos la vida. Y aunque a veces me ha hecho llorar, sé que él es demasiado especial, porque me enseñó a sonreír de nuevo.

Cómo pasa el tiempo. Me iré a soñar con mi ángel.

miércoles, diciembre 11, 2013

Frío de diciembre

Hace un frío invernal, o infernal, según se mire. Tengo nervios, porque no queda mucho para que acabe el año. Y las últimas nocheviejas flotaba el amor. 
Esta semana es dulcemente breve, lo que es de agradecer.

martes, diciembre 10, 2013

Antinavideño

Soy la persona más antinavideña que existe por estos lares, pero otra historia es estar en una oficina de cara al público. Entonces me dedico a darle algo de colorido.
Como no tenía ganas de poner mucho colorido, me he agenciado un muñeco de nieve en esos lugares que tienen de todo, en los chinos.
No queda mal.

La niebla lo cubre todo

Anoche el cielo estaba tan despejado que se veía la luna brillante. Hoy apenas se ve a un metro, y esa niebla da cierta apariencia de fantasmal. A mí me gustan las ferias con un poco de niebla, quizás porque el Medievo me lo imagino como entre brumas. Pero hasta que no han terminado las ferias no ha aparecido la niebla.

lunes, diciembre 09, 2013

Mercado medieval

Hoy terminan las ferias de la Concepción. Da algo de pena, porque este fin de semana había gente por todos los sitios.
Hasta el año que viene...

Casi invierno

Para mí, el invierno comienza cuando las ráfagas de viento se me clavan en la piel como un frío esmalte de uñas. Por lo que hace semanas que estoy inmersa en el más puro estilo invernal. Lo único que me hace olvidar este frío es el calor que proviene de esa mirada tan adorable. Entonces me olvido del frío y del calor, ya no me pregunto en qué estación me encuentro, y sólo veo calidez y chocolate caliente. Me pregunto dónde estará esta tarde, que ha venido teñida de niebla...

domingo, diciembre 08, 2013

Aquella bebida

Cuando he visto la botella de Tolón Tolón he recordado un tiempo en que tomaba chupitos de estos. Sabían riquísimos, aunque finalmente los dejé de tomar por una mala resaca.
Y ahí estaba de nuevo la botella. Estamos tomando café en el último bar que yo visité anoche, cómo cambian los bares de la noche -apenas iluminado- al día -mesas y mayor iluminación-.
Lo que me recuerda a que no me encontré con ese ángel de mirada perfecta y seguro que se fue a casa más tarde que yo. Lo que hubiera dado por tomarme una cerveza con él...

sábado, diciembre 07, 2013

Jugada de presión


Paul Auster publicó su primera novela con el pseudónimo de Paul Benjamin. Esa primera novela fue Jugada de presión. Hasta este año no había leído nada de este autor, y creo que fueron mis vivencias en Nueva York las que más me aproximaron a este tipo de novelas, quizás porque tras mi estancia allí quería que una parte de la ciudad quedara en mí para siempre. Y las novelas, muy americanas, de Auster suelen tener un trasfondo espacial en ciertos lugares neoyorkinos, aunque no los habituales que visitamos los turistas, sino que son planos más oscuros, quizá un tanto siniestros, que nos podemos encontrar tras rascar la primera capa de la superficie.
He disfrutado mucho con esta primera novela del autor. Con La Trilogía de Nueva York también disfruté, sobre todo porque sólo habían pasado unos pocos días desde que aterricé procedente de USA, pero en Jugada de presión he sentido más cercano al autor, quizás porque no deja ningún cabo suelto (cosa que me dejó pensativa con La Trilogía de Nueva York, que me gustó, pero muchas de las situaciones las dejaba sin solucionar, como poniendo a prueba al lector).
He decidido que seguiré leyendo a Auster, aunque en algunos lugares he descubierto que hay opiniones encontradas entre sus libros, que algunos son muy buenos y otros tan pésimos que no quedan ganas de seguir leyendo más de él. Yo, de momento, seguiré leyéndole porque lo disfruto mucho.

"Lo que ocurrió fue algo totalmente inesperado. Yo sólo había visto una vez aquella jugada, quince años antes, cuando estaba en el equipo del instituto. Los del equipo contrario nos la hicieron y perdimos el partido. La clave consiste en colocar los mejores corredores en segunda y tercera, y cuando da resultado todo sucede como un relámpago. En cuanto Wilton comenzó a preparar su primer lanzamiento, se veía venir. Webster y Turner salieron disparados como dos ratas del desierto hacia las bases siguientes y Costello se colocó en posición para golpear ligeramente la pelota con objeto de que rodara muy poco. Era el toque suicida. Cuando está bien ejecutado, no hay forma de pararlo. Costelló logró dar a la bola con la ligereza suficiente hacia la derecha de la plataforma del lanzador. Cuando Wilton cogió la pelota, Webster cruzaba el plato marcando la carrera del empate. Wilton no tenía más remedio que lanzar a primera para eliminar a Costello, y efectuó un lanzamiento pausado que superó al bateador en tres o cuatro pasos. Lo que no comprendió, sin embargo, era que Turner no se había detenido, y cuando el primera base lo vio rodear la tercera como un rayo en dirección al plato, ya era demasiado tarde. Hubo un lanzamiento, una barrida, una nube de polvo. Pero Turner había llegado y el partido se acabó. Una jugada de presión, un doble toque de sacrificio. Tres a dos para los Americans y adiós. Se hablaría de aquel partido durante el resto de la temporada".

El nombre que da título a la novela, una jugada de presión, proviene del béisbol, el deporte sagrado americano. Como no entiendo el béisbol, he tenido que releer varias veces el párrafo en que describe lo que el protagonista llama "jugada de presión". Para mí, viene a ser algo similar a la "cortina de humo", es decir, que vemos lo que está en primera plana, el humo, cuando en realidad, lo verdaderamente importante está detrás de ese humo, y cuando queremos darnos cuenta es tarde. Viene a decir que, aparentemente, hay una persona que ha ideado la forma de hacer algo, pero que la verdadera cabeza de la operación está oculta.

Max Klein es un detective neoyorkino, con un talante mordaz, que tras resolver un caso ha decidido tomarse unas vacaciones. Es entonces cuando le llama George Chapman, una estrella del béisbol venida a menos, después de que cinco años antes tuviera un accidente de tráfico en la que perdiera una pierna. Picado por la curiosidad, Klein decide atenderle y Chapman le hace entrega de una carta donde le amenazan de muerte.
Klein comienza a tirar de los hilos y se encuentra con varios tipos que quieren apartarle del caso Chapman, sin éxito. Recibe la visita de Judy Chapman, la esposa infeliz del héroe de béisbol, que teme por la vida de su marido. Klein sucumbirá a sus encantos de mujer fatal, pero no por ello se verá engañado. Klein descubre que el accidente de tráfico en el que Chapman perdió la pierna fue premeditado, habla con el conductor del camión que lo provocó (que aparece asesinado unos días después). Se entrevista con Victor Contini, un jefe del hampa, cuyo hijo Chip es el abogado de los Chapman. Se entrevista con Light, el promotor financiero de los Americans, con quien George Chapman firmó un contrato, pocos días antes del accidente, y que siguió percibiendo un salario millonario sin jugar. Light quiere derrotar a Chapman en el terreno político, pero entonces aparece envenenado Chapman en su casa mientras desayunaba.
Judy Chapman es la única sospechosa del asesinato de su marido. Klein había descubierto que Judy mantuvo una relación con un inteligente profesor universitario de sociología, el profesor Briles, que aún sigue enamorado de ella. Klein decide comprar varios libros del sociólogo y es entonces cuando ata cabos. Briles se suicida cuando es descubierto y a Judy la quitarán todos los cargos, pero Klein sabe que la verdadera manipuladora ha sido ella, aunque su marido haya terminado suicidándose. Sólo le quedaba eso: el suicidio o matarla a ella.

Es un libro que cuesta dejar de leer. La personalidad de Klein es fascinante. Las conversaciones son arrolladoras, incluso graciosas en ciertos momentos. Merece mucho la pena.

viernes, diciembre 06, 2013

Mirando a las estrellas


Ha comenzado un puente de la Constitución con días soleados y mucha gente que en unos días se habrá marchado. Apetecía descansar unos días, y el mes de diciembre siempre tiene algunos de esos días en que se puede descansar. 
La noche es joven. Hoy veré a ese ángel de mirada perfecta. Y es posible que tome algo con él.

jueves, diciembre 05, 2013

¡Ay del amor!


Hoy estaré con mi amor. No sé si al mediodía, por la tarde y seguramente por la noche. Tras varios intentos infructuosos para quedar ayer con él fue imposible, porque no coincidimos en el tiempo ni en el espacio, así que será hoy.
Tengo ganas de tenerle cerca, de perderme en esa mirada enigmática que me reconforta tanto. Tengo ganas de verle sonreír. Tengo ganas de escuchar esa voz tan sensual.

Será hoy.

El asesinato de Pitágoras



Me recomendaron este libro y me dijeron que era un libro que enganchaba desde la primera página. No iban desencaminados. Con sus casi 600 páginas, cada vez que lo tenía cerca sólo deseaba seguir, quería descubrir quién estaba tras los asesinatos y sabía que era alguien sobre el que se nos había hablado ya. Pero no he llegado a descubrirlo, aunque las pistas para desenmascarar a esa mente ansiosa de venganza y poder estaban a la vista.
El libro como tal está magistralmente descrito. Dice el autor que sabía que tenía que meter conocimiento y entretenimiento a partes iguales, porque si describía mucho de lo primero iba a resultar aburrido y si nos entretenía en la mayor parte del libro no iba a haber un fondo, iba a ser un libro vacío y superficial. Creo que es loable el equilibrio que consigue el autor. Teniendo en cuenta que yo era de letras puras y que rechazaba por completo cualquier concepto matemático, que lea este libro sin aburrirme (y se habla bastante de ciencia matemática) ya lo dice todo.
En cuanto a la fragmentación de los capítulos, éstos tienden a ser cortos, lo que hace la lectura ágil, y también que haya una cantidad numerosa de capítulos. A veces, entre estos capítulos, se nos dan nociones matemáticas, como el teorema de Pitágoras, el pentáculo, la letra Pi, los números irracionales, los números aúreos, etc.), que se explican de manera sencilla, para que cualquiera de estos conceptos llegue a cualquier tipo de lector, incluidos los que somos de letras puras (y nos dan grima todas las cuestiones relacionadas con las matemáticas).
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Sello con el grabado del pentáculo

"El pentáculo es la estrella de cinco puntas que se obtiene al unir las aristas alternas de un pentágono. También se lo conoce como pentagrama y pentalfa.
Desde hace miles de años se ha considerado que oculta grandes secretos, entre ellos el de la construcción del mundo. Se ha documentado su utilización en Mesopotamia alrededor del año 2600 a. C. Para los babilónicos era símbolo de salud y encerraba diversas relaciones simbólicas.
A lo largo de la historia, ha sido empleado con frecuencia para representar al ser humano. También ha sido uno de los principales símbolos utilizados en la magia; con la punta hacia arriba en la magia blanca, y hacia abajo para llevar a cabo actos de magia negra.
Los pitagóricos a veces lo representaban con una letra de la palabra "salud" en cada una de sus puntas.
También lo utilizaban como signo secreto de reconocimiento."

Una de las cosas que más me sorprende del libro, aunque está correctamente explicado por el autor al final, son las fechas. Esas fechas son las de nuestro calendario gregoriano, y en un principio me chocó, pero el autor explica que, obviamente, era más cómodo para el lector utilizar nuestros meses y días, a fin de que resultara más sencilla la comprensión temporal. Toda la novela transcurre desde marzo a agosto del año 510 a. C.

Personajes históricos son muchos los que aparecen en el libro: Pitágoras, su mujer Téano y su hija Damo, así como el héroe Milón, por decir unos cuantos personajes centrales.
Pitágoras es un sexagenario en el momento de la novela, y su fama es tal que es casi considerado un Mesías. Está buscando un sucesor entre los seis grandes maestros de la comunidad pitagórica. Esos seis grandes maestros son: Cleoménides, Evandro, Hipocreonte, Orestes, Daaruk y Aristómaco. Pitágoras sabe que sólo uno de ellos tendrá acceso a los grandes secretos que sólo posee él, pero es consciente de que no sólo debe ser un buen matemático sino que debe tener dotes para la política.
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Busto de Pitágoras (copia romana), Museos Capitolinos, Roma

"Pitágoras fue uno de los hombres más poderosos de su época y uno de los más misteriosos de todos los tiempos.
Dueño de un carisma irresistible y un intelecto prodigioso, pasó la primera parte de su vida viajando en busca de nuevos conocimientos. Aprendió con los mejores maestros griegos: Anaximandro y Tales de Mileto. Posteriormente absorbió durante largos años los conocimientos de los mejores matemáticos y geómetras de la época, los egipcios. Más adelante se relacionó en Mesopotamia con los magos caldeos y los matemáticos babilonios, que le enseñaron cuanto sabían de aritmética, astrología y astronomía. Su mente privilegiada fusionó las sabidurías de Oriente y Occidente en una síntesis única, y partiendo de ese punto inédito realizó numerosos avances revolucionarios para la humanidad.
Junto al conocimiento científico, estudió la religión de todas las culturas, los rituales sagrados y las prácticas de elevación espiritual. Algunos contemporáneos afirmaban que era capaz de sanar mediante la imposición de sus manos, y que en más de una ocasión se le vio controlar las fuerzas de la naturaleza y ejercer el don de la predicción.
En la segunda mitad del siglo VI a. C. fundó un movimiento filosófico, matemático y político que se extendió con rapidez por la Magna Grecia -colonias griegas de la península itálica y Sicilia-. Comenzando en Crotona, formó una élite político-intelectual que asumió pacíficamente el control de los gobiernos de Crotona, Síbaris, Tarento y otras muchas ciudades. Éstas eran independientes entre sí, pero todos sus gobiernos consideraban a Pitágoras, más que un líder, un semidiós."
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Mapa de la Magna Grecia

Crotona y Síbaris vienen a ser los emplazamientos de la novela. Crotona fue la ciudad griega donde se erigió la comunidad pitagórica, cuyos discípulos formaban parte en el consejo de gobierno de la misma. Casi toda la novela transcurre en Crotona. Síbaris fue la ciudad del lujo, con una gran aristocracia dedicada a los placeres de la vida; gracias a esta desaparecida ciudad nos llega hasta la actualidad el término "sibarita" (amante de los placeres). Crotona y Síbaris se enfrentaron en el verano del 510 a. C., con una derrota aplastante para Síbaris, aunque el ejército crotoniense estaba en inferioridad numérica. Esta batalla también se describe en la novela.

Los protagonistas son Akenón y Ariadna. Akenón es un egipcio que ha sido llamado por Pitágoras para que investigue la serie de asesinatos que están aconteciendo en su comunidad. Ariadna es una hija inventada de Pitágoras, de una belleza sublime pero con un pasado terrorífico. Akenón y Ariadna se atraen desde el primer momento en que se ven.
Cuando Pitágoras está pensando en nombrar un sucesor, los seis candidatos corren el riesgo de ser asesinados. El primero que es envenenado es Cleoménides, con raíz de mandrágora blanca. Luego será Daaruk, que es extranjero y el que menos probabilidades tiene de llegar a ser el sucesor de Pitágoras. Su criado Atma solicita que le dejen incinerar a su amo mediante los ritos de su país. En la comunidad pitagórica se entierra a los fallecidos, pero Daaruk será incinerado. Akenón encontrará el anillo con el pentáculo en los restos quemados del cadáver. Aristómaco recibe una misiva en la que la mente maquiavélica que está dirigiendo los hilos le habla de la existencia de los números irracionales (algo que los pitagóricos, siempre habían negado), lo que hace que el gran maestro se suicide. Orestes, que en el pasado había sido político y había sido prisionero por robar dinero público, es acusado de haber traicionado a Pitágoras mientras éste se encuentra de viaje, contando varios secretos de los grandes maestros. En realidad le tienden una trampa y como no tenía un pasado limpio sus propios compañeros terminan con él.
Pitágoras comprende que no puede nombrar un único sucesor, sino un consejo que regule y gobierne la comunidad pitagórica.
El asesino está entre ellos, pero esta vez se esconde tras una máscara negra y sólo Akenón descubrirá la identidad del asesino y, más tarde, Ariadna, y serán ellos los que se encarguen de él. Lo que demuestra el asesino en el libro es que ha superado a su maestro, pero además no sólo puede manipular a personas normales sino a pueblos enteros (supuestamente es quien lleva al enfrentamiento de las ciudades de Crotona y Síbaris).

Es un libro muy bien documentado, que merece la pena leerlo. En varias ocasiones me han dado ganas de decir quién es el asesino, pero creo que merece la pena descubrirlo poco a poco, porque es algo totalmente inesperado. El autor espera publicar la segunda parte, La Hermandad, para 2014. Comienza tres años después, con Akenón y Ariadna casados en Cartago, con un hijo pequeño y otro en camino. 

miércoles, diciembre 04, 2013

Preparando las Ferias


Adoro pasear por las calles cuando se disfraza una ciudad, cuando aún no ha empezado el espectáculo pero es inminente. Así que, aprovechando el sol de diciembre que llenaba el cielo de colores dorados y añiles, he caminado hasta la oficina de Correos admirando las banderas colgadas por todo el casco viejo y comprobando que los puestos del mercado medieval ya están colocados.
Adoro las fiestas, sobre todo el Mercado Medieval, pero también la danza vertical en la torre y el espectáculo de cetrería (los halcones pasan volando a ras de las cabezas de la gente). Pero sobre todo adoro el ambiente festivo, la gente disfrazada, los múltiples aromas a esencias de otros siglos...

martes, diciembre 03, 2013

Si no es mañana


Estoy nerviosa, porque mañana me perderé en los ojos angelicales de esa persona especial que hace que me desvele por las noches y que sueñe durante el día.
Mañana le haré un regalo. No es que sea un día especial, aunque cuando él está cerca todos los días son especiales. Sólo que estoy esperando a que me llegue un paquete, y sé que me llegará mañana. 
Así que no veo por que pasen las horas para verle.

lunes, diciembre 02, 2013

Uno que se va

Hoy se ha muerto el loro, Pakito. Mi hermano se lo ha encontrado al mediodía patas arriba. Me ha entristecido la noticia, sobre todo al llegar a casa y no escuchar sus silbidos, al ver la jaula vacía, al no encontrármelo ahuecando las plumas.
Llevaba unos años con nosotros. Era uno más de la familia.
Así que hoy estoy un poco triste, sobre todo porque el loro siempre tuvo mucha afinidad conmigo, al pasar sus primeros meses conmigo, antes de traerlo a casa.

Especialmente especial

Comienza una semana especial, además de breve. Por un lado, comienzan las ferias, pero antes me pasaré por la oficina de ese ángel de mirada perfecta para darle las gracias por la ayuda que, de forma desinteresada, me está ofreciendo. Y para recrearme durante un rato en su mirada perfecta.
Esta semana será especial...