sábado, mayo 25, 2024

Un batido

Ir a Logroño un sábado por la tarde siempre es agradable, además hoy hacía mucho calor.
Nos hemos tomado unos batidos de fresa y plátano que saben divinos.

viernes, mayo 24, 2024

Viaje a Atenas: La Acrópolis


La Acrópolis (Ἀκρόπολις) de Atenas se ve desde casi cualquier sitio de la ciudad. Es visita obligada, y yo no sabía cómo subiría, así que antes de subir me había estudiado todas las opciones, incluso acudir pronto para no encontrarme con las numerosas visitas guiadas, que empezaban a hacer acto de presencia a partir de las diez de la mañana.

Acceso a la Acrópolis

La Acrópolis se encuentra en una meseta llamada la "roca sagrada". Para acceder a ella se puede ir en taxi, metro y ómnibus, que te dejan en una de las dos entradas de acceso al recinto, pero a partir del momento en que cruzas la puerta hay que empezar a subir. En mi caso, cogí el metro hasta Akropoli (Ακρόπολη)y busqué la entrada lateral por el teatro de Dioniso, ya que tiene menos afluencia de gente que la entrada principal. La entrada principal era la usada por los antiguos atenienses, que subían 2500 escalones de mármol diariamente.

Arriba en la Acrópolis

Tuve suerte con el tiempo, sobre todo porque no imagino lo que tiene que ser estar ahí arriba con sol, ya que no hay espacios para cubrirse. Luego, en los días que yo estuve dieron lluvias, de hecho, había llovido mientras desayunaba y me negaba a subir si estaba lloviendo. Pero luego se despejó, seguía nublado y arriba sólo tiraba aire, aunque venían nubarrones de tormenta. Y es que, cuando estaba ya abajo comiendo, empezó a llover torrencialmente. Así que tuve suerte: arriba tiraba viento, pero eso era mejor que un día soleado o lluvioso.

Vistas desde la Acrópolis

La fundación de Atenas se halla envuelta en mitos. El rey fenicio Kekrops, dice una leyenda, fundó una ciudad sobre una enorme roca cerca del mar. Los dioses del Olimpo anunciaron que tomaría el nombre de la deidad que proporcionara el legado más valioso para los mortales. Atenea (diosa de la sabiduría, entre otras cosas) hizo brotar un olivo, símbolo de paz y prosperidad. Poseidón (dios del mar) golpeó con su tridente una roca de la que brotó un manantial de agua salada. La disputa estaba reñida, pero los dioses determinaron que el regalo de Atenea, al proveer de comida, aceite y combustible, serviría mejor a los hombres.


El primer poblamiento de la Acrópolis se remonta al Neolítico. Los templos más antiguos se construyeron durante el período micénico en homenaje a la diosa Atenea. La Acrópolis permaneció habitada hasta finales del siglo VI a.C., pero en el 510 a.C. el Oráculo de Delfos la declaró territorio exclusivo de los dioses. Después de que los persas redujeran a cenizas todos los edificios de la Acrópolis en vísperas de la batalla de Salamina (480 a.C.), Pericles emprendió un ambicioso plan de reconstrucción. Para transformar la Acrópolis en un complejo de templos, que la posteridad llegó a considerar el culmen de la Grecia clásica, no escatimó en gastos: sólo los mejores materiales, arquitectos, escultores y artistas se juzgaron dignos del proyecto. El resultado fue un despliegue de edificios de múltiples colores y colosales estatuas pintadas, unas de bronce y otras de mármol con láminas de oro e incrustaciones de piedras preciosas.

El Partenón

La ocupación extranjera, las torpes rehabilitaciones, la huella de los visitantes, los terremotos y, más recientemente, la lluvia ácida y la contaminación han pasado factura a los monumentos que hoy perduran. El mayor desastre sobrevino en 1687, cuando los venecianos atacaron a los turcos, cañonearon la Acrópolis y provocaron una explosión en el Partenón -usado por los turcos como polvorín- y daños en todas las construcciones. Y en 1801 Thomas Bruce, conde de Elgin, arrambló con una sección del friso del Partenón, todavía expuesto en el British Museum a pesar de que Grecia continúa exigiendo su devolución.

Vista de Atenas desde loso Propíleos

La Acrópolis fue declarada Patrimonio Mundial en 1987. Los proyectos de restauración siguen su curso. Casi todas las esculturas y frisos originarios han sido trasladados al Museo de la Acrópolis, y lo que hoy se ve en la colina son réplicas.

La Acrópolis es el yacimiento del mundo antiguo más importante de Occidente. Su mármol refulge blanco bajo el sol de mediodía y adquiere un tono melado al atardecer. Es imposible contemplar este monumento sin que el ánimo se exalte.

Recinto del antiguo Santuario de Dioniso Eleuterio

La entrada por el lado este nos lleva por antiguas carreteras que accedían hasta la cima de la Acrópolis, también se encontraba ahí el antiguo Santuario de Dioniso Eleuterio, del que lamentablemente no queda mucho más que algunas piedras de la base y tierra,

Teatro de Dioniso

Llegamos al primer monumento digno de mención, aún en la parte baja de la Acrópolis: el Teatro de Dioniso (Θέατρο Διονύσου Ελευθερέως). Se cree que el teatro de madera que existió aquí en el siglo VI a.C. fue el primero del mundo. Reconstruido en piedra y mármol entre el 342 y 326 a.C., tenía capacidad para 17.000 espectadores, repartidos en 64 gradas (de las que sólo se conservan 20), y en el foso se emplazaba un altar a Dioniso.

Foso y tronos de mármol, Teatro de Dioniso

Los tronos de mármol pentélico de la primera fila eran para dignatarios y sacerdotes; el más suntuoso, con zarpas de leones, sátiros y grifos, quedaba reservado para el sacerdote de Dioniso. Los relieves del siglo II a.C. en la parte posterior del escenario representan las hazañas de dios dios. Aquí se levantaban también estatuas de fornidos silenos. Eran los adoradores del mítico Sileno, lujurioso padre de los sátiros, cuyo pasatiempo predilecto era subir las montañas con su enorme falo para perseguir a las ninfas. 

Stoa de Eumenes II

La 'Stoa' de Eumenes (Στοά του Ευμένους) es una columnata construida por Eumenes II, rey de Pérgamo (siglo II a.C.), como refugio y paseo para el público del teatro.

Asclepion

El Asclepion (Ἀσκληπιεῖον) era un templo construido en torno a una fuente sagrada. El culto a Asclepio, médico hijo de Apolo, empezó en Epidauro y fue introducido en Atenas en el 429 a.C. cuando la peste asolaba la ciudad: la gente acudía a este lugar en busca de sanación. 

Perípatos

El Perípatos (περίπατος) es un antiguo camino que abraza la Acrópolis y cruza por la Vía Panatenaica. Conecta las grutas santuario de la Acrópolis que están intercaladas alrededor de la colina de la Acrópolis. Se llama "paseo" porque por aquí paseaba enseñando Aristóteles.

Odeón de Herodes Ático

El siguiente gran monumento que vemos antes de llegar a la Acrópolis es el Odeón de Herodes Ático (Ωδείο Ηρώδου του Αττικού), un anfiteatro construido en el 161 por el rico romano Herodes Ático en memoria de su esposa Regilla. Fue excavado en el siglo XIX y restaurado en la década de 1950. En ocasiones todavía se usa. Tenía un aforo de 5000 espectadores.

Propíleos, entrada monumental a la Acrópolis

Los Propileos (Προπύλαια), entrada monumental de la Acrópolis, los construyó Mnesicles entre el 437 y 432 a.C. u constan de una sala central con dos alas a cada lado. Antiguamente, sus cinco puertas constituían la única entrada a la "ciudad alta". La puerta del medio se abre a la Vía Panatenaica. El techo de la sala central estaba pintado con estrellas doradas sobre fondo azul oscuro. El ala norte se usaba como pinakothiki (pinacoteca).

Puerta de Beulé

Por el exterior de los Propileos se levanta la Puerta de Beulé, así llamada por el arqueólogo francés Ernest Beulé, que la desenterró en 1852. El pedestal de 8 metros a media altura de la rampa que sube en zigzag hasta los Propileos estuvo en su día coronado por el monumento a Agripa. Esta estatua de bronce del general romano conduciendo una cuadriga se erigió en el 27 a.C. para conmemorar la victoria en las Panateneas.

Templo de Atenea Niké

El Templo de Atenea Niké (Ναός Αθηνάς Νίκης) es pequeño, pero de delicadas proporciones. Construido hacia el 425 a.C. en mármol pentélico, fue obra de Calícrates. Ha sido restaurado en tres ocasiones, la última en 2003. La cella alojaba la estatua de madera de Atenea como la Victoria (Niké), y los frisos externos ilustraban escenas mitológicas, la batalla de Platea (479 a.C.) y la lucha de los atenienses contra los beocios y persas. Una parte de los frisos se exponen en el museo de la Acrópolis, entre ellos una hermosa representación de Atenea Niké atándose una sandalia.

Propíleos, desde el otro lado, desde la Acrópolis

Cuando cruzas los Propíleos, tan vastas las columnas que ya se nota que estás accediendo a un lugar especial, te encuentras ante la inmensidad del Partenón, las cariátides del Erecteión y no sabes adónde mirar.

El Partenón

El Partenón (Παρθενών) es la joya de la Acrópolis. Más que ningún otro monumento encarna la gloria de la antigua Grecia. Está dedicado a Atenea Partenos, la diosa que encarna el poder y el prestigio de la ciudad. Obra de Ictino y Calícrates, que lo concibieron para ser el monumento más prominente de la Acrópolis, es uno de los mayores templos dóricos levantados en Grecia, y se concluyó a tiempo para las Grandes Panateas del 438 a.C.


Las columnas dóricas acanaladas del Partenón presentan unas formas perfectas. Las ocho columnas a cada extremo y las 17 a cada lado recibieron una ingeniosa curvatura para crear una ilusión óptica; las basas son ligeramente cóncavas y las columnas ligeramente convexas, por lo que unas y otras parecen rectas. Bajo la supervisión de Fidias, los escultores trabajaron en la decoración de los elementos arquitectónicos del Partenón, como los frontones, el friso y las metopas, que fueron pintados con vivos colores y sobredorados.


Los frontones del templo (remates triangulares de las fachadas) se decoraron con trabajadas esculturas de bulto redondo; el del lado occidental representaba a Atenea y Poseidón en su disputa por el patronato de la ciudad, y el del este, el nacimiento de Atenea de la cabeza de Zeus. Sus restos y las demás esculturas y objetos de la Acrópolis se encuentran en el Museo de la Acrópolis.


Las metopas del Partenón, obra de Fidias, son los espacios cuadrados y labrados con relieves entre los triglifos; las del lado este representaban a los dioses olímpicos luchando contra los titanes, y las del lado oeste, a Teseo conduciendo a los jóvenes atenienses en la batalla contra las amazonas. Las del lado sur ilustraban la pelea de lapitas y centauros en un banquete de bodas, mientras que las del norte plasmaban el saqueo de Troya. La cella estaba rematada por el friso jónico, una faja continua decorada con esculturas que representaban la procesión de las Panateneas.


La estatua para la que se levantó el templo y que antiguamente se emplazaba en su centro, la Atenea Partenos (Atenea Virgen) estaba considerada una de las siete maravillas del mundo antiguo; en el 426 a.C. la trasladaron a Constantinopla, donde desapareció. Concebida por Fidias y terminada en el 432 a.C., se alzaba a casi 12 metros de altura sobre su pedestal y estaba recubierta con láminas de oro. El rostro, manos y pies eran de marfil y sus ojos eran gemas.

Erecteión

El Erecteión (Ἐρέχθειον), concluido hacia el 406 a.C., era un santuario erigido en la parte más sagrada de la Acrópolis: el lugar donde Poseidón golpeó el suelo con su tridente y donde Atenea hizo brotar el olivo. Llamado así por Erecteo, rey mítico de Atenas, acogía los cultos a Atenea, Poseidón y Erecteo. Este magistral ejemplo de la arquitectura jónica fue ingeniosamente construido a distintos niveles para compensar las irregularidades del lecho rocoso.

Cariátides, Erecteión

El Erecteión se reconoce al instante por las seis majestuosas columnas esculpidas con figuras femeninas, las cariátides (415 a.C.), que sustentan el entablamento de su pórtico sur. Inspiradas en mujeres de Carias (la actual Karyes, en Laconia), se cree que cada figura sostenía un vaso de libación en una mano y con la otra se sujetaba el vestido. Las que hoy se ven son réplicas, ya que las originales (salvo una que se llevó Lord Elgin y que se conserva en el British Museum de Londres) se encuentran en el Museo de la Acrópolis.

Pandroseion

El Templo de Poseidón se encuentra en el pórtico norte del Erecteión. Consta de seis columnas jónicas: la grieta en el suelo la dejó el tridente de Poseidón en su competición con Atenea o el rayo de Zeus cuando mató a Erecteo.

Junto al Erecteión y el Templo de Poseidón, se puede ver parte del Muro de Temístocles, general muy hábil en construir una muralla protectora alrededor de la Acrópolis, aprovechando elementos de los templos arcaicos de la zona.


El único detalle moderno de la Acrópolis (aparte de los andamios y grúas) es la gran bandera que ondea en un extremo. En 1941, al comienzo de la ocupación nazi, dos muchachos treparon por la pared rocosa e izaron la enseña griega: una placa de metal colocada cerda recuerda su acto de resistencia. Bueno, también arriba hay wifi gratuita...

Vista del Estadio Panatenaico y del Templo de Zeus desde la Acrópolis

jueves, mayo 23, 2024

Disfrutando de la lectura

Siempre es un placer disfrutar de un libro que es interesante y agradable para leer.
Y además es un placer disfrutar de la lectura acompañada por mi amor, cada uno inmerso en sus lecturas.
Es hermoso compartir hobbies con la persona que compartes tu vida…

miércoles, mayo 22, 2024

Una velada en la librería Morisaki

Reconozco que me ha fascinado la manera de escribir de Yagisawa, tanto en éste como en el anterior libro. Lo cierto es que son obras escritas con tal delicadeza que se disfrutan. Y luego está el hecho de que transcurran en una librería, en este caso "una librería de viejo", el paraíso del lector...

Takako sigue visitando la librería de su tío Satoru en Jinbocho, el barrio de librerías más grande del mundo, donde su tío y su mujer Momoko regentan esa librería de libros de segunda mano, aunque no entren más que unas cinco personas al día. Además Takako se ha ennoviado con Wanda, otro lector acérrimo. 

Entonces siente nostalgia de los días que pasó encima de la librería y decide regalar a sus tíos un viaje, para poder trasladarse a vivir al segundo piso de la librería y abrir ésta mientras sus tíos están fuera. Al principio su tío se enfada porque no quiere cerrar la librería y no tiene claro si su sobrina sabrá cómo atender a los clientes. Pero al final les convence y Takako se muda unos días al piso de la librería, donde se siente feliz.

Takako es feliz, pero algo vendrá a empañar su felicidad, ya que a Momoko se le ha reproducido el cáncer y no tiene cura posible. Cuando le dan una fecha límite, Takako y Satoru intentan animarla. Takako promete a su tía que hará llorar a su tío y que intentará estar con él para que no se abandone cuando fallezca y siga abriendo la librería.

Cuando el fatal desenlace ocurre, Satoru, que nunca había cerrado la librería, se encierra en su casa y pasan los días sin que se moleste en abrirla, pero Takako intenta que salga de casa, que llore y no consigue convencerle. Aun así, Takako va todos los días a la librería Morisaki a limpiar, airear y a pasearse entre libros de antiguo. Un día, encuentra un cuaderno escrito por su tía Momoko y comprende que tiene que llevárselo a su tío, pero cuando está a punto de salir se encuentra de frente con Satoru, a quien entrega el cuaderno, y pasan una noche en la librería leyendo el diario de Momoko y llorando juntos. Unos días después, Satoru vuelve a abrir la librería Morisaki.

EL AUTOR:



Satoshi Yagisawa (Chiba, Japón, 1977) vive en Tokio. Tras ganar el premio literario Chiyoda, Mis días en la librería Morisaki, su primera novela, se convirtió en un fenómeno editorial a partir del cual se ha hecho una película. Ha sido un éxito en Japón, Corea, Vietnam y Taiwán, y se está traduciendo a veinte idiomas. Una velada en la librería Morisaki continúa las historias cotidianas en el barrio de Jinbocho.

EL LIBRO:

Título original: Zoku Morisaki Shoten No Hibi
Autor: Satoshi Yagisawa
Traductor: Daniel Aguilar Gutiérrez
Editorial: Q Plata (1ª edición, en noviembre de 2023)
Número de páginas: 224
ISBN: 9788492919437

Valoración: 9/10

RETOS:

Reto "Todos Locos": Libro cuyo título tenga seis o más palabras.

martes, mayo 21, 2024

Mis días en la librería Morisaki

Hay libros que están escritos con tal delicadeza que es un placer leerlos. Es el caso de este libro, que además hay una segunda parte.
Takako es una joven de 25 años que pierde novio y trabajo a la vez. De repente un día Hideaki le dice que se va a casar con otra, y los tres trabajan en el mismo sitio, así que Takako se marcha.

Jinbocho, Tokio


Como no quiere salir de Tokio acepta la invitación de su tío Satoru, que tiene una librería en Jinbocho, para que se venga a vivir al primer piso de la librería. Jinbocho es el barrio de las librerías, pero eso a Takako no le importa porque no lee y lo único que hace es revolcarse en las heridas y dormir. Su tío no le dice nada, pero un día ella coge un libro que la engancha mucho y se pone a leer. Y empieza a leer libros, a conocer a los habituales de la librería de su tío, e incluso le ayuda, acude a un café donde se hace amiga de Tomo. Y entonces comprende que ya puede volar de nuevo, por lo que alquila un piso y busca un trabajo, aunque le cuesta dejar el piso de la librería.
Y entonces regresa Momoko, la mujer de Satoru, que hace tiempo le había abandonado. Su tío le pide que se acerque a ella para descubrir por qué ha vuelto. Takako y Momoko se van de viaje y su tía le explica que está enferma pero no quiere decírselo a su marido. Y cuando Morisaki Momoko intenta desaparecer de nuevo, Takako le insiste a su tío para que vaya a buscarla…
Y mientras Takako ha conocido a Wada, otro amante de los libros.

EL AUTOR:



Satoshi Yagisawa (Chiba, Japón, 1977). 
Mis días en la librería Morisaki es su primera novela. Tras ganar el premio literario Chiyoda, se convirtió en un fenómeno editorial a partir del cual se ha hecho una película. Ha sido un éxito en Japón, Corea, Vietnam y Taiwán, y se está traduciendo a veinte idiomas.

EL LIBRO:

Título original: Morisaki Shoten No Hibi
Autor: Satoshi Yagisawa
Traductora: Estefanía Asins
Editorial: Q Plata (4ª reimpresión, en diciembre de 2023)
Número de páginas: 158
ISBN: 9788492919161

Valoración: 9/10

RETOS:

* Reto "Pecera 50": Un libro ambientado en otoño.
* Reto "Todos Locos": Libros en la portada.

lunes, mayo 20, 2024

Atenas a rasgos generales

Cartel de "salida" en el metro [Éxodos, en griego]

Supongo que cuando hablamos de democracia, polis, juegos olímpicos o biblioteca no somos conscientes cuánto de Grecia hay en esas palabras. Al fin y al cabo, los romanos "copiaron" mucho a los griegos y luego lo extendieron por su gran imperio, así que algo nos ha llegado, algo que es mucho, si nos ponemos a pensarlo.

Vista del Erecteión, en la Acrópolis de Atenas

Cuando en COU empecé a estudiar Historia del Arte, el primer y amplísimo tema que dábamos era el arte griego, y es posible que desde entonces se despertara esa curiosidad sobre ese país, pero entre unas cosas y otras nunca me decidía a ir. Y por fin he estado en Atenas, hace una semana me encontraba paseando por la Plaza Syntagma o junto a la Academia de Atenas.

He venido encantada, pero me ha sabido a poco. Seis días no dan para mucho en un país que tiene tanto de arte, tanto de arquitectura, tanto de cultura, tanta historia. 

Expositor de vinos griegos en un restaurante

Reconozco que subir a la Acrópolis e imaginar cómo tuvo que ser en su época de esplendor fue algo impresionante. Pese a que las nubes oscuras se veían en el horizonte, no quería despedirme del Partenón, que es gigante. Y es que no esperaba que fuera tan grandioso. Desde allí arriba se veía todo Atenas. 

Di una vuelta por el Museo de la Acrópolis, porque si arriba estaban los restos de los grandes templos, abajo se encontraba todo aquello que le faltaba a la Acrópolis, o lo que han intentado proteger. Por ejemplo, las verdaderas Cariátides se encuentran en el museo, mientras las que lucen en el Erecteión son simples copias, para proteger las originales de las inclemencias del tiempo.

Por el barrio de Plaka

He visitado el centro, con su magnífica Plaza Syntagma, el cambio de guardia del Parlamento, he paseado por Plaka y he visto el templo de Zeus, y he terminado de compras por Monastiraki.

Y, por cierto, he bebido cerveza griega (Mythos, Sparta) y he saboreado la musaka, los gyros o el souvlaki, y por supuesto, he comido yogur griego; no nos imaginamos qué rico está el yogur, no me extraña que tenga tanta fama.

Monasterio de Meteora

Salí de Atenas dos días. En uno de ellos fui de excursión al centro del país, junto a la gran llanura de Tesalia, para visitar algunos de los monasterios de Meteora. Y la otra excursión fue en barco para visitar tres pequeñas islas cercanas a Atenas.

Vista de la isla de Hydra desde el barco

Mi viaje ha sido magnífico. Tengo ganas de regresar, y eso que acabo de llegar, pero me ha fascinado.

Sí que es cierto que hay una parte que me ha decepcionado, porque Grecia aún no ha salido de la crisis económica, y eso se percibe en una mayor pobreza que conlleva delincuencia. He visto mucha mendicidad, prostitución y drogadictos, y eso en una zona llena de turistas y hoteles.

domingo, mayo 19, 2024

“Muerte en el Nilo”


Hoy la tarde pedía película y hemos visto Muerte en el Nilo. Nos ha gustado mucho. 
Esta vez Hercule Poirot (Kenneth Branagh) marcha a Egipto, donde se cruza con su amigo Bouc (Tom Bateman), que junto a su madre Euphemia (Annette Bening) se encuentran como invitados a un enlace nupcial. 
La millonaria Linnet Ridgeway (Gal Gadot) se ha casado con Simon Doyle (Armie Hammer) y se encuentran de luna de miel. Con ellos llevan un séquito de amigos que quizá no son tan amigos: el abogado Andrew (Azal Fazal), la cantante americana Salomé (Sophie Okonedo) y su sobrina Rosalie (Letitia Wright), la madrina Marie Van Schuyler (Jennifer Saunders) y su enfermera, la señora Bowers (Dawn French), el médico Linus Windlesham (Russell Brand), la criada Louise (Rose Leslie), y ademas les persigue la antigua amante del novio y amiga de la novia, Jacqueline (Emma Mackey).
Poirot habla con Jacqueline y con los novios y a ellos les recomienda que vuelvan a casa, pero deciden hacer una travesía por el Nilo, donde también les sigue la amante despechada. Cuando Linnet aparece asesinada, todos los indicios apuntan a Jacqueline, aunque a bordo habrá incluso dos asesinatos más antes de que Poirot desenmascare al asesino… 

Las Doncellas



"Así lo creo, indiferente al azar;
así lo siento, aun en la pena hundido;
es mejor haber amado y perdido
que no haber amado jamás..."

(Lord Alfred Tennyson, In Memoriam A.H.H.)

Ya había leído un libro anterior de Alex Michaelides y me gustó mucho. Así que esta vez no lo dudé. Es curioso, porque justo cuando me lo descargué estábamos en fiestas y una de las procesiones es la de las Doncellas, aunque yo estaba de vacaciones y no me di cuenta hasta después. Un magnífico guiño. Pero lo mejor vino después, cuando empecé a leer y me encontré en Atenas dentro de la trama del libro, justo cuando yo regresaba de mis vacaciones en Atenas. Yo creo en este tipo de señales.
Y así empecé a leer y, en cuanto entré en la historia, no pude parar. 
Mariana es una mujer de ascendencia griega. Siempre deseando causar admiración a su padre, un rico empresario griego, y habiendo perdido a su madre desde muy joven, cuando aún era una niña se marchó a estudiar a Londres. Hizo carrera en Cambridge, donde conoció a Sebastian, el que sería su marido, y juntos los dos tendrían que adoptar a Zoe cuando su sobrina se quede huérfana, al perder la vida sus padres en un accidente.
Hace algo más de un año que Mariana y Sebastian fueron a la casa que tiene ella en Naxos, y él había perecido ahogado. Desde entonces Mariana no consigue recuperarse de la pérdida, pero sigue ejerciendo como psiquiatra en grupos de terapia.
Entonces recibe la llamada de su sobrina Zoe, que le dice que cree que han asesinado a Tara, su mejor amiga. Mariana no duda en regresar a Cambridge, donde estudió, para comprobar lo que ha ocurrido y dar apoyo a Zoe.
Allí conoce a Edward Fosca, un profesor muy carismático que da clases de tragedia griega, y además siempre está rodeado de unas jóvenes ricas e inteligentes que hacen todo lo que él les dice. Para Mariana se convierte automáticamente en sospechoso, sobre todo al encontrar una postal en griego en la habitación de Tara. Pero además, a Tara le siguen Veronica y Serena, otras dos de las Doncellas, por lo que Mariana ve la necesidad de hacer un grupo de terapia con las Doncellas, aunque Fosca impone como condición estar él presente.
Cuando Mariana y su sobrina Zoe reciben sendas postales con citas en griego, la situación es muy preocupante, y hablan con Clarisa, la antigua tutora de Mariana que roza los ochenta años, por si ocurriera algo. Pero Mariana sigue a Zoe en una batea y ella le cuenta una especie de rito con el profesor Fosca... pero la perspectiva con su sobrina va a cambiar en esa especie de templo. Y también su visión de Sebastian.

EL AUTOR:





Alex Michaelides (Chipre, 1977) estudió Literatura Inglesa y Psicoterapia. Trabajó en una unidad de seguridad para adultos jóvenes, experiencia que le proporcionó material e inspiración para La paciente silenciosa, su primera novela: un thriller que está siendo traducido en cuarenta países, que cuenta con 2,5 millones de lectores en todo el mundo y cuyos derechos cinematográficos han sido comprados por la productora de Brad Pitt; además, ha sido uno de los tres libros ganadores del Premio de los lectores de Goodreads, en el que votan casi cinco millones. También es guionista de películas como Un robo inesperado, protagonizada por Uma Thurman y Tim Roth. Alfaguara Negra publicará próximamente su segunda novela, Las Doncellas.

EL LIBRO:

Título original: The Maidens
Autor: Alex Michaelides
Traductoras: Laura Manero Jiménez y Laura Martín de Dios
Editorial: Penguin Random House (1ª edición, en junio de 2021)
Número de páginas: 378
ISBN: 9788420455495

Valoración: 9/10

RETOS:

* Reto "Thriller Holics": Sobre secretos familiares.
* Bingo de Libros Pendientes: Un libro con buenas reseñas.

sábado, mayo 18, 2024

Qué paz

Ahora que ya han acabado las fiestas y no hay mucho jaleo, qué paz se respira allá donde vayas…
Y es tan maravilloso compartir momentos con la persona a la que más quieres…

viernes, mayo 17, 2024

Recuerdos griegos

A veces, cuando reviso las fotos de mis viajes suelen aparecer imágenes que me llaman la atención.
Tuve suerte porque no llovió cuando estaba en la Acrópolis, pero sí cayó a raudales cuando yo había bajado ya. Arriba tiraba mucho viento y se preveía una buena tormenta…
Y en ese momento, al mirar atrás, diciendo adiós al Pandroseidón vi ese cielo imponente…

jueves, mayo 16, 2024

La máscara griega

Los griegos utilizaban máscaras en el teatro para simbolizar las diferentes emociones. Yo me traje una que simboliza la alegría y la felicidad. Y a mi novio le traje una, que creo que también es sonriente.
Hoy la he colgado y me encanta.

miércoles, mayo 15, 2024

Despertar a la realidad

Y hoy he despertado muy pronto, en una cama que no era mía y con unas vistas que no son las habituales.
Voy viviendo el día a cámara lenta, tengo unas agujetas terribles y aún estoy poniendo en orden todo lo del viaje.
Y para rematar me encuentro con que me ha tocado suplente en las próximas elecciones.

martes, mayo 14, 2024

El secreto de la asistenta

Millie es contratada nuevamente como asistenta en casa de un multimillonario que se llama Douglas Garrick. No es lo lógico que sea él quien la contrate. Sólo le advierte que su esposa Wendy está enferma y no tiene que entrar en el cuarto de invitados.
Millie comienza el trabajo y a veces percibe a Wendy por la puerta entreabierta, que intenta disuadirla para que se vaya. Pero Millie empieza a intuir que Douglas maltrata a su esposa, ya que en varias ocasiones limpia sangre y la ve con moratones de los golpes. Cuando consigue que Wendy se abra con ella, descubre que la mujer necesita ayuda.
Mientras, su novio Brock se desespera porque le da plantones y ella no se atreve a decirle que tiene antecedentes penales. Además siente que alguien la sigue y descubre que es Enzo, su ex, que ha regresado de Italia.
Millie se verá obligada a disparar a Douglas Garrick, pero cuando publican su imagen en las noticias no es el hombre que la ha contratado. Enzo tiene claro que le han tendido una trampa…

LA AUTORA:



Freida McFadden es médica en ejercicio y está especializada en lesiones cerebrales. Ha escrito varios thrillers psicológicos best-sellers que han llegado a los puestos más altos de las listas de ventas en Estados Unidos. Vive con su familia y su gato negro en una casa centenaria de tres pisos que mira hacia el océano con escaleras que crujen y gimen a cada paso y donde nadie podría oírte gritar. A menos que grites muy fuerte..., tal vez.

EL LIBRO:

Título original: The Housemaid's Secret
Autora: Freida McFadden
Traductor: Carlos Abreu
Editorial: Penguin Random House (1ª edición, en mayo de 2024)
Número de páginas: 351
ISBN: 9788419835741

Valoración: 9/10

RETOS:

* Reto "Thriller Holics": Con personajes femeninos fuertes.