martes, noviembre 04, 2025
Soria: el Museo Numantino
Soria: Festival de las Ánimas
Del 23 de octubre al 3 de noviembre se ha celebrado en Soria el Festival de las Ánimas, una magnífica alternativa a Halloween. Lo cierto es que yo estuve hace ya algunos años, y el año pasado se habían suspendido todas las actividades tras lo acontecido por la dana. Pero este año sí que estuvimos allí y lo vimos.
El Festival de las Ánimas viene a ser un homenaje a Gustavo Adolfo Bécquer y su leyenda El Monte de las Ánimas, considerada como uno de los mejores relatos cortos de terror de la literatura en lengua castellana. Se trata de un evento artístico y literario, declarado Fiesta de Interés Turístico Regional, donde se realizan lecturas teatralizadas, cánticos a los muertos, óperas de terror y recreaciones de ritos celtas a los difuntos que finalizan con una larga noche de miedo en la que no faltan grandes esqueletos, monjes templarios, fuego y una historia aterradora.
Nosotros llegamos el viernes 31 de octubre y a las ocho de la tarde comenzaba la Procesión de las Ánimas por las calles del centro de la ciudad. La procesión es mucho más larga que la que yo vi hace unos años.
Pasaron los caballeros y damas medievales con sus estandartes y coloridos trajes, pasaron los niños fantasmas con las carracas, pasaron los caballeros haciendo sonar los cuernos, pasaron los hombres lobo asustando al público que observaba, pasaron los templarios y terminaron los gigantes esqueletos moviéndose en todas las direcciones.
Sigo pensando que merece la pena ir a verlo una vez en la vida. Es un festival que va creciendo y que atrae a numeroso público. No nos acercamos a las murallas de San Nicolás junto al Duero, donde al día siguiente se recitaban trozos de leyendas aterradoras. Que hacía frío...
lunes, noviembre 03, 2025
Aventuras orientales de Giuseppe Bergman
Un grupo de actores que están grabando una película se han perdido en las montañas de Katmandú, por lo que en Venecia deciden enviar a la actriz Francesca Foscari en una furgoneta para ver qué ha ocurrido con el grupo. Va con tres hombres, el chófer es Giuseppe Bergman, álter ego de Milo Manara, y tienen un viaje lleno de aventuras para descubrir que todo el equipo se encuentra en una especie de monasterio oculto en el Tíbet.
Aventuras africanas de Giuseppe Bergman
Esta vez Giuseppe Bergman, álter ego de Milo Manara, se va a buscar la inspiración a África, concretamente a Etiopía, donde viaja con varias historias. Primero busca una protagonista que les deja plantados y pone en su lugar a su modista. Después unos masái le dicen que unos rockeros se han llevado a una adolescente de la aldea y él les da su palabra de que les buscará y les devolverá a la niña. Conoce a Siete, un hombre que ha perdido los dos brazos, y se sabe la leyenda del Hotel Virgoberg. Y finalmente termina visitando el hotel, del que se dice que hay una joven emparedada en sus cimientos y, cuando conozca los placeres de la carne, el hotel se derruirá.
domingo, noviembre 02, 2025
Cara o cruz
sábado, noviembre 01, 2025
En el Museo Numantino
viernes, octubre 31, 2025
Festival de las Ánimas
jueves, octubre 30, 2025
Queda poco
miércoles, octubre 29, 2025
Viaje a Nápoles y la costa amalfitana: A rasgos generales
Hace un mes nos encontrábamos en Sorrento, y me da la sensación de que han pasado siglos. Concretamente, el 29 de septiembre habíamos visitado Pompeya.
Llevo años queriendo conocer Nápoles, tiene algo esa ciudad que me atrae desde siempre: ese aire bohemio, una ciudad que durante dos siglos formó parte de la Corona española, la literatura en la que sale, cuando Pérez-Reverte habla de los Tercios de Nápoles, entre otros autores, o Elena Ferrante desarrolla la historia de las dos amigas en un Nápoles de hace varias décadas. La cuestión es que quería visitar Nápoles desde hace mucho tiempo, pero al final sólo estuvimos en la ciudad dos días.
Antes de programar el viaje, una persona que había estado de Erasmus en Foccia me recomendó la costa amalfitana, y sólo me bastó una noche para poner el punto de mira en Sorrento. En dos días le había enviado una propuesta de viaje a mi novio, que sólo me dijo: "Ya lo has mirado y lo tienes claro". Mi propuesta era volar a Nápoles, coger el tren Circumvesuviana que rodea todo el golfo de Nápoles, cuya vía termina en Sorrento, alojarnos cinco días aquí y hacer excursiones desde Sorrento, y volver a Nápoles los dos últimos días. Y así fue. No me arrepiento de haber modificado el viaje, pero nos faltaron al menos tres días más para ver más cosas de Nápoles. Sin embargo, creo que si volveríamos regresaríamos a Sorrento.
Sorrento es una ciudad marítima que se encuentra frente a Nápoles, también en el golfo. Desde el hotel se veía la capital de la Campania y la mole del Vesubio. En realidad es una ciudad más bien pequeña, muy turística, muy limpia, y casi todos los hoteles se encuentran en la montaña. Pero los hoteles ponen autobuses gratuitos al centro para todos los clientes, autobuses que pasan a cada hora, de ida y vuelta. Así que no había problema.
Las vistas desde el hotel eran magníficas, se veía todo el golfo de Nápoles desde una altura exquisita. El centro tenía calles con tiendas que cerraban muy tarde. Había una plaza con una serie de restaurantes donde pasaban miles de excursiones al día. Esto es porque muchas excursiones venían desde Nápoles e iban con el guía para conocer la ciudad. Sorrento está en una especie de acantilado, por lo que bajar al puerto era cuestión de ir por unas escaleras infinitas o coger un ascensor.
Y esto lo digo porque nosotros fuimos al puerto en dos ocasiones. Desde allí salían ferrys para algunos lugares como Capri, Positano y Amalfi, entre otros, pero también para Nápoles. Llegamos a plantearnos regresar a Nápoles en ferry, porque en línea recta era media hora cruzando el golfo, mientras el tren rodeándolo era más de una hora.
Un día fuimos a Capri, isla que nos enamoró, pero es carísima. Da gusto pasear por sus calles, pero es cierto que allí se encuentran las tiendas de marcas de lujo y tomar un café puede costar un riñón. Pero mereció mucho la pena la visita. Es la isla de los famosos, sus ciudades principales con Capri y Anacapri, y tienes que coger un autobús minúsculo que sortea las curvas hasta la capital, que se llama igual que la isla. También estaba la opción del funicular, pero había una fila larguísima.
En cuanto a Positano, desde el barco se ve una ciudad bellísima, con sus casas de colores que se asoman en bancadas frente al mar. Es una ciudad preciosa, uno de los lugares más bellos que se puede visitar en la costa amalfitana. Y luego está Amalfi, la ciudad que da nombre a la costa, con una serie de iglesias preciosas, con talleres de papel, y más trasiego de gente que en Positano.
También nos fuimos a Pompeya. Y aquí podíamos haber perdido la excursión. De hecho, ya sólo nos apuntamos a excursiones donde sabemos que va a haber muchedumbres para saltarnos las filas de todo, porque con un guía vas más rápido. El 29 de septiembre me desperté, me duché y entonces me dio por mirar los tickets de la excursión, y fue cuando cundió el pánico. Tampoco fue para tanto, sólo que pensaba que la excursión era al día siguiente y nos levantamos con tranquilidad, pero teníamos una hora y nos recogían en el hotel. De Pompeya sólo está abierto al público una pequeña parte, fue una ciudad enterrada por una erupción volcánica, hay una cantidad ingente de símbolos eróticos, pero es fascinante, porque hay lugares que se han conservado tal cual.
¿Y qué decir de Nápoles? Pues me habían dicho que era una ciudad peligrosa, pero nosotros caminamos por lugares un tanto sórdidos, vimos a unos drogándose en un coche, caminamos por el Barrio Español -que hasta hace relativamente poco tenía bastante mala fama- y nadie nos molestó, ni siquiera nos sentimos inseguros. Y eso que caminamos y caminamos. Nápoles es una ciudad descuidada, algo sucia, son célebres sus imágenes de la ropa tendida de lado a lado, había cornos napolitanos por todos los lados, vimos la calle de los belenes y el barrio de las librerías, pasamos junto a la pizzería más antigua del mundo (algunos dicen que la pizza se inventó aquí; se inventó en Nápoles pero no sabemos seguro si en esa pizzería) y probamos la famosa pizza frita. Es una ciudad muy religiosa, con una cantidad impresionante de iglesias, pero si Nápoles tiene un dios, ése es Maradona... Regresando al presente, Nápoles es una ciudad que ha de visitarse al menos una vez en la vida.
Éste es un buen resumen de nuestro viaje a Nápoles y la costa amalfitana. En las próximas semanas iré contando más cosas.
martes, octubre 28, 2025
El accionista mayoritario
lunes, octubre 27, 2025
Goya. Saturnalia
Cogí este cómic el sábado en la librería porque es sobre Goya, porque el trazo y lo oscuro que es no suelen atraerme cuando hablamos de novela gráfica. Y es muy oscuro, pero tiene que ser así porque nos traslada a los cinco años (de 1819 a 1824) que el célebre pintor maño pasó en la Quinta del Sordo y se dedicó a sus Pinturas negras, una serie de catorce murales surrealistas y que nada tiene que ver con lo que él había pintado hasta entonces ni con lo que otros habían pintado, como si sentara las bases para muchas corrientes pictóricas que vinieron después.
"Durante las Saturnales, los esclavos eran liberados de sus obligaciones".
Goya se ha retirado a la Quinta del Sordo, un pueblo no lejos de Madrid y la Corte (Goya seguía siendo el primer pintor de cámara del rey Fernando VII), aquejado por una especie de enfermedad extraña y por una cada vez más avanzada sordera. En su retiro junto a su esposa Leocadia y su ahijada Rosarito, que parece ser la única que le entiende, Goya empieza a esbozar pinturas oscuras, fantásticas e incluso monstruosas. Revive el levantamiento del 2 de mayo, los reyes para los que pintó (Carlos III y Carlos IV, antes que el actual), la aprobación de la Pepa en Cádiz, y poco a poco parece que está perdiendo la cabeza, tanto que a veces su familia le habla y parece ensimismado. Aparece en varias ocasiones el siniestro cuadro de Saturno devorando a su hijo, y finalmente la familia de Goya se marcha de la Quinta del Sordo.
LOS AUTORES:
Manuel Gutiérrez es autor e investigador de cómics natural de Ceuta. Tras graduarse en Bellas Artes en Granada, fue dirigiendo sus pasos profesionales hacia el sector editorial y lleva ya más de diez años realizando labores como ilustrador, diseñador, guionista y poeta. Actualmente, bajo la dirección del doctor Sergio García Sánchez, prepara el doctorado en Historia y Artes centrado en un estudio teórico-práctico sobre narraciones y estructuras alternativas dentro del lenguaje del cómic y su vinculación con la poesía.
Manuel Romero (Ribafrecha, La Rioja) es pintor e ilustrador profesional. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, ha ganado numerosos premios de ilustración, dibujo y pintura, y trabajado para las más importantes agencias de publicidad de España como bocetista, ilustrador de storyboards y arte final. Además de colaborar habitualmente en el diario La Rioja, ha ilustrado más de cincuenta cuentos infantiles. Goya. Saturnalia es su primer trabajo como profesional del cómic.
EL LIBRO:
Título original: Goya. Saturnalia
Autores: Manuel Gutiérrez (guion) y Manuel Romero (ilustración)
Editorial: Cascaborra (3ª impresión, en octubre de 2023)
Número de páginas: 135
ISBN: 9788409393206
Valoración: 7/10
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