Últimamente se me pasan las semanas tan rápidamente que apenas me doy cuenta del paso del tiempo.
Recuerdo que, con catorce o quince años, me llevaba un libro al campo y leía. Llevaba mis primeras gafas de sol, de pasta y con cristales negros como se llevaban en los 90. Recuerdo que a veces paraba la lectura y pensaba en lo lento que iba entonces el tiempo, y que aun tenía varias horas para seguir leyendo.
He pensado en ese momento porque también ahí pensaba en el lento caminar del tiempo.
Pero ahora el tiempo avanza demasiado rápido…
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