El misterio y el romanticismo se alían en la trama de El abanico indio. Drusilla, huérfana de madre, se ha criado en la aristocrática mansión de los Framling, entre el desprecio y la superficialidad de Lavinia, la hermosa heredera de la casa, y la irresistible atracción por Fabián, el heredero de la fortuna familiar. Pero, sobre todo, sintiendo sobre sí la impalpable amenaza que ejerce sobre los habitantes de la mansión un exótico abanico indio del que se asegura que es heraldo del fin de toda bella historia de amor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario