Estaba en mi casa leyendo y he pensado en lo mucho que me apetecía ir a una cafetería que hay aquí al lado y que a la vez es despacho de pan. Ese tipo de cafeterías que invitan a llevar un libro mientras saboreas el café, mientras sientes el agradable olor a pan recién hecho.
Son pequeños placeres del domingo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario