domingo, octubre 22, 2017

Años lentos


Reconozco que las novelas de Fernando Aramburu no me dejan indiferente. Las que he leído hasta la fecha tocan un tema tan reciente como es el del nacionalismo vasco desde diferentes puntos de vista. Ésta también roza el tema, sólo que se sitúa en los años incipientes de ETA, en el origen de una banda terrorista que nos ha mantenido en vilo hasta hace relativamente poco tiempo.
En realidad la novela es una historia a dos voces, pero tiene especial relevancia la figura omnipresente de Don Victoriano, el sacerdote en el que todos confían, lo que nos lleva a pensar en aquel libro que se titulaba ETA nació en un seminario, porque el sacerdote es el vasco más nacionalista de todos, con un poder inusitado en la España franquista.

La historia comienza en 1968, cuando Txiki, un muchacho procedente de Navarra acude a San Sebastián para vivir con sus parientes. Su madre no puede hacerse cargo de todos los hijos y como Txiki es el más pequeño y también el más dócil, le envía con su hermana y su familia. El muchacho será uno de los narradores de la historia, que al ser tan pequeño, tan silencioso y pasar desapercibido, se entera de todo lo que ocurre en la familia. 
Así, en los próximos años vivirá en el barrio donostiarra de Ibaeta, en el ya desaparecido grupo Zumalacárregui, un grupo de edificios de color blanco de no más de tres alturas, donde casi todas las familias eran obreras. Su tío Visentico Barreda trabaja en una fábrica de jabones y acude en bicicleta. Su tía Maripuy tiene eternas discusiones con su hija Mari Nieves, una adolescente rolliza que sólo encuentra placer en la vida con el tema del sexo. La tía también discute con su marido, porque es muy apocado, tanto que cuando hay un problema doméstico, se levanta de la silla, coge la txapela y se marca al bar a jugar a las cartas. Finalmente está el primo Julen, con quien Txiki compartirá el cuarto. El primo mayor le hará partícipe de confesiones cada vez más políticas. Así Txiki descubre que su primo está aprendiendo vasco y que aboga por el nacionalismo, pero también descubre que el aleccionador de todos los jóvenes en el sentimiento vasco no es otro que el cura, Don Victoriano. Cuando es detenido tendrá que huir a Francia junto a su amigo Peio Garmendia. Con Julen descubrimos lo que se siente cuando todo el mundo te hace vacío porque piensan que eres un chivato, es decir, que en el momento en que discute con Peio y como no domina el francés, Peio se hace con el control de la situación y pone a todos en contra de Julen, que vuelve a su casa, y no sólo él sino también su familia reciben el vacío social.
Además, Don Victoriano se entera de todos los trapos sucios de las familias, y en vez de respetar el secreto de confesión lo airea todo entre los parroquianos. Sobre Mari Nieves habla con la madre para que la ate en cintura por el problema que tiene con los varones. Pero Maripuy no puede controlar a su hija, y ocurre lo previsible: que se queda embarazada, que tiene tres candidatos para ser los padres, y que le buscan un marido feo con quien se casará corriendo y mal.
Esta primera voz, la del primo que cuenta al autor lo que vivió en casa de sus tíos, es una voz de una persona mayor que recuerda, que incluso tutea a Aramburu, que aparece en la novela como el escritor que es y como si fuera un espectador de lo que le está contando el hombre.
La segunda voz aparece en nombre de "Apuntes", que se entiende que son los apuntes del escritor a la hora de escribir la novela, y que a través de ellos llena todos los vacíos y lagunas que pueda dejar la primera voz.

Me ha gustado mucho esta novela. El estilo de Aramburu es rítmico y no cuesta seguir el hilo. Además que se trata de una novela corta que se puede leer y disfrutar en una tarde.


EL AUTOR:

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Fernando Aramburu (San Sebastián, 1959) es licenciado en filología hispánica por la Universidad de Zaragoza y desde 1985 reside en Alemania. Fue miembro del Grupo CLOC de Arte y Desarte. Considerado ya como uno de los narradores más destacados en lengua española, es autor de las novelas Fuegos con limón (1966), Los ojos vacíos (2000), que junto con Bami sin sombra (2005) y La gran Marivián (2013) conforman la "Trilogía de Antíbula", El trompetista del Utopía (2003), Viaje con Clara por Alemania (2010), Años lentos (2012, VII Premio Tusquets Editores de Novela y Premio de los Libreros de Madrid) y Ávidas pretensiones (Premio Biblioteca Breve 2014). Como cuentista ha publicado asimismo los volúmenes Los peces de la amargura (2006, XI Premio Mario Vargas Llosa NH, IV Premio Dulce Chacón y Premio Real Academia Española 2008) y El vigilante del fiordo (2011). 
Su última novela, Patria, ya va por la 21ª edición y la semana pasada le otorgaron el Premio Nacional de Narrativa.

EL LIBRO:

Título original: Años lentos
Autor: Fernando Aramburu
Editorial: Tusquets (1ª edición, en febrero de 2012)
Colección: Andanzas nº 775
Número de páginas: 219
ISBN: 978-607-421-341-6
Esta novela ganó el VII Premio Tusquets Editores de Novela.

Valoración: 9/10

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