En su época se convirtió en una novela que hoy denominaríamos viral, sobre todo porque varias décadas después Orson Welles protagonizó su particular e infame versión radiofónica de esta novela. La guerra de los mundos ha influido en novelas posteriores, en el rock transgresivo y tiene, sin duda, incontables imitaciones. Yo tuve que leerla cuando era estudiante de periodismo, pero lo que realmente nos inculcaban en la facultad era el poder de los mass media y ponían como ejemplo la invasión marciana descrita en la radio por Orson Welles, una versión tan bien contaba que fue capaz de causar verdadero pánico entre los radioyentes.

Orson Welles causa el pánico en los hogares con la noticia del fin del mundo (1938)
La novela original fue publicada en 1898 y la versión radiofónica de Orson Welles se retransmitió en 1938. Tanto una como otra causan verdadero pavor. Lo que H. G. Welles pretendía con su novela era hacer una crítica sobre la colonización británica en África, por cuanto los colonizadores "invadían" unas tierras que ya se encontraban habitadas y a los hombres que allí vivían, al estar en una situación de subdesarrollo en todos los ámbitos, se les trataba como si fueran animales. Lo que hace el autor es describir una invasión imaginaria de unos seres superiormente desarrollados, provenientes de Marte, y que vienen a hacer con los humanos lo mismo que éstos hacen con otros seres a los que ha considerado inferiores. En este caso, los humanos vienen a ser las hormiguitas que serán aplastadas por esos entes malévolos y, por ende, terriblemente superiores.

Imagen del trípode metálico de los marcianos
La novela está escrita en primera persona, por un narrador del que desconocemos casi todo, incluso el nombre, pero es una especie de filósofo que se codea con lo más selecto de la sociedad científica londinense. Vive con su esposa en la aldea de Woking y mira tranquilo al cielo cuando un amigo astrónomo le dice que está pasando algo raro desde que la Tierra se alineó con Marte. Es entonces cuando un cilindro cae en el campo comunal de Woking y los curiosos se acercan a verlo, pensando en un principio que podría ser un meteorito. Pero cuando el cilindro se abre aparecen unos seres amorfos que no saben cómo salir del pozo en el que ha caído el cilindro. Poco después crean una especie de máquinas gigantes con capuchón y tentáculos que arrasan todo a su paso, además que portan un rayo calórico que quema todo lo que encuentran a su alrededor. El narrador comprende, horrorizado, que tiene que sacar a su esposa de allí y la lleva a Leatherhead con unos primos, mientras él regresa a Woking escondiéndose. Conocerá a un artillero estupefacto que va en dirección contraria a esos seres metálicos articulados que queman todo a su paso, además atrapan a humanos de los que creen que se alimentan.
El narrador explica también que su hermano, que vive en Londres, consigue huir en un barco, por lo que también escapa del furor maléfico de los marcianos. Mientras, él se encuentra y convive en una casa junto a un cura, personaje que cada vez se vuelve más irascible a medida que tiene hambre y las provisiones se van agotando. Pero no pueden salir porque junto a la casa hay otro terrible cilindro.
Hasta que un día, dos semanas más tarde, el narrador escucha los pájaros y decide aventurarse y salir, para descubrir que los caparazones metálicos se encuentran paralizados. Y comprende que lo que no han podido hacer los hombres con su enorme maquinaria bélica lo ha hecho la enfermedad, que ha terminado con los marcianos.
No sé si es una llamada a la esperanza o H.G. Wells nos intenta trasladar que el ser humano no tiene muchas esperanzas.
Orson Welles causa el pánico en los hogares con la noticia del fin del mundo (1938)
La novela original fue publicada en 1898 y la versión radiofónica de Orson Welles se retransmitió en 1938. Tanto una como otra causan verdadero pavor. Lo que H. G. Welles pretendía con su novela era hacer una crítica sobre la colonización británica en África, por cuanto los colonizadores "invadían" unas tierras que ya se encontraban habitadas y a los hombres que allí vivían, al estar en una situación de subdesarrollo en todos los ámbitos, se les trataba como si fueran animales. Lo que hace el autor es describir una invasión imaginaria de unos seres superiormente desarrollados, provenientes de Marte, y que vienen a hacer con los humanos lo mismo que éstos hacen con otros seres a los que ha considerado inferiores. En este caso, los humanos vienen a ser las hormiguitas que serán aplastadas por esos entes malévolos y, por ende, terriblemente superiores.
Imagen del trípode metálico de los marcianos
La novela está escrita en primera persona, por un narrador del que desconocemos casi todo, incluso el nombre, pero es una especie de filósofo que se codea con lo más selecto de la sociedad científica londinense. Vive con su esposa en la aldea de Woking y mira tranquilo al cielo cuando un amigo astrónomo le dice que está pasando algo raro desde que la Tierra se alineó con Marte. Es entonces cuando un cilindro cae en el campo comunal de Woking y los curiosos se acercan a verlo, pensando en un principio que podría ser un meteorito. Pero cuando el cilindro se abre aparecen unos seres amorfos que no saben cómo salir del pozo en el que ha caído el cilindro. Poco después crean una especie de máquinas gigantes con capuchón y tentáculos que arrasan todo a su paso, además que portan un rayo calórico que quema todo lo que encuentran a su alrededor. El narrador comprende, horrorizado, que tiene que sacar a su esposa de allí y la lleva a Leatherhead con unos primos, mientras él regresa a Woking escondiéndose. Conocerá a un artillero estupefacto que va en dirección contraria a esos seres metálicos articulados que queman todo a su paso, además atrapan a humanos de los que creen que se alimentan.
El narrador explica también que su hermano, que vive en Londres, consigue huir en un barco, por lo que también escapa del furor maléfico de los marcianos. Mientras, él se encuentra y convive en una casa junto a un cura, personaje que cada vez se vuelve más irascible a medida que tiene hambre y las provisiones se van agotando. Pero no pueden salir porque junto a la casa hay otro terrible cilindro.
Hasta que un día, dos semanas más tarde, el narrador escucha los pájaros y decide aventurarse y salir, para descubrir que los caparazones metálicos se encuentran paralizados. Y comprende que lo que no han podido hacer los hombres con su enorme maquinaria bélica lo ha hecho la enfermedad, que ha terminado con los marcianos.
No sé si es una llamada a la esperanza o H.G. Wells nos intenta trasladar que el ser humano no tiene muchas esperanzas.
EL AUTOR:


H.G. Wells, escritor británico, fue entre otras cosas el padre de la Ciencia Ficción, junto a Julio Verne, debido a la desbordante imaginación que salpicaba sus excelentes obras literarias. Nacido en una familia humilde del hoy barrio de Kent en Londres, sus orígenes también quedan reflejados en sus escritos.
A Herbert George Wells (que pasaría a la posteridad como H.G. Wells) le debemos obras tan colosales en el género de la novela de anticipación, como La máquina del tiempo (1895), La guerra de los mundos (1898) o Las cosas del futuro (1933). También trató el tema de los límites éticos de la ciencia en obras como La isla del doctor Moreau (1896) o El hombre invisible (1897).
El ideario político de Wells influyó de manera importante en la realización de sus obras. Por ejemplo, la novela La máquina del tiempo trata fundamentalmente de la lucha de clases. A medida que pasaba el tiempo, el pesimismo se apoderó del escritor británico, que concluyó en sus últimos años de vida que la humanidad caminaba hacia su destrucción, fruto del odio y la ambición. Esto contrasta con su utopía inicial cuando creía que las inmensas fuerzas materiales puestas a disposición de los humanos podían ser controladas por la razón y utilizadas para el progreso y la igualdad entre los diferentes habitantes del mundo.
Wells ha influido en posteriores escritores de ciencia ficción, como los ya clásicos Aldous Huxley, autor de Un mundo feliz, y George Orwell, autor de 1984. Muchas de sus obras han sido llevadas a la gran pantalla, lo que ha servido para popularizar aún más a este talentoso escritor entre el público.
EL LIBRO:
Título original: The War of the Worlds
Autor: H. G. Wells
Editorial: e-artnow (1ª edición, en enero de 2014)
Número de páginas: 211
ISBN: 9788026801191
Valoración: 8/10
RETOS:
* Bingo de Lectura: Classics Club.
* 2019 Reading Challenge: Relectura de un clásico.
* Mega-Reto 100 portadas: Bestias o monstruos.
* Retos Literarios Olímpicos: GenOlímpico Acción; DiosOlímpico: Que nombren en una película.
* Reto 100 palabras 100 portadas: Animales fantásticos o seres mitológicos.
* Reto Genérico: Fantástico.









