AGAETE
Playa de las Nieves
Abierto al océano Atlántico,
Agaete ofrece al visitante un contraste de paisajes singulares que van desde los
impresionantes acantilados que surgen desde el mar en su Puerto de las Nieves
hasta el Pinar de Tamadaba a 1.000 metros de altura cerca del centro de la
isla.
El Puerto de las Nieves es el
lugar idóneo para darse un buen baño en las limpias aguas del océano Atlántico,
así como para la práctica del buceo, donde admirar sus vírgenes fondos marinos
en las diversas zonas de baño de esta costa, Playa de las Nieves y Piscinas
Naturales. Es, sin duda también, la pesca en la zona, que aún conserva su
estilo artesanal y tradicional, un elemento diferenciador del lugar, que
proporciona bienes tan preciados como el pescado fresco, que ha dado origen al
desarrollo de una gastronomía marinera, única y muy preciada en la isla. la
variada oferta de restaurantes, unida a la oferta de hoteles y casas rurales,
hacen de este enclave un lugar idóneo donde pasar unos días de descanso y ocio.
Ermita de Nuestra Señora
de las Nieves
Agaete cuenta, además, con un
rico Patrimonio Histórico-Artístico, donde destaca especialmente la Ermita de
Nuestra Señora de las Nieves y su artesonado mudéjar policromado, así como el
Tríptico Flamenco homónimo atribuido a Joos Van Cleve, joya artística del siglo
XVI.
En nuestro recorrido hacia el
Casco Histórico nos encontramos con la Iglesia de la Inmaculada Concepción,
actual templo que data de 1874.
Agaete es fundamentalmente
conocida a nivel regional, nacional e incluso internacional por su fiesta más
popular, la Bajada de la Rama. Esta fiesta, fiel reflejo del espíritu alegre y
festivo de las gentes del municipio, se celebra el 4 de agosto. En ella, miles
de danzantes, al ritmo de las bandas del municipio, parten desde el centro del
pueblo a la parte alta del mismo para coger trozos de Rama y bajar bailando con
ella hasta el santuario de la Virgen de las Nieves. La comitiva festiva va
encabezada por unos cabezudos o papagüevos, realizados en cartón y que
representan a personajes populares del pueblo, que al golpear con sus grandes
manos van golpeando a la multitud abriéndose paso entre ella. Estas fiestas
fueron declaradas de Interés Turístico Nacional en 1972.
El resto del año se puede disfrutar
de sus elementos más característicos dentro del Museo de la Rama, situado muy
cerca de un lateral de la mencionada iglesia matriz de Agaete. Dentro del
pintoresco Casco Histórico y atravesando la calle principal del pueblo, la
calle Concepción, un letrero nos invita a pasar al Jardín Botánico Huerto de
las Flores. Este jardín surge en el siglo XIX por el afán de la familia de
Armas, antiguos propietarios del mismo, en plantar semillas traídas de todas
las partes del mundo, especialmente de América, conformando un jardín tropical
con más de 100 especies tropicales que se han aclimatado perfectamente al lugar.
Parque Arqueológico de
Maipés
Dentro del centro del municipio
destacan edificios del siglo XIX como el Centro Cultural de la Villa o actual
Ayuntamiento, que en su día fueron casonas pertenecientes a la burguesía
canaria, con típico sabor isleño, por su arquitectura tradicional canaria.
Abandonando el casco histórico y siguiendo las indicaciones que nos conducen al
Valle de Agaete, se encuentra el Parque Arqueológico Maipés, una de las
necrópolis aborígenes más importantes de Gran Canaria, donde se han encontrado
más de 600 enterramientos tumulares y que fue declarado Monumento Histórico
Artístico.
Es el Valle de Agaete quizás el
único lugar de España donde el cultivo de café tiene cierta entidad; aunque su
producción es pequeña, destaca especialmente su calidad: “Es de gran calidad.
Tiene un buen olor amarillo verdoso. Huele a fruta verde. Tostado, se
desarrolla e hincha bien. La bebida resultante tiene un gusto afrutado y dulce
que recuerda al chocolate o al regaliz. Es poco ácido. Tiene un cuerpo
aceptable”, conclusiones emitidas por Don Albert Solá i Trill, quien en su
calidad de experto del café dentro del Forum del Café de Barcelona, recorrió el
mundo estudiando y probando diferentes cafés y recaló en Agaete para llevarse
una muestra del mismo y analizarlo.
Valle de Agaete
Siguiendo por la carretera que
conduce al Valle de Agaete se puede contemplar la belleza de sus paisajes,
teniendo como visión paralela la de las Cumbres de Tamadaba con sus frondosos
pinares. El Macizo de Tamadaba y el de Altavista conforman uno de los dos
Parques Naturales de Gran Canaria. El acceso al mismo desde Agaete sólo se
puede hacer a pie por los diversos senderos que atraviesan este Valle y que nos
conducen por hermosos parajes en las montañas que circundan esta zona de Gran
Canaria.
El Valle de Agaete destaca por
sus singulares fincas de naranjos, frutas tropicales, café, donde además, en
estos últimos años, ha cobrado fama su Vino de los Berrazales, elaborado en su
bodega homónima dentro de una finca de naranjas, frutas tropicales, vid y café.
En el Huerto de las Flores de
Agaete estuvo la famosa viajera británica Olivia Stone, quien lo visitó cuando
aún era propiedad de la familia de Armas y comentaba de este jardín: “El jardín
era, en realidad, una selva de vegetación exuberante” (Extracto de su libro Tenerife y sus seis satélites).
La famosa escritora británica
Agatha Christie en su paso por Gran Canaria recaló también en Agaete y hace
mención al Puerto de las Nieves en uno de sus libros.
ARTENARA
Mirador de la Atalaya
Cuando el visitante llega a
Artenara le apetece aparcar el coche y realizar un breve paseo por el pueblo
más alto de Gran Canaria.
Se puede hacer un recorrido
circular, empezando por el Mirador de la Atalaya al comienzo del pueblo. En este
punto se observan diferentes barrios del municipio cumbrero, donde la mayor
parte de los vecinos viven en modernas cuevas que son frescas en verano y
cálidas en invierno. Asimismo, vemos que el pueblo está en medio de los
pinares. Sin movernos del lugar podemos observar la mole del Parque Natural de
Tamadaba y la silueta del Teide, en Tenerife. Si miramos hacia el Casco
Histórico se ve la Montaña de la Cilla, donde se puede visitar el famoso
mirador, atravesando un túnel de más de 60 m. y coronada por una majestuosa
escultura del Corazón de Jesús, con sus brazos abiertos.
Corazón de Jesús en la
montaña de la Cilla
Continuamos el paseo bajando
hacia el pueblo, pasando por el Mirador de la Solanita, desde donde se observa
una amplia zona recreativa, la piscina municipal y el Parque Nuevo, con una
pieza escultórica de homenaje al folclore canario representando un timple
tallado en piedra de Tindaya.
Llegamos a la plaza de San
Matías, el verdadero centro neurálgico del Casco Histórico de Artenara, para
visitar la iglesia de San Matías, el edificio religioso más importante de la
localidad, en el que destaca sobremanera la obra pictórica del afamado pintor
isleño José Arencibia Gil, constituyendo una trilogía bíblica. También destacan
el artesonado y las vidrieras.
Interior de la ermita de
la Cuevita
Saliendo de la iglesia, se sube a
la Ermita de la Cuevita. Por el camino hay una vista panorámica impresionante,
con el Roque Bentayga y Roque Nublo. En la ermita, llaman la atención el altar,
el púlpito, el confesionario y el coro, tallados en la roca misma. En esta
gruta se venera a la Virgen de la Cuevita, escultura en madera de 0,80 m. de
alto y Patrona del Folclore Canario y del Ciclismo Grancanario. Su fiesta se
celebra el último domingo de agosto con gran solemnidad y participación de los
peregrinos.
Casa Museo Santiago
Aranda
Enfrente de la ermita se puede
bajar por un sendero que conduce a través de un singular barrio troglodita
hasta la Casa Museo Santiago Aranda, modelo de vivienda en cueva en el que
habitaba la población prehispánica de este lugar. En este museo etnográfico se
puede ver mobiliario de gran tipismo y una colección de alfarería tradicional
del poblado troglodita de los Lugarejos.
Siguiendo por la calle hacia la
iglesia está el Balcón de Unamuno y el Mirador de la Esquina. El Balcón de
Unamuno fue construido en 1999 para conmemorar la estancia del ilustre escritor
y filósofo español en 1910. Desde estos lugares estratégicos se puede
contemplar la impresionante Caldera de Tejeda, atravesada por barrancos y en
cuya parte central se yergue el Roque de Bentayga y, un poco más a la
izquierda, el Roque Nublo, símbolo de Gran Canaria.
Desde la propia plaza de la
iglesia, se puede ir al Mirador-Restaurante de la Cilla y se puede subir por un
sendero hasta la cima, donde se encuentra la escultura del Sagrado Corazón de
Jesús.
Otros lugares de interés en
Artenara son el Poblado Aborigen de Acusa Seca, junto con otros conjuntos de
cuevas prehispánicas importantes para tener grabados rupestres como Cuevas
Caballero, Los Candiles, El Cagarrutal y Risco Caído. También se puede visitar
el Parque Natural de Tamadaba.
En Artenara se contabiliza el 17%
de las 2.192 cuevas censadas en Gran Canaria, siendo la única isla del
archipiélago que las utiliza como vivienda. El uso de cuevas como vivienda en
Artenara se remonta a la época preeuropea. Tras la conquista, las cuevas
aborígenes son aprovechadas por la nueva población como residencia, costumbre
que continúa hasta la actualidad.
Las viviendas se construyen en
cuevas por varios motivos:
·
La falta de un lugar plano apropiado para la
edificación arquitectónica.
·
La existencia de unas vertientes de montaña y un
tipo de roca aptos para la apertura en cuevas.
·
La durabilidad de la construcción, ya que la
cueva no sufre sustanciales alteraciones con el paso del tiempo.
·
El resguardo de los temporales y temperaturas
extremas.
·
La carestía que, hasta bien entrado el siglo XX,
supone el transporte de materiales de construcción.
El plato típico de Artenara es el
pan de papas, pero también se puede degustar el queso artesano.
En la población hay cuatro
fiestas. San Matías Apóstol se celebra el último domingo de febrero. San Matías
Apóstol es patrono de Artenara desde el siglo XVII y fue nombrado Patrono de
los Pinares de Gran Canaria en 1996.
La romería y fiesta de San Isidro
se celebra el último domingo del mes de mayo. Consiste en una gran
manifestación de las tradiciones canarias mediante una exposición de los
productos y costumbres que exhibe cada barrio. La víspera se celebra una
romería en la que participan carretas que llevan productos de la tierra al
Santo acompañadas de grupos folclóricos.
La Virgen de la Cuevita es la
fiesta más importante de Artenara, ya que es la Patrona de las Agrupaciones
Folclóricas y del Ciclismo Insular. Se inicia el 15 de agosto con la bajada de
la Virgen desde su ermita hasta el templo parroquial.
Desde comienzos del siglo XVIII
se celebra la fiesta del Cristo de Acusa el 14 de septiembre en el barrio de
Acusa, congregando a numerosos romeros que acuden a cumplir sus promesas.
Finalmente, pero no menos importante, es la Candelaria de Acusa. Se celebra el
segundo domingo de octubre, devoción arraigada desde el siglo XVII.
LA ALDEA DE SAN NICOLÁS
Entrando en la Aldea de San
Nicolás por el sur se puede parar en el Mirador la Degollada de Tasarte. Desde allí
se puede ver un valle fértil rodeado de montañas y playas, cuyo 98% del
territorio está protegido como Reserva de la Biosfera.
El itinerario por el casco urbano
comienza por la Calle Real, calle peatonal en la que se puede ver el actual
templo parroquial, construido en 1972, ya que la primitiva ermita de San Nicolás
fue erigida en la Playa de la Aldea a mediados del siglo XIV por los frailes
mallorquines. A lo largo de la calle peatonal el visitante puede apreciar la
arquitectura popular canaria: el Centro Municipal de Cultura, el Ayuntamiento,
las Casas de Piedra y Barro de los siglos XVII y XVIII y las Casas Balcón.
Museos Vivos
Es recomendable una parada en los
Museos Vivos. Se trata de una escenificación de la cultura y tradiciones
aldeanas que se realiza en vivo. La elaboración del pan en un horno
tradicional, la degustación de leche con gofio, la escuela, el médico, etc. A
lo largo de los 33 km. de la costa de La Aldea de San Nicolás se intercalan
playas de piedra, pequeñas calas, cuevones y playas de arena. Un ejemplo de
ello es la playa del Puerto, un sitio ideal para el descanso. Destacan la Playa
de la Aldea (a pocos metros, se celebra la emblemática Fiesta del Charco). Las
playas de Tasarte y Tasartico y, muy especialmente, las playas de Güi-Güi, que
en su mayoría son playas poco transitadas que se conservan intactas en un
paisaje natural casi virgen.
Playa de piedra
A escasos metros de la Playa de
la Aldea se encuentra el Parque Rubén Díaz. Este parque está inmerso en un
bosquecillo de tarahales y además cuenta con mesas y asientos para una agradable
comida. Desde El Charco se puede ver la antigua fábrica de Ron Aldea, que
funcionó desde 1936 a 1958.
El legado aborigen de La Aldea
merece una mención especial. En el Complejo Arqueológico de Los Caserones se
encontró una rica colección de pintaderas e ídolos de barro y piedra, que
actualmente se conservan en el Museo Canario, así como los túmulos funerarios
que sorprenden a los visitantes.
Los entornos naturales del
municipio son excepcionales. Merece mención especial la Micro Área Marina
(MAMP), que en España cuenta con marco normativo. Es un lugar ideal para el
buceo por la belleza de su paisaje submarino y la variedad de vida que aloja. Es
recomendable una visita a los cuatro molinos harineros de viento y de agua, a
los hornos de cal y brea.
El municipio de La Aldea dispone
de una variedad de rutas y senderos en los que se aprecia la belleza
paisajística.
El Parque Rural del Roque Nublo
es el espacio protegido más extenso de Gran Canaria, repartido entre los
municipios de Tejeda, La Aldea de San Nicolás, Mogán, San Bartolomé de
Tirajana, Artenara, San Mateo, Valleseco y Moya. El Parque Natural de Tamadaba
está repartido entre los municipios de Agaete, Artenara y La Aldea de San
Nicolás, y es una de las formaciones geológicas más antiguas de la isla. La
Reserva Natural Integral de Inagua se trata de un pinar que cubre el antiguo
macizo del centro-oeste de la isla, con unas perspectivas paisajísticas
espectaculares. Pertenece a los municipios de La Aldea, Mogán y Tejeda, siendo
una Zona de Protección Especial de Aves.
Reserva Natural Especial
de Güi-Güi
Por último, la Reserva Natural
Especial de Güi-Güi es de mención especial. La peculiar orografía constituye
también una formación representativa de la geología insular, que en Güi-Güi
presenta un paisaje de gran belleza, cubierto de especies vegetales endémicas
con una avifauna marina singular.
Cactualdea es el parque temático
de cactus más grande de Europa, con más de 1.200 especies diferentes
procedentes de todos los rincones del mundo.
El pleito de La Aldea.- El 14 de
febrero de 1927, el Ministro de Gracia y Justicia del Gobierno del General
Primo de Rivera, don Galo Ponte, se personó en La Aldea para conocer el
problema que tenían los aldeanos. La raíz del conflicto residió en que los
propietarios de la Gran Hacienda Aldea de San Nicolás, ni los aldeanos tenían
documentos que acreditaran su propiedad, por lo que se produjo una lucha. Los aldeanos
cultivaban esas tierras desde hacía muchos años, pasando de padres a hijos. El señor
Ministro resolvió satisfactoriamente dicho pleito.
Fiesta del Charco
El Charco es el símbolo de este
pueblo y su fiesta se celebra en la Playa de la Aldea cada 11 de septiembre por
la tarde. Esta gran fiesta se deriva de una técnica de pesca aborigen que se
conoce como “embarbascada” (consistía en aturdir con el látex de la tabaiba y
el cardón a los peces que se encontraban en los charcos del litoral, para
posteriormente capturarlos con las manos sin ningún tipo de dificultad). Esta fiesta
es única en su origen y constituye una de las manifestaciones festivas más
importantes que se celebran en Canarias.
Son productos típicos de La Aldea
los dulces tomates, la ropa vieja de pulpo, el caldo de pescado con gofio
escaldado y el mojo hervido de morena.
MOGÁN
El municipio de Mogán es
eminentemente turístico, por lo que las visitas más frecuentes se realizan a
las playas que se despliegan en su costa y que actualmente se han configurado
como seis urbanizaciones turísticas: Arguineguín-Patalavaca, Anfi del Mar,
Puerto Rico-Amadores, Tauro-Playa del Cura, Taurito y Puerto de Mogán. En todas
ellas destacan instalaciones hoteleras y restaurantes que bordean con avenidas
y paseos a cada una de las playas.
Puerto de Mogán
El Puerto de Mogán, con playa de
arena negra, es un barrio marinero que, por su singular enclave y belleza
natural, ha dado origen a una de las urbanizaciones más bellas de Canarias. Su muelle
deportivo, punto de encuentro de numerosos entusiastas de la náutica
internacional, dispone de 225 atraques, con su óptimo ambiente marinero,
haciendo del Puerto de Mogán un lugar inolvidable.
Si se opta por una visita
cultural, es recomendable un paseo por las calles del caso, donde se puede
contemplar la iglesia de San Antonio, levantada en 1814. En ella se puede
admirar un bello artesonado de madera labrada, así como las imágenes de San
Antonio de Padua y de la Inmaculada Concepción.
El entorno natural de Mogán bien
merece una visita. El Macizo del Suroeste es un espacio de gran interés geomorfológico
y botánico, así como de singulares valores paisajísticos y arqueológicos. En esta
zona es posible apreciar amplias extensiones de tabaibales, plantas endémicas
de la isla. El Barranco de Veneguera comienza a los pies de la espectacular
formación rocosa de Los Azulejos, una grandiosa pared de rocas cuyos colores
van desde el rojo oscuro hasta el azul, pasando por varios tonos de amarillos.
En la zona alta, el Parque
Natural de Ojeda, Inagua y Pajonales alberga una importante masa de pinar. La zona
es ideal para recorrer a pie a través de sus senderos. Desde Arguineguín, y a
través de una carretera empinada y curvilínea, es posible llegar a la Presa de
Soria, el mayor embalse de la isla, que se ha convertido en un gran lago verde
rodeado de palmeras. En los Barrancos de Toscas, Puerto Rico, Tauro y Taurito
se encuentran interesantes rutas para el senderismo.
La costa del municipio de Mogán
es eminentemente acantilada, aunque en la desembocadura de sus numerosos
barrancos se sitúan varias de las principales playas de la isla. Arguineguín,
pueblo y puerto de pescadores por excelencia, es el mayor asiento poblacional
del municipio.
Playa Anfi del Mar
La Playa de Patalavaca, por su
parte situada entre Arguineguín y la Playa de la Verga, ofrece una importante
infraestructura hotelera, con hoteles y apartamentos de varias categorías,
todos en primera línea de playa. Si se continúa bordeando la costa, nos
encontramos con la urbanización Anfi del Mar, que posee una playa de aguas
tranquilas, un pantalán para embarcaciones deportivas y lujosas instalaciones
explotadas bajo el régimen de time-sharing.
La Playa de Puerto Rico está
situada en la mayor urbanización turística de Mogán. Su puerto deportivo da
cabida a embarcaciones de recreo y yates de lujo. Cuenta con una magnífica
Escuela de Vela, de prestigio internacional, cuna de varias medallas de oro en
las competiciones olímpicas, y en la que se ofrece la posibilidad de recibir
cursillos oficinales a todos los niveles.
Un paseo marítimo de cerca de un
kilómetro separa Puerto Rico de la Playa de Amadores. Esta nueva playa de arena
blanca cuenta con una zona comercial rodeada de jardines. A pocos metros de
Amadores se encuentra la Playa de Tauro, playa natural y poco poblada, un lugar
ideal para tomar el sol alejado del bullicio.
Junto a Tauro, la Playa del Curo
ofrece al visitante una amplia oferta de hoteles y apartamentos, y un pequeño
centro comercial, situado muy cerca del mar. Su playa de arena negra y sus
calas constituyen el lugar perfecto para los aficionados a la pesca con caña.
La Playa de los Frailes, la Playa de Medio Almud y la Playa de Tiritaña forman
parte del territorio virgen que conserva el municipio.
Después está la Playa del
Taurito, de arena fina y bien resguardada de los vientos gracias a las altas
murallas rocosas, que coronan el valle. En ella es posible visitar un gran lago
artificial, de agua de mar, rodeado de amplias zonas verdes y deportivas.
En la Costa de Magán, la pesca de
altura merece una mención muy especial, ya que desde hace aproximadamente
veinte años, fecha en la que empezaron a inscribirse todas las capturas en la
Asociación Internacional de Pesca (IGFA), en los puertos de Puerto Rico y Mogán
se han conseguido 87 récords del mundo.
Es un plato típico de Mogán el
sancocho (pescado de la zona).
SAN BARTOLOMÉ DE TIRAJANA
Paisaje Protegido de
Fataga
El término municipal tiene una
superficie de 333,13 km2 y se localiza en el extremo sur de la isla de Gran
Canaria. En la árida naturaleza sureña dominan el cardón y la tabaiba. El conjunto
de valores naturales y etnohistóricos que alberga el barranco que lo recorre le
han valido la declaración de Paisaje Protegido de Fataga y su inclusión en la
Red de Espacios Naturales Protegidos de Canarias. El segundo tramo recorre las
interioridades de la Caldera de Tirajana, enorme cráter de más de 40 km. de
circunferencia tallado por la erosión durante millones de años, y abierto hacia
el sureste por el barranco de igual nombre. Su monumentalidad e importancia
arqueológica le hacen ser uno de los santuarios de la naturaleza y la historia
de Gran Canaria.
Se entra en el Espacio Natural
Paisaje Protegido de Fataga (4,2 km) antes de pasar junto al complejo recreativo
Mundo Aborigen (6,3 km) y llegar al Mirador de la Degollada de las Yeguas (7,5
km). Desde él se contempla una de las panorámicas más bellas de este gran
barranco, desde el mar a la cumbre, gracias a su ángulo panorámico de más de
190º orientado hacia el poniente.
Necrópolis de Arteara
La visita al parque temático
sobre el mundo aborigen y a la necrópolis prehispánica de Arteara constituyen
una recomendable incursión en el modo de vida
y muerte de los antiguos canarios. La Necrópolis de Arteara es uno de
los más importantes yacimientos arqueológicos de la isla, un cementerio
aborigen datado del siglo IV a.C. en el que se han identificado más de un
millar de enterramientos tumulares.
Sorprende ver camellos y
camelleros en el recorrido, destinados más para el recreo de los visitantes que
a las tradicionales labores agrícolas que desempeñaban sus abuelos. Con la
vista aérea de la necrópolis y del palmeral de Arteara sigue la ruta hasta
llegar al Caserío de Fataga. Cultivos, frutales y edificaciones tradicionales
rodean a este pintoresco caserío que cuenta con una ermita, arquitectura rural,
tiendas, restaurantes, gasolinera, etc. Después de pasar junto al antiguo
molino de agua (importante resto etnográfico) y de un precioso palmeral se
sigue ascendiendo hasta la Caldera de Tirajana. En el Mirador de la Vista de
Fataga se puede contemplar una amplia panorámica sobre las cuencas de Fataga y
Tirajana. La carretera está rodeada de pinos y almendros hacia la capital
administrativa del municipio: San Bartolomé, que se asienta sobre el poblado
prehispánico denominado Tunte.
En su casco urbano se mezclan los
estilos arquitectónicos de cada momento de su historia, desde prehispánicas
viviendas a modernos edificios públicos como el Ayuntamiento, que alterna con
notables ejemplos de la arquitectura tradicional. Y también religiosa, como es
la iglesia de San Bartolomé, de neoclásica espadaña reconstruida a finales del
siglo XVII. En ella se venera la imagen ecuestre de Santiago el Chico, que le
ha hecho ser centro de peregrinación jacobea de la isla. Aquí tiene su lugar la
Casa-Museo de los Yanez. La gastronomía isleña (quesos, vino y bebidas típicas
de Tirajana, como son la popular “Guindilla”) pueden apreciarse en los
numerosos bares y restaurantes, donde también se exponen muestras de la
artesanía local. Asimismo se puede visitar la bodega Las Tirajanas y la fachada
del cementerio.
La ruta entra en el circo rocoso
de Ayacata al pie de altas paredes y con turísticos restaurantes al borde de la
carretera. El entorno natural del caserío de Ayacata ofrece condiciones ideales
para una parada y terminar la excursión en el municipio de San Bartolomé de
Tirajana, regresando después a Maspalomas.
Dunas de Maspalomas
Fue en Maspalomas, en la estación
de seguimiento de satélites (INTA-NASA), donde se oyó por primera vez,
directamente de boca de Neil Armstrong, la histórica frase: “Es un pequeño paso
para el hombre, pero un gran salto para la Humanidad”, a la vez que
monitorizaba el aumento de su ritmo cardíaco y veían directamente desde el
satélite las imágenes desde el exterior de la nave que serían difundidas por
todo el mundo. Dicha frase se envió por línea telefónica a Las Palmas de Gran
Canaria, desde allí por enlace de onda corta a Inglaterra, donde enlazaba con
un cable submarino hasta la localidad de Andover en Estados Unidos, para ser
enviada por microondas a Houston.
De su gastronomía destaca la
tomatia de Carnaval, el baifo (o cabrito), frito o en adobo, los mazapanes y
mantecados, las aceitunas en mojo rojo.
VILLA DE INGENIO
El nombre de “Ingenio” procede
del cultivo y procesamiento de la caña de azúcar, lo que conforma su origen
histórico como municipio agrícola.
Estatua de las
lavanderas
En el Parque de Lectura Francisco
Tarajano destaca la presencia de monolitos que representan distintos
acontecimientos relacionados con el municipio en un ambiente de paz y sosiego. En
dirección a la Plaza de Candelaria, se observa una de las diversas esculturas
más emblemáticas que comprende el legado artístico de la Villa y que hablan de
las tradiciones del lugar, “Las lavanderas”, representando a dos señoras
lavando sus ropas en las llamadas acequias. Dicha escultura hace homenaje al
esfuerzo de las mujeres en su labor de cada día.
Parroquia de la
Candelaria
Otros dos puntos de interés son
la Plaza de la Candelaria, situada en los aledaños de la parroquia del mismo
nombre, y la iglesia de Nuestra Señora de Candelaria, de la cual habría que
destacar que se empezó a construir en 1901 sobre los restos de la anterior
ermita del mismo nombre y de la que no quedan vestigios. Se convirtió en
parroquia el 30 de noviembre de 1815.
A las faldas de la iglesia de
Nuestra Señora de la Candelaria se observan unas esculturas muy curiosas para
todos los visitantes, pero de gran significado para los vecinos de Ingenio. Los
abuelos del municipio solían criar cochinos para luego ir de municipio en
municipio y venderlos. Eso servía como medio de subsistencia. De ahí que cuando
los habitantes de otros pueblos los veían llegar decían: “Por ahí viene el
cochinero”. Por eso a los vecinos de Ingenio se les llama “cochineros”.
Siguiendo la ruta, se puede
acceder al Parque de Néstor Álamo, en un entorno de viviendas de colores que
asoman al mismo adornándolo de color y vegetación, destacando la Palmera de
Paquesito, con su espectacular altura que la convierte en una de las más altas
de la isla de Gran Canaria.
Dicho parque ha sido escenario
desde el año 1996 de la celebración del Festival Internacional de Folclore y
Muestra Solidaria de los Pueblos, pretendiéndose así reflejar la tradición
folclórica y cultural de Ingenio, conjuntamente con la de otros países.
Asimismo, en el interior del
parque se encuentra uno de los diversos molinos de gran interés, el Molino de
Antoñico Bordón, que reproduce, en un circuito cerrado de agua, el proceso de
la molienda, siendo movido por la fuerza que la misma adquiere al caer sobre la
rueda por medio del “cubo”.
En dirección al puente, se pueden
visitar las dos panaderías tradicionales de la Villa, las de Amaro y El Puente,
con la elaboración del típico y artesanal “pan de puño” en hornos de leña de
más de 250 años de antigüedad.
En uno de los callejones con
tradición que embruja el lugar, donde antaño se concentraba toda la actividad
comercial de la zona, hoy en día alberga el Taller Municipal de Cerámica, lugar
que nos abre sus puertas para hacer un recorrido por los distintos oficios
artesanales que se llevan a cabo en la zona.
Otros lugares de gran atractivo
en la Villa son la Asociación de Caladoras, donde se conoce de primera mano la
actividad que les identifica como pueblo artesano. Las caladoras muestran un
arte que, de generación en generación, concede al calado un prestigio
internacional. El Museo de Piedras y Artesanía Canaria tiene una colección de
más de 5.000 piedras y un Cristo del siglo XVI realizado con carozo de millo;
pero lo que más llama la atención es su Belén, que ocupa una superficie de
1.500 m.
Son de interés especial parajes
naturales como el Barranco de Guayadeque, que invita a descubrir la canariedad
a través de sus rutas de senderos y restaurantes excavados en la montaña; La
Pasadilla y Lereta son pagos rurales donde conocer la flora autóctona; el
Draguillo revela enigmas de los antepasados; y la Playa del Burrero, zona
marinera de marcado carácter sureño.
Carrizal es un lugar de actividad
constante en los empaquetados de tomates, teniendo a la iglesia de Nuestra
Señora del Buen Suceso y la plaza del mismo nombre como lugares de un hermoso
paseo en la Historia, haciendo mención a la Casa del Obispo, edificación civil
de más de 500 años de antigüedad.
Son productos típicos, además del
pan de puño, la carne de cochino negro, los quesos curados y la miel pura de
abeja procedente del Barranco de Guayadeque. Uno de los platos tradicionales
del municipio es la Sopa de la Virgen.
Las fiestas del municipio son la
Señora de la Candelaria y San Blas, en febrero; San Isidro Labrador, en mayo; y
Nuestra Señora del Buen Suceso y San Roque, en agosto.
AGÜIMES
El recorrido por el Casco
Histórico de la Villa de Agüimes comienza en la Plaza de San Antonio Abad y el
Centro de Interpretación del Casco Histórico, situado sobre los cimientos de la
Ermita de San Antón (S. XVII), donde se ofrece al visitante una explicación
sobre la evolución arquitectónica del entorno desde el siglo XVI a principios
de la pasada centuria. En él se encuentran además la Central de Reservas de
Casas de Turismo Rural y la Oficina de Información Turística de Agüimes.
Siguiendo por la calle Progreso,
al final de la misma, se accede a un parque que da acceso al Museo de Historia
de Agüimes, donde se da a conocer la historia del antiguo Señorío Episcopal de
Agüimes desde la conquista castellana de la isla hasta el siglo XIX. Se encuentra
situado en una casa señorial canaria de mediados del siglo XVIII, propiedad de
la familia Verdugo. Un miembro de esta familia, don Manuel Verdugo y
Albiturría, fue el último Obispo Señor de Agüimes, por lo que este edificio es
conocido como el Palacio Episcopal.
Se continúa el recorrido por la calle
Moral, al otro lado del Museo, hasta llegar a la Plazoleta de Orlando
Hernández, un encantador rincón en el que descansar y dejarse embriagar por la
música que emana del monumento-homenaje a la música. Enfrente se encuentra la
iglesia de San Sebastián. Declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en
1981, fue levantado en piedra con un cierto estilo catedralicio y con una
fachada que representa una de las mejores muestras arquitectónicas del
neoclasicismo canario. Construida según los planos del arquitecto Diego Nicolás
Eduardo (1787), aunque su construcción tuvo varias fases, la obra finalizó
completamente en 1940. En su interior pueden observarse elementos
arquitectónicos de estilos gótico, neoclásico y barroco.
También se conservan obras de
importantes imagineros como Luján Pérez, Martín de Andújar y Lorenzo de Campos,
entre otros.
Enfrente de la iglesia se
encuentra la Plaza de Nuestra Señora del Rosario. La plaza está rodeada de una
notable representación de la arquitectura tradicional canaria.
Siguiendo la calle Progreso se
llega al barrio de Santo Domingo, origen del casco histórico y lugar donde se
instalarían en el siglo XV los primeros colonos europeos. Aquí se encontraba la
antigua iglesia y un convento de frailes dominicos que fue destruido en un
incendio a finales del siglo XIX.
Agüimes, junto con el actual
municipio de Ingenio, fue entregado por los Reyes Católicos a la Iglesia, por
haber invertido ésta dinero en la conquista de la isla. Este territorio se
convirtió en un Señorío Episcopal hasta principios del siglo XIX, en el cual
los Obispos-Señores de Agüimes cobraban los impuestos en forma de diezmo (una
décima parte de las cosechas).
Barranco de Guayadeque
El Barranco de Guayadeque,
situado entre los municipios de Ingenio y Agüimes, es uno de los monumentos
naturales más interesantes de Gran Canaria. Clasificado como Monumento Natural
y Bien de Interés Cultural, es un paraje natural de sobrecogedora belleza y uno
de los asentamientos aborígenes más importantes de las islas. Muchos de los
hallazgos arqueológicos encontrados en el barranco son momias, vasijas y demás
útiles de la vida cotidiana, que se conservan en el Museo Canario ubicado en
Las Palmas.
El Centro de Interpretación de
Guayadeque, situado a la entrada del barranco, nos ilustra sobre la riqueza
natural y arqueológica del lugar. Ascendiendo por la carretera que serpentea a
lo largo del barranco, llegamos al interesante poblado troglodita de Cueva
Bermeja.
Plaza de Temisas
En la zona alta del municipio se
encuentra el caserío de Temisas, declarado Caserío Canario Representativo por
el Gobierno de Canarias, enmarcado en un hermoso entorno paisajístico en el que
se puede contemplar un extraordinario paisaje montañoso, el Roque Aguayro y el
olivar más importante del archipiélago canario. En Temisas se puede encontrar
la ermita de San Miguel, del siglo XVIII.
Entre las playas de este
municipio costero destacan la Playa de Arinaga, muy visitada en temporada de
verano, y la Playa de Vargas, que se ha consolidado como una de las mejores
playas del mundo para la práctica del windsurfing
radical. Es por este motivo que anualmente se celebra un campeonato mundial, el
Vargas PWA Wave Classic Grand Prix, que atrae a los windsurfistas más
prestigiosos de este deporte.
Agüimes también ofrece una de las
playas más espectaculares para la práctica del buceo: la Playa de Cabrón, uno
de los espacios marinos con mayor riqueza biológica y ecológica del
archipiélago canario.
En el mes de febrero hay una cita
festiva en el municipio que no puede pasar desapercibida, ya que los Carnavales
es una de las fiestas más populares en Agüimes, y una de las más conocidas
fuera del municipio. Se vienen celebrando en esta villa desde la época de la
conquista castellana y no se han dejado de celebrar más que durante los años
que duró la Guerra Civil española.
Entre los actos más destacados se
encuentran: el Concurso de Murgas, donde las diferentes murgas, tanto del
municipio como de fuera de él, hacen gala de su gracia e ingenio en las letras
de sus canciones y de la vistosidad e imaginación en la elaboración de sus
disfraces; el Baile del Carnaval Antiguo, que se celebra el Martes de Carnaval
y que revive las ‘carnestolendas’ tradicionales, donde las mascaritas se
disfrazan con la cara tapada con una talega y pasan la noche dando “quintadas”
a los amigos y conocidos, y se come arroz con leche y tortillas de Carnaval con
miel de caña, mientras se baila al ritmo de la música de las parrandas; y el
Entierro de la Sardina, durante el cual el Miércoles de Ceniza, tras el
tradicional desfile de duelo, en el que las mascaritas, muchas de ellas
ataviadas como viudas, lloran la pérdida de la sardina (y el fin del Carnaval)
para acabar enfrente de la iglesia prendiéndole fuego a la figura que
representa la sardina en un espectáculo de fuegos artificiales que emergen de
la misma.
El plato típico de Agüimes son
los caracoles con hinojo.