Leer a Dazieri siempre es un placer, porque sus libros enganchan de principio a fin, lo que pasa es que tuve que revisar las reseñas de la trilogía de Colomba y Dante para refrescar la historia pasada, ya que éste es el cuarto con los mismos detectives.
Colomba Caselli vive una vida tranquila lejos de la policía, pero entonces es contratada por Glenn Martínez, un adinerado hombre de negocios afincado en Francia, porque cree que su hermano ha sido asesinado. A su vez, Donatella Sermonti, subdirectora de los servicios secretos italianos, la cita para que investigue sobre el asesinato, al ser la víctima una persona muy mediática.
Jesús Martínez ha sido encontrado muerto en su criosauna, creada por él con los más altos índices de seguridad, pero Colomba cree que ha sido asesinado, sobre todo cuando Dante Torre se une a ella y descubren que la válvula ha sido manipulada. El acceso al edificio, frecuentado por gente rica, es difícil, así que descubren que el asesino entró descolgándose desde el piso superior, que acaba de ser vendido, pero deducen que el anterior propietario no entregó su llave. Acuden a Suiza, donde el anciano farmacéutico ha sufrido un ictus, que Colomba y Dante saben que es un asesinato disfrazado de suicidio.
La famosa diseñadora Cristina Rinaldi ha llamado a Colomba y la cita en su mansión, pero cuando Colomba llega un edificio anexo donde estaban grabando un anuncio ha sido pasto de las llamas y dentro ha fallecido Cristina, pero Colomba entra y descubre a un hombre con un lanzallamas que apunta hacia ella, pero consigue escapar.
Colomba y Dante saben que algo ocurrió en el pasado cuando todos ellos estudiaban juntos. Han descubierto que están congelando cadáveres en Portugal para darles una nueva vida en un futuro lejano. Y el asesino es un hombre que se hace pasar por rico, que es camaleónico y que no tiene reparos en poner una bomba en un jet privado lleno de jóvenes ricos y matar a su propio hijo...
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