miércoles, octubre 18, 2006

Bodypainting

La primera vez que oí hablar de la pintura sobre el cuerpo humano me vino de la mano de Matisse. Creo, si mal no recuerdo, que tiene cientos de cuadros de figuras humanas de color azul sobre fondo blanco. Y si la memoria no me falla son de él. Usaba modelos, por lo general mujeres, que se embadurnaban de pintura que luego plasmaban sobre la tela. Era una idea original, y pionera, en esto de pintarse el cuerpo.
Lo que está claro es que en la actualidad el hecho de embadurnarse el cuerpo como otro género pictórico más está en alza, aumentando tan rápidamente que casi no nos damos cuenta.
La siguiente vez que vi pintados cuerpos humanos fue a través de un correo electrónico. Pertenecía a un festival y no se podían diferenciar bien los miembros del cuerpo femenino, pues en una especie de efecto-camaleón la modelo se había mezclado con su entorno y terminaba formando parte de él casi rozando la perfección.
Así que los festivales mundiales de "Bodypainting" se celebran a lo ancho del globo sin parar, convirtiéndose en una concentración de artistas y fotógrafos internacionales que todo lo que tocan lo convierten en arte. Y así es: cualquier cosa que forme parte de la mente creadora del hombre es arte, sólo hay que saber mirar con esos ojos.

Cada verano, en la ciudad austríaca de Seeboden hay una cita con el "Bodypainting". Los artistas pasan una semana entera pintando modelos sin parar, mostrándonos sus dotes de la manera más increíble. Y el resultado es espectacular.

Algunos ejemplos del último festival de "Bodypainting" en Seeboden:


Es uno de los que más me ha llamado la atención. Cuando vi la cara de cerca me asusté, y no es para menos pues se ve una parte de calavera.
El dibujo en sí consiste en mitad esqueleto y mitad músculo, la masa interior que nos sostiene, la pasta de la que estamos hechos. También se ven algunos órganos como los intestinos, el estómago, e incluso se pueden apreciar algunas terminaciones nerviosas.
Me llamó bastante la atención por la minuciosidad de los detalles que se han plasmado ahí. Realmente da un poco de miedo.




Este me gustó porque El beso de Gustav Klimt es uno de mis cuadros preferidos y verlo ahí, de esa manera interpretado, exaltó mis sentidos.
Me encantó esa recreación tan original del cuadro.
Quizás ahora, cuando lo mire, sea con otros ojos.







Este forma parte de una recreación de los Juegos Olímpicos. Había más cuerpos pintados pero éste en concreto llama la atención por la manera en que se ha intentado reflejar el fuego de la antorcha.
La peluca es horrorosa, pero el efecto del fuego está muy logrado.

Es la imitación casi perfecta de nuestro gran genio del siglo XX, Pablo Picasso. Y uno de los elementos más importantes de sus cuadros: el arlequín.
Se aprecian los primeros rasgos del cubismo, aunque todavía no está en su máxima expresividad.

Es curioso que en este festival, ubicado en plena Austria, hubiera tanta efusividad y preferencia por los artistas españoles del siglo XX.
Hay unos cuantos más: Dalí, Miró...



Sin irnos muy lejos, aquí se ha recreado un poco de las telas de Miró.
Nunca me gustó como artista, quizás es que nunca entendí su arte, o quizás es que mis ojitos se iban enseguida hacia las pinturas picassianas, a quien admiré (y admiro) tanto, y no sólo como artista.






Ahora nos vamos a un safari por África. Es otra composición donde los dos cuerpos se entremezclan con el paisaje pintado detrás.
Es interesante cómo la zarpa del tigre pintada en la modelo se acopla tan perfectamente con el cuerpo del animal plasmado en el cuerpo masculino.


Esta pintura se relaciona directamente con Salvador Dalí. La he cogido desde esta posición porque es más interesante el dibujo de la espalda que la parte delantera, donde pone el nombre del artista a quien va dedicado y hay una especie de flor de Pascua sobre el ombligo. El resto es todo azul.
Pero desde aquí lo que llama la atención es el zapato que tiene en la cabeza, el efecto que crea, mezclado con la pintura de la espalda.
Muchos dicen que las pinturas de Dalí no tienen ni pies ni cabeza. Lo interesante es que hay muchas interpretaciones, tantas como dibujos escondidos que sólo encontramos si las miramos fijamente.


Totalmente cubista, la imagen del pecho femenino nos muestra una figura cuyo creador tiene un nombre: Picasso. De ese estilo son casi todas sus figuras cubistas, con los rasgos faciales creados desde diferentes puntos de vista, que es lo que viene a ser realmente la vertiente cubista, las diferentes dimensiones de algo plasmadas como todo un conjunto.






Es otra forma de ver el cuerpo humano: desde el punto de vista genético. Se aprecian las cadenas de ADN a lo largo de la modelo, y en las piernas se pueden observar espermatozoides y óvulos.
El elemento decorativo que lleva en la cabeza más recuerda a elementos químicos...






Es un homenaje a Van Gogh. Como elemento central se han plasmado los famosos girasoles del artista.
Pero lo que más llama la atención no es la pintura en sí, sino toda la parafernalia que acompaña: una paleta de pintura con pinceles y cuadros con pinturas del artista. El brazo en alto está tapando el autorretrato famoso del pintor, aquel que se hizo tras cortarse de un tajazo la oreja.
Llaman la atención los colores, colocados con una profusión exquisita, propia de las pinceladas impresionistas.




No podía faltar algo de esta índole, un demonio un tanto especial. La parte clara parece más bien piedra que se está convirtiendo en un demonio.








Lo que se ha interpretado aquí es una ciudad. A mí me recuerda a algún artista del siglo XX que dibujaba rincones urbanos, algún vanguardista de aquellos que pretendían plasmar sobre la tela la velocidad u otros elementos imposibles de dibujar.
Este dibujo está lleno de detalles: coches, semáforos, edificios...
Llama la atención por el inmenso colorido.
Realmente me recuerda un poco a Kandinsky, aunque no es exactamente suyo eso. Quizás sólo por el color.


No podía faltar algo de Lichtenstein, esos famosos cuadros casi puntillistas, que deshacen las imágenes en miles de píxeles que forman un dibujo propio de novelitas de detectives del siglo pasado. Su beso es una de sus pinturas más famosas.


Sería raro que no hubiera algo que tratara de vestir a los modelos a través de la pintura. Así tenemos este ejemplo, original por el uso de pintura dorada y por la peluca carnavalesca que acompaña.



Como si de las fauces de un dragón se trataran se nos abre ante nosotros una boca rodeada de una piel escamada de color verde, propia de cualquier reptil.
Personalmente esta me da miedo.








En la misma línea que el anterior se ha formado una especie de piel de reptil. Más bien parece una tela de araña.
No sabría decir muy bien lo que es. La verdad es que las hélices de la cabeza me han dejado fuera de juego.
Es curioso que lo que hay en los cruces de las líneas negras me habían parecido perlas pegadas a la piel, y simplemente es pintura blanca.



Llama la atención el color rojo de la piel, con piezas de puzzle desperdigadas por ahí y un trozo hecho buscando poner las piezas que faltan.











Este sí que es Kandinsky total. Las líneas y otros elementos que nos recordarían a cualquier pintura de Miró. La mezcla de diferentes formas y colores que parece que no nos llevan a nada.
Es curiosa la forma en que está maquillada la modelo.





De nuevo el fuego, pero no saliendo de la antorcha de los Juegos Olímpicos, sino en otra dimensión. Esa mezcla con el negro, el recuerdo que nos deja un incendio cuando ya ha pasado...






Otra vez el cuerpo humano, pero esta vez visto desde otro punto de vista, el sistema nervioso, acompañado del esqueleto. Por supuesto se distingue a la perfección el corazón, no el que lleva en la mano, sino el pintado, que contrasta con el blanco y negro del fondo.











No podía faltar el homenaje a otro artista de índole mundial, Edward Munch. En el centro se ve su más famosa pintura: El grito y la frustración que ese conjunto de líneas lleva a quien lo contempla detenidamente.





LOS ROSTROS

Dicen que la cara es el espejo del alma. Por tanto cuanto más expresividad tenga el rostro más cosas dirá de nosotros sin que nos demos cuenta.
En un festival de esta índole el rostro quizás es lo más importante. Forma parte de un conjunto de pintura, claro, pero hay que exagerar los rasgos de tal forma que el artista comunique al espectador lo que quiere decir mediante sus trazos.
Subo los que me parecen más expresivos o simplemente los que tienen una decoración excesiva, pues no sólo se pintan sino que también se utilizan todo tipo de adornos.













Fuente:
http://www.bodypainting-festival.com/english/anreise_en.php

martes, octubre 17, 2006

Miedo al agua


Cuando mi hermano pequeño contaba con 12 años todavía no sabía nadar y tenía realmente pánico al agua. Había estado los veranos anteriores de acampadas junto al mar, en piscinas públicas y creo que tenía un enorme complejo con respecto a este tema, viendo que él era uno de los pocos que no se atrevía a ir a la piscina grande, le daban terror las aguadillas y ponerse a intentarlo en medio del agua.
Recuerdo que siempre conservó un flotador de unos dinosaurios que salían en alguna serie infantil de dibujos animados, un flotador que todavía sigue en mi casa.
Recuerdo que se metía a la piscina a refrescarse y en el momento en que veía que alguien de mi familia se acercaba al borde salía corriendo del agua.
Así que ese verano se la jugué, y quizás desde entonces me debe un favor porque gracias a mí aprendió a nadar y gracias a mí se le quitó el complejo, o dejó de rechazar invitaciones con amigos para irse cualquier tarde de domingo a la piscina a ver niñas.

Llegué a casa y le dije: "Bueno, ¿qué? ¿ya has aprendido a nadar?". Él me miró aterrorizado, y me saltó que nunca iba a aprender porque le daba miedo ahogarse. Lo que realmente le daba miedo era el agua. "Bien, entonces mañana te apunto a los cursos de natación que dan en la piscina municipal. Allí te tiran al agua y tienes que defenderte y salir a flote..."
Su cara era de pánico mientras yo le amenazaba con estas cosas. Mi familia se reía y me seguía el juego. Mi padre siempre le había dicho que debía intentarlo, pero mi hermano nunca lo intentó, tenía realmente verdadero pánico.
Me pidió que por favor no le apuntara al cursillo de natación, me lo suplicaba entre lágrimas. Estuvo un rato llorando. Yo no decía nada, aunque me daba mucha pena verle así. Pero mi padre le contestó: "Sí, sí, tienes que aprender a nadar que ya eres mayorcito".
Entonces le dije: "Hay otra solución, te enseño yo, pero tienes que fiarte de mí". Me contestó que perfecto.

Así es como esa tarde le expliqué cómo debía ponerse en posición horizontal sobre el agua y mantenerse, cómo debía mover los brazos y las piernas. Le enseñé varias formas de moverse bajo el agua, le enseñé a tirarse de cabeza de tal forma que la tripa no chocara con el agua, le enseñé a meter la cabeza y aguantar la respiración, a hacer piruetas bajo el agua, a hacer el pino... Al final le dije que rodeara el borde de la piscina nadando y si veía que no aguantaba podía aferrarse a la piedra. Y lo hizo. Después me preguntó dónde había aprendido yo a nadar. Se lo conté.

Tenía 9 años y estábamos en unas colonias de la parroquia. Dormíamos en la escuela de Torrecilla en Cameros. Las piscinas estaban al lado y casi todos los días estábamos allí. Aquel pueblo no tenía más que cuestas y fuentes. Pero lo mejor para refrescarse eran las piscinas, donde entrábamos libremente.
Había dos grupos: los mayores y los pequeños. A los mayores les dejaban acercarse a la piscina grande pues la mayoría sabían nadar. A los pequeños nos mantenían bajo vigilancia en la piscina de los niños, donde el agua estaba demasiado caliente. A mí se me hacía chica esa piscina. Un día decidí quitar el miedo y me acerqué a la piscina grande, bajé las escaleras y decidí nadar. Me la recorrí junto al borde, intentando mantenerme a flote. Cuando me cansaba me agarraba al borde. Eso lo estuve haciendo durante el resto de días que estuvimos en Cameros. No se puede decir que aprendiera a nadar bien, pero al menos aprendí a sobrevivir en el agua.
Cuando quitas el miedo terminas alejándote del borde de la piscina. Y cuando das cuatro brazadas e intentas llegar a tu salvación... llegas, claro que llegas. Aprendí a nadar sola porque yo misma me lo propuse. Luego pulí mi estilo. Nunca necesité clases de natación porque yo misma me propuse mantenerme a flote en el agua, sin que nadie me enseñara.
Después llegaron las piruetas, los chapuzones en el agua, etc.
El miedo se quita, sino que te lo digan a ti. ¿Hubieras pensado hace un mes que aprenderías a nadar tan rápido?

Hoy en día, varios años después, mi hermano nada más rápido que yo, supongo que es porque tiene más fuerza. Ya no huye de la piscina cuando nosotros nos acercamos e incluso nos invita a entrar en ella. Alguna vez me ha hecho aguadillas (no me las merezco). Lo importante es que gracias a mí quitó sus miedos y ahora goza con lo que aprendió aquel día.

lunes, octubre 16, 2006

Lunes

Sin duda es el día que te hace pensar que queda toda una semana por delante, el día que más cuesta empezar la rutina diaria. La verdad es que la semana pasa enseguida. El puente voló como en 15 días se esfumará el siguiente puente. Están demasiado seguidos.
Me he enganchado terriblemente a "Prison Break", como casi todo el mundo al que conozco. Cada vez que termino de ver un capítulo me pide más y más. Me encanta.

Luchar


Todo el mundo lucha por algo, bien sea un objetivo o meta, por otra persona, por un futuro o por un deseo que quiere que se haga realidad.
Lo importante de luchar por algo es no tirar la toalla demasiado pronto. Hay personas que se rinden fácilmente cuando ven lo costoso que es aquello que quieren conseguir. Y quizás acuden a caminos que podrían resultar más fáciles. Pero ahí está el quid de la cuestión, pues cuanto más nos cueste alcanzar nuestra meta más importancia le daremos a aquello que hemos conseguido con el sudor de nuestro esfuerzo.
A mi lado siempre ha habido gente a la que he tenido que animar para que no decayera en ese caminar tortuoso. Como decía el gran Tagore: "Si te caes siete veces, levántate ocho". Y así es, pues cuando aprendemos a salir fuera todo lo que había debajo va desapareciendo.
Es preciso luchar siempre por algo, tener un objetivo por y para el cual vivir. Y al final de todo es cuando nos realizaremos como personas, cuando hayamos pasado los obstáculos y conseguido los objetivos por los que, a lo largo del tiempo, hemos luchado.

domingo, octubre 15, 2006

Este mundo no es real


No sé exactamente qué me esperaba al ver esta película. Quizás algo futurista sobre batallas espaciales. Y sí, futurista es, y vanguardista. En cierto modo "Nivel 13" me recuerda a "Matrix" por la existencia de esos mundos que no conocemos, ajenos a nosotros, que están en otra dimensión. Y al mismo tiempo me recuerda al Mito de la Caverna de Platón, donde ese esclavo consigue salir de la cueva y descubre otro mundo completamente diferente a aquel en el que estaba inmerso.

Tres mundos, y como siempre el 3 conlleva ese halo mágico, es el número sagrado por excelencia. Son tres mundos que se entremezclan entre sí por una especie de simulaciones que no llegas a descubrir hasta que no estás dentro.
1937, el momento actual y 2024. La historia comienza cuando el dueño de una empresa informática es encontrado cosido a puñaladas en un callejón. Sabe que le van a asesinar por algo que ha descubierto. Y así es como Douglas Hall, su socio, se ve envuelto en algo que no llega a comprender, donde duda entre lo real y lo imaginario. Toma una decisión: probar la misma máquina que el viejo usaba para trasladarse a la mente de otras personas en los años 30. Allí descubre las respuestas que no entendía en principio, así como también descubre que tampoco su mundo es real, pues la que dice ser hija del anciano asesinado es una mujer venida del futuro, que está haciendo lo mismo que él.

Parece lioso, pero es mejor verla. Por supuesto es un peliculón.

Jugarretas del msn


No suelo desconectarme del messenger, por lo general suelo estar como no visible. Pero hoy, mientras veía "Prison Break", las ventanas de la gente que iba entrando cada vez iban en aumento, así que he decidido cerrarlo.
¡Oh sorpresa al intentar entrar varias horas después! Tras una hora dejando que diera vueltas sin conseguir entrar me he dado cuenta de lo que siempre temí: que alguien me ha bloqueado mi propio messenger.
No es cosa nueva para mí ni la primera vez que me lo hacen. Una vez, un amigo me usó de conejillo de indias para probar un programa que bloqueaba los msn ajenos, y me tuvo toda una tarde con el messenger bloqueado. Como es algo incontrolable supongo que esto lo puede hacer cualquiera bajándose tan sólo un programa.

¿La verdad? No me importa. Me agobia tanto el messenger que estaré unos días sin él. Cuando vuelva a las andadas, con una cuenta nueva, haré una limpieza tal que estoy segura de que me quedaré con 1/5 de gente que tenía. ¿Por qué? Soy dada a ser antipática y borde por el msn excepto con gente que me cae muy bien o con la que he cogido confianza. Y aquellos con los que tenía una relación exquisita hace dos años quizás ahora saludo muy de vez en cuando y se ha perdido todo lo que había. Y tengo tanta gente con la que apenas he cruzado dos palabras...
Si me lo han bloqueado sé de qué lugar viene la mente que lo ha hecho. Pero no importa porque ya no tengo relación con ese lugar, así como bien sé que me ha hecho un favor, me ha dado el empujón que necesitaba para eliminar indeseables y gente que, a la larga, me ha demostrado que no merece la pena. Ya no tengo que dar explicaciones.
Dentro de una semana tendré messenger nuevo, donde incluiré sólo a las personas con las que hablo en este preciso momento, que podría contar con los dedos de las manos. Quizás alguien más...

También he pensado que puede ser problema de mi pc, aunque es dudoso cuando he conseguido entrar con una cuenta falsa que tengo por ahí, que no usaré porque evidentemente el nombre también es inventado. Asimismo he entrado en mi cuenta de hotmail, en el correo. Y sé que es un bloqueo al nombre de mi cuenta, que no me han robado el pass, que inmediatamente me he encargado de cambiar. Y es posible que mañana se me haya olvidado...

En fin... son cosas que pasan.

sábado, octubre 14, 2006

La nueva serie de moda: "Prison Break"


He empezado a ver lo que en la Sexta lleva varias semanas y la serie de la que habla todo el mundo actualmente: "Prison Break".
¿La primera impresión? Genial, como no podía ser de otra manera.
Ya me habían contado de qué iba y esperaba ansiosamente a que el hermano pequeño enseñara el tatuaje y, como era de imaginar, nos dejan con la incógnita hasta el final.
Ya era hora de que nos deleitaran con una serie que rezume algo de originalidad.


"El cazador de sueños"


Ya la había visto aunque me apetecía volver a verla, y no es que tenga mucho que decir. Me he acordado por qué me decepcionó la primera vez. Y es que esperas ver una película en plan thriller psicológico y te encuentras algo en la línea de la ciencia ficción.

Un grupo de amigos un día ayudan a un niño indefenso que está bajo las garras de los cabecillas del colegio. Y este día Duddits se convierte en uno más del grupo, transmitiéndoles algo especial, una especie de don para leer las mentes de la gente, algo que tiene sus ventajas, pero también sus desventajas. En la actualidad, aquellos niños se han convertido en inseparables, y siempre que pueden se reúnen juntos. Así, el psiquiatra que está a punto de quitarse la vida, el profesor que perdona a sus alumnos el haber copiado en un examen, el vendedor de coches que utiliza su don en fracasados intentos por echar un polvo y un crápula borracho aficionado a los palillos se reúnen en una cabaña en medio del bosque para pasar unos días de vacaciones. Pero no saben lo que les espera. En medio de una tormenta de nieve la zona ha sido puesta en cuarentena pues ha sido invadida por extraterrestres. Así se tendrán que enfrentar no sólo a los gusanos que aparecen por todos los sitios del bosque sino también al general a punto de retirarse, Curtis, que después de una veintena de años investigando alienígenas ha enloquecido y quiere matar a la población infectada, sin caer en la cuenta de que algunos se pueden curar. Pero el doctor Henry, usando su poder de leer la mente, urdirá un plan para buscar al único amigo que le queda vivo, que ha sido poseído por el hombre gris. Y la única manera de vencer es junto a Duddits, enfermo de cáncer linfático.

viernes, octubre 13, 2006

Alguien se acuerda de ti


Anoche hablaba con una persona cuando me dijo algo que me hizo sonreír, que me dejó plenamente feliz para el resto de la noche. Me decía que había visto algo y que justamente en ese momento, y no en otro, se había acordado de mí pues sabía que me gustaría ver lo mismo que él había visto.
Después me lo dijo y me gustó esa sensación de saber que en cierto momento del día alguien había dedicado un minuto de su pensamiento a mi persona.
Agradezco a esa persona que me lo dijera pues me dejó en un estado de felicidad plena.

Menuda dejadez

No sé lo que me pasa últimamente que apenas me vienen las ganas de escribir nada. Pensaba que eran menos los días que llevaba sin pasarme por aquí, así que me obligaré a escribir cualquier cosa cada día, aunque sea sólo para saludar :D

Quizás es que antes tenía un motivo para plasmar por escrito algo y ahora estoy desmotivada. No sé.

Viernes 13


Odio el 13, no sé por qué, simplemente es un número que, ya hace mucho, me da mala suerte. Todo es mental, la verdad. Al menos no es martes.

Es curioso...
A pesar de que para los griegos el número 13 tenía carácter divino, puesto que Zeus reinaba sobre los otros 12 dioses, en la cultura actual el número 13 está considerado como portador de mala suerte. En algunos países el martes y trece es un día de mala suerte, y en Estados Unidos es el viernes 13. Se dice que si trece personas se sientan a comer juntas, una de ellas morirá antes de que el año acabe, puesto que en la última cena de Jesucristo comieron 13. También es de mala suerte que haya 13 personas en una misma habitación y una de ellas puede tener problemas.

Hoy es es cumpleaños de mi abuelo, así que olvidaré lo del número 13 y a ver si no se me pasa felicitarle. No sé los que cumple pero seguro que muchos, aunque sin llegar a los ochenta. Tiene setenta y algo. Nació el mismo año que mi abuela. En fin, cuando le llame le preguntaré cuántos caen a ver si este año no me deja con la incógnita. Sino se lo tendré que preguntar a mi abuela, y ella sí que me lo dirá, aunque para el año que viene se me habrá vuelto a olvidar :D

Soñar es gratis


Es tan fácil soñar con cosas inalcanzables que, si algún día se cumplen, es posible que no sepas cómo reaccionar. En la vida estamos rodeados de sueños, es tan fácil soñar otros mundos y evadirnos de la realidad...
Al final de nosotros depende si queremos que se cumplan o no. Y hablo de sueños plausibles, no de cosas irreales.
Siempre me han tildado de ser una soñadora. Antes me proponía cumplir lo que se me pasaba por la cabeza, a modo de sueño la mayor parte de las veces. Un día dejé de cumplir los sueños porque lo que pasaba en realidad no se cumplía con lo que yo había soñado. Y me sumergía entonces en una tristeza absoluta.
Lo peor de los sueños es que casi todos son ilusiones frustradas.
De todas formas seguiré soñando, ya no sólo porque no cuesta nada sino porque viajo por mundos insólitos, tan irreales que prefiero que sigan estando ahí, en mi mente.

martes, octubre 10, 2006

"Mimic"

No me gustan mucho este tipo de películas pero, una vez más, fue recomendada. El final es demasiado previsible.

En la ciudad de Nueva York hay una plaga que está matando niños y se crea una especie de insecto para exterminarla, un insecto que al cabo de los meses morirá y no podrá reproducirse. Pero un error científico hace que el bicho se reproduzca y aparezca una colonia que pretende acabar con los humanos.

Un poco de asco sí que da :|

Y no pasa el tiempo...


Y parece que se detiene el tiempo con ciertas personas. Así me sentía ayer. Es una pena que terminara tan rápido. Cuando nos dimos cuenta habían pasado dos horas.

Estoy vaga para escribir. No encuentro el momento adecuado para ponerme a divagar como hacía unos meses atrás. Simplemente no me apetece extenderme, ni aquí ni en ningún sitio. Es como si me hubiera tomado un descanso.

En cambio ahora el tiempo se me está haciendo eterno.

jueves, octubre 05, 2006

Mensajes que te sacan una sonrisa


Últimamente he recibido mensajes de varias personas que me han curvado la boca formando una sonrisa.
La historia es que me fui de un sitio sin dejar lo que dejaba atrás. No pensaba en que aun poniendo punto final la gente se seguiría acordando de mí. Al final te das cuenta de que, cuando has estado durante un tiempo en un lugar, no puedes desconectar completamente de ese sitio, porque siempre hay alguien que te hace volver, o al menos recuerdas ciertos momentos que no quieres olvidar.

Hoy he recibido un email de una persona con quien no quiero perder el contacto. Quizás en un afán por olvidarme de todo no me di cuenta de las ventajas y desventajas. Simplemente hay gente de la que no quieres prescindir. Este caso es uno de ellos.
Yo tampoco me olvido de la gente, sólo que un día rompí el lazo que me ataba a cierto sitio y eso conllevó romper con todo el mundo, o con casi todos. Me alegro de haber encontrado la otra parte del lazo.

En secretaría

Cada vez que tengo que pasarme por la secretaría de mi facultad se me ponen los pelos de punta. Y es que yo creo que para elegir a las secretarias siempre buscan un abanico de cualidades que no son los que se pedirían por lo general a las personas que trabajan de cara al público: ineficacia, lentitud, bordería, antipatía...
Es posible que algún año de estos alguna de ellas me eche un mal de ojo. Encima son horteras.
Sólo he estado dentro diez minutos, más otros diez esperando a que la secretaria tachara mi nombre de la lista y se paseara por la sala llevando papeles de un lado a otro.
Mientras verificaba mis datos, más rápida de lo que pudiera parecer, yo sólo le decía: "Lo único que cambia es el domicilio en Salamanca".
Lo que me gusta de la secretaría es que es bastante más acogedora de lo que cualquiera podría pensar, no así los habitantes que pacen en ella. Aunque por lo menos la secretaria que me ha tocado este año me ha brindado con la más cordial de las sonrisas.

"La cosa más dulce"


A veces apetece ver este tipo de payasadas, que por supuesto siempre terminan bien. Al menos no es tan pastelosa como esperaba en un principio.
Recuerdo que mis ex compañeras de piso sólo veían de este tipo de pelis. Yo les decía que no se limitaran; nunca me hicieron caso, así es como se perdían muchos peliculones que ni se les hubiera pasado por la cabeza ver. A mí ayer me apetecía ver algo que no me hiciera pensar. Y es un poco estúpida la película aunque tiene algún punto gracioso.

Christine (Cameron Díaz) es la típica rompecorazones que siempre termina dando calabazas a todos y por eso los hombres acaban despechados con ella. Un día conoce a alguien... y se enamora.
Paso de contar más detalles.

Las películas románticas son como las porno pero sin sexo a lo bestia. Por lo general carecen de argumento o siempre es el mismo.

miércoles, octubre 04, 2006

Llueve...



Odio la lluvia. Pero sobre todo odio salir con ropa todavía veraniega y mojarme. Y eso es lo que me ha pasado esta mañana. Todo por no mirar qué tiempo hacía. Y eso que tengo un ventanal inmensamente grande, no veo la calle, pero sí si llueve. Pero por no acercarme me he mojado.

Espero que deje de llover. Aunque no se le puede pedir mucho más a octubre.

Y si el punto final lo pones tú...


Siempre que me he llevado mal con alguien o que una persona no me entraba bien por los ojos he intentado mantenerme lejos de esa persona, la he ignorado y evitado siempre. Y se me nota cuando me cae mal alguien pues no hablo con esa persona tan relajadamente como puedo hablar con el resto de la gente.
Ahora bien, puede pasar que yo no caiga bien a alguien. Y puede pasar que esa persona no haga lo que yo haría en esa situación, sino que se dedique a buscarme la boca en todo lo que diga, a sacar punta a mis palabras o a insultarme en el momento en que tiene ocasión. Puedo soportar que me desprecie hasta ese punto pero todo tiene un límite. Como yo no tengo por qué aguantar esas cosas de un desconocido que a cada paso mío me pone la zancadilla me voy, me voy a un lugar mejor, a un lugar que sólo conozco yo.
En estos momentos cierro una puerta a mis espaldas, quizás dejo muchas cosas, muchos momentos y muchas personas atrás. No quiero pararme a pensar lo que dejo. No sé si volveré a abrir esa puerta. Lo que tengo claro es que he soportado hasta el límite de lo soportable y no tengo por qué soportar más. Me entra una tristeza insólita porque dejo personas grandes tras esa puerta, pero estoy en una época donde cualquier nimiedad me podría hacer estallar de un momento a otro.
Nunca fui de discutir, cuando lo he hecho ha sido una provocación premeditada que luego se ha arreglado hablando. Pues todo se puede arreglar hablando. Ahora bien ¿qué pasa cuando la otra persona no te da siquiera esa oportunidad? Intentas evitar todo lo que tenga que ver con ella. Por eso me voy. Allá donde vaya seguro que estaré mejor y, al menos, no tendré que pensar en nada. Demasiadas decepciones últimamente sólo podían llevarme a algo así. Quienes me aprecien sabrán dónde encontrarme, pues para ellos no me habré ido nunca. De hecho seguiré aquí, pero observaré desde la sombra.

lunes, octubre 02, 2006

"Horizonte Final"


Reconozco que no me molan mucho las películas de ciencia ficción ni nada que tenga que ver con el espacio exterior, aunque una persona me ha dicho esta tarde que iba a ver esta película y la he buscado para verla yo también. Me sonaba que la tenía.
La he parado varias veces porque me he llevado varios sustos. Ahora tengo algo de miedo a la oscuridad.

Año 2047. Una nave se acerca a la órbita de Neptuno donde se ha visto otra nave espacial que desapareció hace siete años. Pero la nave perdida tiene algo extraño y terrorífico. Es posible que en ese espacio de tiempo haya estado en un agujero negro o es posible que haya conocido el infierno. Lo que está claro es que parece embrujada... y lo peor de todo es que sabe lo que pasa por la cabeza de todos y cada uno de los tripulantes, conoce sus temores y sus acciones pasadas... y quizás eso es lo que más terrorífica la hace.

Para no ser una de las películas que elegiría por mí misma me ha gustado.

domingo, octubre 01, 2006

Desmadres y desfases


¿Qué hice el viernes por la noche? Sinceramente tengo unas lagunas impresionantes, tanto que al día siguiente me quedaron unos retazos de la noche anterior que me hicieron recordar mis pequeñas locuras.
En los tres cuartos de hora que me costó cocinar unos espaguetis de estos que aprendes la receta de un libro pero que tienen más carne que pasta... ya nos habíamos trincado una botella de Lambrusco. En la cena preferí beber agua. Pero lo mejor viene después: las copas de Ballantine´s no paraban de llegar, así que ya salíamos tajadas de casa.
Aquí vienen las lagunas.
Estaba en un bar. En cinco minutos pasé de hablar con un chico a comernos la boca. Tengo flashes en mi cabeza. No quería ligar y pasaba de estar con nadie. Fue él quien me metió la lengua hasta la campanilla. Terminé huyendo de aquel bar antes de que se volviera incontrolable aquello. No recuerdo su nombre, sólo recuerdo su mirada azul y su sonrisa. Es posible que quedara con él en algún bar para después, un bar donde previamente yo sabía que no iría. No había salido yo con intenciones de estar con nadie y pasaría completamente.
Recuerdo estar en otro bar, descalza, con mis zuecos colgados en la parte donde se colocan las copas. De vez en cuando me los ponía para bailar, pero las plantas de mis pies se resentían a seguir. Cuando volvía a casa casi todo el camino anduve descalza.
No recuerdo más. Tengo fotos de gente que no sé quién es. Tengo fotos de lugares que no sé dónde están. Y es que siempre me quedarán rincones por conocer, y también rincones donde haya estado en un estado de embriaguez tal que después no sabría volver.
También me ha venido a la cabeza que a dos pasos de mi portal, con la calle desierta, paró un coche a mi lado. Me acojoné, aunque llegué al portal. Me pregunto qué sería de mí si mi puerta estuviera 500 metros más allá. Lo he pensado después y me he acojonado de verdad. Ya nada es seguro :( Mi casa está en el centro, pero a las 5 de la mañana está todo muy desierto. Intentaré no volver sola más veces.

Ayer me levanté cinco horas más tarde. Como siempre me había dado pereza ponerme el pijama y el aire frío tocó mi piel desnuda nada más quitarme el nórdico de encima. Es posible que empiece a incubar los virus de una gripe temporal. En vez de ponerme el pijama anduve descalza hasta la ducha donde empecé a frotarme las plantas de los pies, que estaban negrísimas. Me entró la risa, cómo debía ir para no pensar que en una calle o en un bar podría haber cristales en el suelo con los que me podía haber cortado.
No me dolía la cabeza aunque no tuve cuerpo en todo el día para hacer algo normal y coherente. Sólo pensaba en la cama, y a ella fui en cuanto pude.
Podría haber salido por dos partes, e hice sendas llamadas para declinar las salidas de anoche. No quería estar más alcoholizada hoy. Bastante me había desmadrado el viernes como para dar rienda suelta a mis pequeñas locuras también el sábado.
Y dormí... he dormido muchas horas pero hoy no tengo resaca y estoy descansada. Hoy me quedan las fotos indescriptibles de una noche de viernes loca.